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Domingo, 19 de junio de 2016

MUSICA › PAT MASTELOTTO TOCARA CON SUS BANDAS TU Y O.R.K.

Baterista para todo servicio

El batero es parte de King Crimson, pero además está involucrado en gran cantidad de proyectos. Esta noche, en Niceto, actuará con su dúo junto al bajista Trey Gunn y con un grupo con sonido rockero que comparte con músicos italianos.

 Por Yumber Vera Rojas

“Amo al público argentino, es lo más”, asegura Pat Mastelotto, al otro lado del teléfono desde la comodidad de su hogar en Texas. Y tan enganchado está con Buenos Aires que vuelve con una misión: probar la mejor pizza del mundo. “Ahora que estuve en Italia, no hay duda de que la de Argentina es increíble. Tengo fotos en mi teléfono y algunas referencias de dónde ir a comerla”. El baterista de King Crimson aprovechará su cometido gastronómico para presentar, a un año de su último show en el país con Stick Men (laboratorio sonoro que comparte con Tony Levin y Markus Reuter), no uno sino dos de los proyectos que lleva adelante: TU y O.R.K. “Pese a que me es difícil describir el estilo que hacemos porque es muy propio, Stick Men tiene una propuesta diferente a la de los grupos con los que regresaré a Buenos Aires”, advierte el músico, quien se presentará hoy a las 20 en Niceto Club (Niceto Vega 5510). “Mientras TU se comporta como un dúo instrumental, electrónico, pesado y luminoso, O.R.K. es una banda orgánica, energética y rockera. Lo que los aúna a ambos es que soy su baterista”.

–¿Por qué decidió venir esta vez con el combo?

–Como en TU sólo somos dos, le propuse al promotor traer a la otra banda, que las conforman dos músicos italianos y un cantante con un registro vocal muy próximo a la ópera. Por momentos me recuerda a Freddie Mercury. Si bien es una bola de fuego sobre el escenario, no dejan de ser canciones. Mientras el proyecto que armé con Trey Gunn (el bajista también es compañero suyo en King Crimson) tiene voces pregrabadas e interactuamos con imágenes.

–TU surgió durante la grabación del último disco de estudio de King Crimson, The Power to Believe (2003) ¿Cuál fue el disparador para su concepción?

–Una vez que terminamos The Power to Believe, tuvimos algunos meses sin actividad. Entonces nos metimos en el estudio una semana y grabamos algunos temas. Al principio íbamos a hacer un mini disco, pero terminó siendo un álbum. Además de nosotros dos, la idea era que en los shows en vivo se sumaran un par de músicos convidados. Por eso se llama TU (se trata de un juego de palabras a partir de “two”). Ya lo hicimos en varias partes del mundo, pero no sabemos aún cuál será el plan en la Argentina. Si se da la posibilidad de invitar a alguien, lo haremos.

–Considerando que el proyecto de la base rítmica de King Crimson se basa en la improvisación, ¿cómo fue la grabación de su único y homónimo álbum de estudio hasta la fecha, lanzado en 2004?

–Cuando nos metimos en el estudio, grabamos algunas ideas y luego íbamos a la sala de control, seleccionábamos lo que nos parecía bien y volvíamos a grabar. Así que lo fuimos haciendo de esa manera. Pero al principio el proceso de composición surgió a partir de la improvisación. Todo lo contrario a O.R.K., donde nos mandamos propuestas por correo electrónico, las grabamos, y después, vía Skype porque ellos viven en Boloña, elegimos las mejores.

–Seis años luego de la aparición de su álbum debut, pusieron a la venta el disco en vivo Live in Russia. ¿Se aferra al concepto de TU o apuesta por otro tipo de delirio?

–Como a Trey lo veo pocas veces, lo que hacemos es grabar los shows en vivo. Cuando fuimos a Rusia, que es un país al que solemos viajar, sucedió que teníamos una cantante muy buena que nos acompañó en esa gira, Azam Ali, y la sala en la que tocamos contaba con una acústica tremenda. Tras escuchar el audio del recital, nos pareció que valía la pena sacarlo porque sonaba muy bien. El CD lo completa una entrevista que nos hicieron allá esa vez. Y a los fans le gustó mucho esa combinación.

–La improvisación antes estaba asociada al jazz, luego se la apropió el rock, y hoy parece más próxima a la música electrónica ¿Está de acuerdo?

–Antes que nada, hay que dejar bien claro que una zapada no es lo mismo que improvisar. Si bien en el rock y el jazz la jam se basa en los solos, cuando nosotros improvisamos no sabemos qué va a pasar. Partimos del silencio. No hay tiempos ni acordes. Es completamente libre. Se trata de una composición espontánea porque tratamos de crear justo en ese instante. Y eso está sustentado en la información de toda una vida. Podés hacer música ambient a partir de la sensibilidad del pop y del rock. La electrónica se transformó en la orquesta de esta época porque tenés un montón de instrumentos en una misma computadora.

–Al momento de describir lo que hace TU, de ese cóctel, hecho sobre la base de Led Zeppelin, Brian Eno y John Coltrane, destaca Squarepusher, uno de los referentes más viscerales de la electrónica actual. ¿Qué fue lo que les sedujo de él?

–Es muy bueno lo que hace. En 2003, mientras tocaba con King Crimson, los artistas que me gustaban mucho de esa época eran Squarepusher, Boards of Canada y Aphex Twin, y lo que tomamos de ellos fue su energía. Musicalmente, no tienen nada que ver con lo que hacemos, pero ese ímpetu del club y de la electrónica es volátil. Cuando Trey y yo creamos, pensamos que es la música del futuro. No sonamos a Miles Davis ni a los Beatles. Somos bien diferentes.

–Su amistad con Trey se remonta a 1993, cuando fueron convocados a participar en el disco que David Sylvian y Robert Fripp grabaron en Real World. ¿Podría destacar un rasgo de su colega?

–Es una gran persona. Cuando nos llamaron para participar, me pareció que era una buena oportunidad de tocar con ellos y aparte en ese estudio. De hecho, me sorprendió. Y desde entonces nos hicimos muy amigos y colaboramos mucho, ya sea en esto o en King Crimson.

–A propósito de King Crimson, ¿para cuándo se viene el nuevo álbum de estudio?

–Tenemos dos o tres canciones que tocamos en los shows, pero no entramos a grabar nada aún. Estamos haciendo más conciertos y hay un álbum en vivo, grabado en Toronto, que es muy bueno y que salió este año.

–¿De quién fue la idea de sumar dos bateristas más en la banda?

–Fue de Robert Fripp. Me llamó, creo que en 2014, muy tarde a casa para avisarme que se le había ocurrido reactivar a King Crimson con siete músicos y tres bateristas. No le pregunté ni siquiera quiénes eran los otros. Sólo le dije: “Ok, hagámoslo”.

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“Cuando nosotros improvisamos no sabemos qué va a pasar”, dice Mastelotto sobre TU.
 
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