libero

Lunes, 14 de diciembre de 2009

FUTBOL › IMPRESIONANTE GRITERIO DE LOS HINCHAS DE BOCA

Razones de un festejo

“Aunque no salga campeón/el sentimiento no se termina...”, cantaron enloquecidos los hinchas de Boca en el último tramo del partido y abrieron la interrogante: ¿por qué festejaron tanto?

 Por Juan José Panno

¿Que el equipo ganó jugando bien?

No. No fue eso. No jugó bien Boca en un partido en el se encadenaron pifiadas, rechazos a cualquier parte, pelotazos sin destino y pases apurados de jugadores que más que pasar la pelota se la sacaban de encima. Ni siquiera se puede decir sin dudar que su triunfo fue merecido, más allá de la distancia de dos goles, porque con poco, Banfield le ganó en situaciones de gol y en acercamientos hacia el arco rival.

¿Que le ganó a un gran campeón ?

No. Tampoco fue eso. De Banfield se puede decir –en esto hay coincidencia general– que es un equipo ordenado, bien parado, que ha tenido algunas buenas actuaciones en el torneo y que tuvo al uruguayo Silva y a Erviti como columnas vertebrales y punto. Fue el mejor de un campeonato mediocre que ha dejado a modo de síntesis dos símbolos muy fuertes: el increíble gol en contra de Aguirre de San Lorenzo ante Lanús y el hecho de que en la última fecha perdieran jugando mal los dos candidatos. Banfield fue legítimo ganador del título, pero el calificativo de gran campeón le queda varios talles grande.

¿Que Palermo rompió la sequía de más de 12 horas sin goles?

No. En el momento de los goles y de la salida de Palermo celebraron, gritaron, aplaudieron, pero todo fue muy efímero. No fue Palermo el destinatario de esa locura desatada en el final del partido.

¿Que se acabó el campeonato y esto implica que se va a producir el éxodo de algunas figuras ya desgastadas?

No. No fue eso. Los hinchas saben que solamente van a poder llegar cuatro refuerzos para el próximo torneo y por lo tanto para la necesaria renovación se deberá esperar hasta la mitad del año próximo. Y además, en el fondo, les da pena que tengan que irse jugadores que tantas satisfacciones les han dado.

¿Que Abbondanzieri, normalmente abonado al cachetazo, fue una de las figuras del equipo ?

No. Lo aplaudieron en algún momento, pero fue todo muy fugaz, como el caso de Palermo.

¿Y entonces? Si no fue por Palermo ni por Abbondanzieri, ni por el final del campeonato ni los méritos del equipo o la jerarquía del rival, si no fue nada de eso ¿por dónde hay que buscar la respuesta? Hay que buscarla por el lado del folklore. Los hinchas (para el caso, los de Boca) no quieren saber nada con la consagración de nadie en la propia casa y cuando no hay derrota ni humillación, cantan hasta tapar a los que festejan del otro lado. Fue sólo eso. Una celebración grandísima, espectacular, por un motivo pequeñito.

Compartir: 

Twitter
 

Gol de Boca. El segundo. Lo convierte Palermo, con un derechazo bajo.
 
LIBERO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.