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Lunes, 27 de mayo de 2013

FúTBOL › GOLEó A BOCA EN ROSARIO Y RATIFICó SU DESEO DE SER CAMPEóN

Newell’s no dejó lugar a dudas

Sin Scocco ni Heinze, con goles de Cruzado, Orzán, Tonso y Urruti, con un rendimiento abrumador, el equipo de Martino validó su candidatura al título. Le sigue llevando tres puntos a River y le sacó cuatro unidades a Lanús.

El segundo capítulo fue para Newell’s. Por un contundente 4-0, tan expresivo en el marcador como en el desarrollo, el conjunto rosarino, con muchos suplentes, vapuleó al Boca alternativo que pasó por el Parque Independencia con más pena que gloria. Dentro de tres días se volverán a ver las caras, aunque con otros protagonistas y otras ambiciones.

Antes del encuentro, quedó claro que Martino tenía en la cabeza el 0-0 del jueves, pensaba en los 90 minutos que había por delante y relojeaba los próximos del miércoles. A último momento, con la derrota de Lanús y el triunfo de River, resolvió poner una formación con más nombres alternativos que lo habitual, algo que había insinuado en la Bombonera, cuando afirmó que el compromiso de ayer no era decisivo, en cambio el de la Copa sí. En el peor de los casos, anoche quedaba líder con los mismos puntos que River y uno más que Lanús.

Sin embargo, a pesar de los cambios de nombre, Newell’s se pareció a sí mismo. Con sus virtudes habituales, con la dinámica de sus volantes, la rotación de sus delanteros y el veloz traslado de pelota, el conjunto rosarino salió a apabullar a un Boca que también se pareció a sí mismo, si se toma en cuenta el torneo local. Lejos de la imagen sólida que dejó el jueves por la Copa Libertadores, el conjunto de Bianchi –no se sentó en el banco por estar expulsado– fue una réplica de la formación que deambuló en el final, con rendimientos parecidos al de ayer en San Juan, Floresta, La Plata o el Nuevo Gasómetro.

Con ese panorama, el desarrollo fue monótono, con un dominio claro de Newell’s y un Boca que no hacía pie. Para colmo, la resistencia del visitante apenas duró seis minutos, el tiempo que transcurrió hasta que el pibe D’Angelo se lo llevó puesto a Cruzado en el área. Con serenidad, el peruano anotó el penal y le quitó a Newell’s los nervios que podía tener por el acercamiento de River.

Superado en el trámite, lo de Boca se limitó a tratar de no recibir otro gol y esperar alguna chance para encontrarse con el empate. Con esos argumentos, apenas generó dos ocasiones: una media vuelta de Viatri que Peratta controló sin problemas y un cabezazo de Burdisso que el arquero tapó de manera notable. Para colmo, un pisotón de Magallán sobre Urruti lo dejó con diez hombres antes del final del primer tiempo.

El único problema para Newell’s era que, a pesar de su dominio notable, la diferencia en el marcador era escasa. Claro que en cuatro minutos despejó cualquier duda. Primero fue Orzán el que venció la floja resistencia de D’Angelo con remate desde lejos. Sesenta segundos después fue Tonso el que definió desde la puerta del área para dejar sin chances al arquero. Y apenas un rato más tarde, Cáceres trepó por la derecha, cedió al medio para Urruti, que amagó y definió ante D’Angelo. De la preocupación por no definir el juego a la goleada en un abrir de ojos.

De ahí hasta el final fue un monólogo de Newell’s, que mantuvo la pelota lejos de su arco, ante un Boca que sólo esperaba el final y tener revancha el miércoles.


Estadio: Newell’s.

Arbitro: Patricio Loustau.

Goles: 6m Cruzado (N), de penal; 66m Orzán (N); 67m Tonso (N); 70m Urruti (N)

Cambios: 22m Mateo (7) por Cruzado (N); 45m Castagno (4) por Viatri (B); 69m Vieyra por Figueroa (N); 72m R. Rodríguez por Acosta (B); 77m M. Rodríguez por Bernardi (N).

Incidencias: 44m expulsado Magallán (B).

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Bernardi quiere controlar la pelota entre Fernández y Bravo.
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