libero

Lunes, 14 de marzo de 2011

BOXEO › EL MENDOCINO BARROS RETUVO SU PARTE DE LA CORONA PLUMA

Se quedó con un cachito de cinturón

 Por Daniel Guiñazú

Una sola mano, su izquierda, y un solo golpe, el jab, le bastaron al mendocino Jonathan Víctor Barros para vencer sin reparos al mexicano Miguel Román y retener por primera vez la porción que le corresponde del título pluma de la Asociación Mundial y que comparte con el supercampeón indonesio Chris John y el campeón compartido con la FIB, el cubano Yuriorkis Gamboa.

Sin embargo, dos veces Barros recorrió el filo mismo de la derrota. En el 2º y en el 10º round, el azteca tiró a fondo su zurda, la pegó contra la mandíbula no demasiado resistente del mendocino, le aflojó las piernas, y una oleada de sudor frío empapó los cuerpos de los 2 mil espectadores que el sábado por la noche asistieron al Polideportivo La Colonia de Junín, en la provincia de Mendoza.

Al final fue apenas un par de sustos. Barros (57,150 kg) pudo capear los temporales. Y en las tarjetas obtuvo el reconocimiento que merecía a una labor continuada en la que, no obstante, le faltó algo más de vigor como para redondear una imagen mejor. Los jurados vieron ganar al mendocino por seis, ocho y nueve puntos. Para Líbero, Barros sacó seis unidades de ventaja (117 a 111). Más por hábil que por fuerte.

Román (57,150 kg) no escapó al ADN de todos los boxeadores aztecas. Representó el papel de un peleador fuerte e intenso pero, en su caso, desordenado y sin talento. El poder de su zurda cruzada lo tuvo siempre al acecho, pero no le alcanzó para compensar la mejor escuela de Barros, quien, con el mero recurso de darle salida permanente a su izquierda en jab, mantuvo a raya a su rival y edificó una victoria serena. A esta altura vale preguntarse qué habría sucedido si Barros hubiera activado más su derecha, si hubiera combinado más sus manos, y si hubiera trabajado más a los planos bajos del mexicano, que casi no conectó en los 36 minutos que duró el combate.

Una vez que las tarjetas oficializaron su 32ª victoria en 34 salidas profesionales, Barros se calzó una remera de-safiando al panameño Celestino “Pelenchín” Caballero, a quien debió haber enfrentado el sábado si no fuera por las gestiones que Osvaldo Rivero, su manager, hizo ante la AMB, para llevar ese choque más adelante. Después del triunfo del sábado, todo parece indicar que será Caballero el próximo adversario de Barros. Y no le será fácil superarlo. Mucho más si le toca enfrentarlo como visitante. Barros es un boxeador hábil y de buena línea, un digno exponente de la famosa escuela mendocina. Acaso le haga falta algo más para retener la parte del título que le toca allá en la caliente tierra del estrecho.

Compartir: 

Twitter
 

 
LIBERO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.