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Lunes, 30 de enero de 2012

EL GOBIERNO PORTEñO QUIERE CAMBIAR EL RECORRIDO DE LA CARRERA DE MIGUEL

La memoria donde no duela

A contrapelo de lo que sucede en Roma y en otras ciudades del mundo, año tras año la gestión de Mauricio Macri busca restarle apoyo a la carrera que recuerda al atleta desaparecido Miguel Sánchez. Proponen que se corra en el Autódromo. Hay polémica.

 Por Gustavo Veiga

La Carrera de Miguel tiene un solo significado: memoria, verdad y justicia. Salvo en la Ciudad de Buenos Aires, donde gobierna el PRO, cuyo emblema deportivo y de esparcimiento son las bicisendas. Hoy, la prueba es una caricatura de la idea con que se concibió, a no ser por muchos que asisten a ella para recordar al atleta desaparecido, y en él, a los 30 mil. Se transformó en un producto de marketing devaluado. La gestión de Mauricio Macri le restó apoyo, la difundió sobre la hora, cambió su fecha el año pasado y ahora viene por más: un cambio de recorrido. En conversaciones preliminares para organizar la edición 2012 que mantuvieron el subsecretario de Deportes porteño, Francisco Irarrazával, y la futura presidenta de la Comisión de Turismo y Deporte de la Legislatura –asumirá en marzo ese cargo–, la diputada Delia Bisutti, el funcionario sugirió que se hiciera cerca del Autódromo, en la zona sur. También se comentó la posibilidad de que un trayecto se corriera por dentro de la ESMA. “¿Qué pasaría si entramos?”, se preguntó el ex rugbier.

Macri encara este tipo de temas por la mano derecha. En 2011 delegó en la Subsecretaría de Derechos Humanos la organización de la carrera. Un acto de coherencia política. Los derechos humanos no son una prioridad de su gobierno. Ni siquiera un enunciado. A quien designa en cargos clave a apologistas de la dictadura como Abel Posse y Federico Young no le interesa un evento donde esos nombres serían repudiados. “¡Macri, la gente no es boluda, vos no sos Miguel Sánchez, vos sos la dictadura!”, le cantaron el año pasado durante la entrega de premios al jefe de Gobierno ausente. Fue en los bosques de Palermo, como en la mayoría de las ediciones anteriores.

El domingo 25 de marzo todavía no se estableció dónde se correrá. Una posibilidad, acaso la más concreta, es que se largue desde la intersección de Avenida del Libertador y Miguel Sánchez, el tramo donde antes nacía Crisólogo Larralde. Ahora, ese puñado de cuadras homenajea con su nombre al atleta tucumano, desde Lugones, muy cerquita del acceso principal al Cenard, y hasta la entrada del Club Ciudad de Buenos Aires.

Irarrazával se reunió con Bisutti, el subsecretario de Derechos Humanos porteño Edgardo Berón, el periodista italiano Valerio Piccioni (mentor de la Corsa di Miguel en Roma), el representante de la organización Todos por el Deporte, César Francis, y otros interesados en la carrera. Claudio Morresi, el secretario de Deporte de la Nación, le ratificó a Líbero su decisión de las dos últimas pruebas: “Nosotros siempre vamos a apoyar la Carrera de Miguel, pero no vamos a participar si la organiza el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Su política, la designación de ciertos personajes y las declaraciones de Macri sobre los juicios no se corresponden con la defensa de los derechos humanos”. El ex futbolista y funcionario por tercer mandato consecutivo agregó que “sería importante que la carrera pase por las puertas de la ESMA, pero no creo que se permita el ingreso”.

Bisutti negó que promoviera la idea de correr dentro del ex centro clandestino de detención que le atribuyó Irarrazával en un diálogo telefónico con este periodista. Desde Uruguay desmintió en forma terminante esa iniciativa, aunque confirmó que se reunió con el funcionario porteño en diciembre para hablar de la Carrera de Miguel y otros temas. La diputada de la Ciudad presentó el proyecto de ley que se aprobó el 6 de octubre pasado para ponerle el nombre del atleta a la calle ubicada en el barrio de Núñez.

“Miguel era un atleta, un ciudadano común comprometido con la historia de su país. Ponerle su nombre a una calle de la ciudad es reivindicar no sólo a aquellos que fuimos víctimas de la dictadura sino a la sociedad entera que busca justicia y tiene memoria”, dijo la legisladora durante la audiencia pública en que se discutió su proyecto. Para el gobierno porteño, la Carrera es como una herencia incómoda que lo obliga a hablar de temas alejados de su política.

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La última edición de la Carrera de Miguel, cuando sufrió un cambio de fecha.
Imagen: Julio Martín Mancini
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