SOCIEDAD › ¿SUICIDIO O ASESINATO? LO QUE NO SE SABE

Un misterio que continúa

 Por Raúl Kollmann

La investigación del caso Perel ni siquiera pudo resolver el dilema más elemental: si al matrimonio lo mató un asesino profesional o si, como resulta más probable, el propio Mariano Perel, preso de una situación económica desesperada, urdió una trama macabra en la que él mismo le puso fin a la vida de su esposa y después se mató. Los investigadores norteamericanos que fueron consultados por la ahora cerrada revista Talk Magazine sugirieron que familiares de Perel cobraron un seguro de más de un millón de dólares. Esto reforzaría la hipótesis de que Perel –un maniático de las armas y de las operaciones de inteligencia, con antecedentes de trabajos para la SIDE y otras agencias– simuló un doble homicidio para que sus familiares pudieran hacer efectivo un seguro que en caso de suicidio tal vez tendrían dificultades para cobrar. Hay otro dato que abona la hipótesis: la familia nunca se presentó en los tribunales de Dolores para averiguar si hubo novedades sobre la muerte de los Perel. O sea que no está a la expectativa de que aparezca un supuesto asesino.
Los integrantes de la fiscalía que dialogaron con este diario en los últimos doce meses reconocieron sus dudas sobre la verdad de lo ocurrido en la cabaña de Cariló. “Nosotros seguimos investigando un doble homicidio, porque eso dice la autopsia inicial, pero no descartamos para nada la hipótesis de que Perel haya matado a su esposa con un tiro en la nuca y que después se haya pegado él mismo un tiro, también en la nuca.” En verdad nadie quiere siquiera cambiar la carátula de la causa porque quedaría demostrado que toda la alharaca inicial fue un blooper.
Estos son los elementos que respaldan la teoría del suicidio:
- Las muertes se produjeron con la pistola de Perel. Ningún killer profesional mata con un arma que no es la suya, porque tendría que ponerse a buscar dónde está y asegurarse de que funcione, y porque habría lucha y movimientos, algo inexistente en el caso Perel.
- El arma apareció al lado de la nuca del financista, lo que hace factible que él mismo la haya usado.
- En la habitación se encontró un mensaje final: “Soy un colaborador gringo del Citibank, muerto por no pagar el rescate pedido a Antfactory y al Citigroup”. Está probado que ese mensaje fue escrito por Perel .ninguna víctima de un asesinato escribe dos días antes un mensaje previendo que lo van a matar–, se redactó en su computadora y no fue impreso en Cariló sino en la oficina de la empresa en la que trabajaba. La idea del texto podría ser simular el escenario de un crimen por encargo y eventualmente allanar el terreno para una demanda contra el Citi.
- La trayectoria de los proyectiles indica que a Rosita, la esposa de Perel, la mataron con un tiro a 40 centímetros, desde el lado de la cama en que estaba Perel y con un ángulo exacto –a ras del lecho– que se corresponde con el lugar donde estaba acostado el financista. Ya está claro que el tiro que tiene Perel fue disparado por esa misma arma apoyada en su nuca, un movimiento que el financista fácilmente podía hacer.
- No hubo movimiento en la cama: cuando dos personas están durmiendo y le disparan a una de ellas, la otra se sobresalta y se mueve. No ocurrió.
- Ninguno de los 120 testigos, entre ellos uno que estuvo sentado frente a la cabaña, vio que haya entrado o salido alguien, ni se registró la llegada o salida de ningún vehículo.
Frente a estas pruebas hay otras dos que impulsan hacia la teoría del asesinato por encargo:
- Hubo un estudio realizado por la Asesoría Pericial de la Corte en el que se dice que la pareja pudo haber sido dormida con éter y por eso no hubo movimientos en la cama. Especialistas prestigiosos como Mariano Castex, Mario Rosenfeld o Eduardo Frigerio señalaron que es imposible.
- No se encontró pólvora en la mano de Perel, algo perfectamente posible ya que la muestra se tomó con un método viejo, la cinta scotch, que ademáses impreciso y depende absolutamente de que el material esté en condiciones.
La realidad es que Perel tenía razones para suicidarse -.estaba deprimido, económicamente en crisis y había hablado varias veces de suicidio–, pero también tenía enemigos, incluyendo gente a la que había “apretado” y a otros a los que les debía dinero.
A un año, por supuesto que no hay ni un solo rastro de los eventuales asesinos –tal vez porque no los hubo– e incluso la investigación sobre las operaciones económicas está prácticamente olvidada. En su momento, no faltaron los funcionarios que quisieron hacerse famosos señalando que este era el caso en el que quedaría exhibida la gran mafia argentina.

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