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Jueves, 6 de octubre de 2011

DISCOS › EL CD + DVD ERIC CLAPTON & WYNTON MARSALIS PLAY THE BLUES

El jazz y el blues de la mano

El concierto que esas dos potencias de la música dieron en el Lincoln Center de Nueva York es ahora una edición de audio e imagen impactante, excelente muestrario de las tensiones y encuentros estilísticos entre dos géneros fundamentales.

En los comienzos del siglo XX, el blues ya era una música estadounidense establecida como género y diferenciada de fuentes africanas y europeas. Se consolidó el mercado de los race records, o discos de raza, dedicados al público afroamericano. En 1926 hubo más de trescientas ediciones de discos de blues y en 1927 ascendieron a quinientos. No había un solo estilo ni una sola cosa a la que se llamaba blues. Después se incorporó aquello que el jazz hizo con el género y lo que más adelante leyó el rock, donde tampoco fue un dato menor la impresión que produjo en los jóvenes ingleses de posguerra. El rock, en particular el inglés, asimiló el blues a una clase en particular y el jazz, aunque más abierto, lo llevó a un lugar con leyes propias y un concepto distinto de la improvisación.

Un músico de jazz estadounidense que hizo de la tradición –en especial de Nueva Orleans– una de sus banderas, y un inglés que hace poco más de 40 años puso al blues en el mapa del rock, se juntaron para un concierto en el Lincoln Center de Nueva York. Incidentalmente, son dos estrellas, Wynton Marsalis y Eric Clapton. El concierto fue grabado y la edición, recién publicada en la Argentina por Warner, incluye un CD y un DVD: una producción impactante, y gran parte de su atractivo reside en el aprovechamiento de las distancias, encuentros y tensiones entre esas distintas miradas sobre el blues clásico, y en la riqueza que producen.

El blues de Marsalis es el que el jazz de Nueva Orleans hizo suyo; el que cristalizó en Kid Ory, King Oliver y Louis Armstrong. El de Clapton es el que los ingleses aprendieron de Howlin’ Wolf y Albert y B. B. King. Y entre uno y otro blues ya hay un elemento de quiebre y de atracción: la guitarra eléctrica. El instrumental del grupo de Marsalis incluye trompetas, clarinete, banjo, trombón, piano, contrabajo y batería. Allí también aparece, en teclados, alguien que viene del lado del guitarrista: Chris Stainton, viejo compañero de ruta. Y, como invitado, el tradicional “Just a Closer Walk With Tree”, y en el bis, “Corrine, Corrina”, Taj Mahal, cantando con expresividad exacta y contenida. No se trata de un disco filologista, y no solo por la guitarra de Clapton sino por sutilezas como el contrabajo tocado con arco, en la excelente introducción de la banda a “Just Closer”. Es un disco tan lleno de novedad como de belleza, con puntos muy altos en la presentación del tema a cargo de Marsalis en “The Last Time” y en la versión de “Layla”, à la Nueva Orleans, con trompeta y trombón con sordinas wah wah, exquisitas interpolaciones de guitarra y fantásticos breaks de la banda.

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Clapton entrega quizá la versión definitiva de “Layla”.
Imagen: EFE
 
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