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Lunes, 23 de febrero de 2009

FúTBOL › MIENTRAS TANTO GANA, COMO CONTRA BANFIELD, SUMA Y SE SUBE A LA PUNTA DEL CLAUSURA

Para River, el juego puede esperar

El gol polémico de Abelairas abrió la cuenta, el de Falcao en complicidad con Fabbiani la cerró. En el medio, un trámite esforzado y en las tribunas una enorme esperanza por lo que pueden generar el Ogro y el equipo entero.

 Por Daniel Guiñazú

Hay otra onda en River. La novelesca llegada de Cristian Fabbiani ha cambiado el aire. Y donde hasta hace veinte días navegaban las dudas, la incertidumbre y los presagios más oscuros, hoy es todo esperanza. River no juega mejor que antes. No da sensación de solvencia y seguridad. Sigue faltándole la misma generación de juego que le faltaba en los tiempos peores. Y debió emplearse a fondo para ganarle 2-0 a Banfield. Sin embargo, la gente que agotó las populares del Monumental se fue muy contenta. Tan feliz porque el equipo es uno de los cuatro punteros del campeonato y ganó como local luego de nueve partidos (cuatro derrotas y cinco empates) como por la segunda derrota consecutiva de Boca.

No fue determinante Fabbiani esta vez como el domingo pasado en Rosario. No le cambió la cara a River ni resolvió un partido enrevesado. Pero cuando su figura de campeón de los pesados entró por Rosales a los 17 minutos del segundo tiempo, la multitud cantó más fuerte que nunca, agitó sus banderas más que nunca, y sacó a relucir sus caretas del ogro Shrek, tan indispensables, según parece, para ir a ver a River como la camiseta de la banda roja. Una prueba más de que Fabbiani hoy es tan importante por lo que transmite y representa como por lo que juega.

Recién cuando, a siete minutos del final, Fabbiani cuerpeó a Galarza a la salida de un lateral y le puso un pase gol a Falcao que el colombiano definió con justeza junto al palo derecho de Lucchetti, River pudo secarse la transpiración del rostro y asegurar un resultado incierto. Antes sufrió demasiado (en el arranque de cada uno de los tiempos, Banfield le fabricó dos situaciones clarísimas). Y cuando el partido estaba cerrado y parejo, el árbitro Pompei metió la cuchara: a los 36 minutos interpretó como foul, al borde del área grande, una pelota limpiamente trabada por Bustos a Ahumada. Sin dejar nunca en claro si había cobrado tiro libre directo o indirecto, el impecable remate de Abelairas no encontró resistencia en Lucchetti y le abrió a River la vía rumbo a la victoria.

Tan comprometido estaba River en ese instante clave, que hacía rato que su hinchada gritaba pidiéndole a los jugadores un poco más de huevos. Había inquietud. A los dos minutos, Ojeda ya le había tapado un mano a mano a Bertolo, un minuto más tarde, Sebastián Fernández volvió a perdérselo, y durante largo rato, Banfield le copó la pelota y el campo para sorpresa de todos. River reapareció luego sin tener la situación bajo control. Ahumada estaba demasiado solo en la pelea del medio, las subidas de Ferrari y Augusto Fernández por la derecha y de Villagra y Abelairas por la izquierda no generaban gran cosa, y Buonanotte no terminaba de hacerse cargo de la situación. El error de Pompei y el gol de Abelairas cayeron justo para apagar la ansiedad.

Volvió Banfield a apretar en el comienzo del segundo tiempo. Un cabezazo de Devaca y otro de Víctor López se perdieron afuera por poco, mientras a River seguían dominándolo la confusión y la inexpresividad. Gorosito puso a Galmarini por Augusto Fernández y a Fabbiani por Rosales, tratando de que algo cambiase. Pero lo serenó más la atonía en la que fue enredándose Banfield que sus propias mejoras. Cuando, a los 78 minutos, Archubi ingresó por Buonanotte, estaba claro que River quería cerrar ahí mismo el partido e irse con el 1-0. El pase exacto de Fabbiani y la definición certera de Falcao le dieron al resultado una amplitud que nada tuvo que ver con lo que verdaderamente sucedió en el campo de juego.


Cancha: River.

Arbitro: Juan Pablo Pompei.

Goles: 36m, Abelairas (R); 83m, Falcao (R).

Cambios: 57m, Barrales (4) por Ferreyra (B); 58m, Galmarini (5) por A.Fernández (R); 62m, Fabbiani por Rosales (R); 73m, C.García por S. Fernández (B); 78m, Archubi por Buonanotte (R) y Raymonda por Pío (B).

Incidencias: 88m, expulsado Víctor López (B)

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El remate de Abelairas, un tiro libre que en Banfield se interpretó como indirecto y que terminó en gol.
Imagen: Télam
 
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