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Domingo, 12 de abril de 2015

SALí

MONOPRODUCTOS

 Por Rodolfo Reich

Naturaleza al vaso

Quien mucho abarca, poco aprieta, dice el saber popular. Y una nueva camada de emprendimientos gastronómicos lleva esta idea al máximo. Un buen caso es el de Le Jus, pequeño local escondido en un pasaje de Palermo. Más allá de un par de dulces (carrot cake, muffin vegano y brownie) y unas adictivas trufas de chocolate blanco, coco y leche condensada ($10), Le Jus se especializa en una única cosa: despachar jugos y licuados elaborados con frutas frescas, hierbas e incluso verduras de estación. El local cuenta con una pequeña barra, pero su fuerte es el take away. Los jugos salen en vasos descartables traslúcidos y firmes, ideales para deambular por la calle.

Como suele suceder, cuanto más especializada es una propuesta, más opciones propone en el rubro elegido. Esto se traduce en 16 combinaciones distintas, además de mezclas a gusto de cada cliente. Entre los recomendados, el trópico se encuentra en el Jeff (banana, maracuyá, mango y leche de coco casera, a partir de cocos enteros, $45). Para una tarde de calor, sale el refrescante Súper C (naranja, pomelo y menta, $35). Y para recuperarse de una noche agitada, un Detoxificator (manzana verde, pepinos, espinaca, apio, naranja y ananá, $40). Además: Flavor (manzana verde, ananá y melón, $38), 3 en 1 (remolacha, naranja y zanahoria, $38) o el hit Tropic Jungle (maracuyá, mango, naranja, $40), entre otras opciones.

Detrás de Le Jus, abierto hace cuatro meses, están los jóvenes Natalia y Nahuel, que vieron un espacio poco ocupado en la ciudad porteña, tan adepta a las artificiales aguas saborizadas. Natalia nació en La Paz, Bolivia, y sabe que en buena parte de Latinoamérica los jugos son mucho más usuales que en Buenos Aires. Así, se lanzaron a ocupar ese nicho con pasión, calidad y precios apto todo público. Una gran opción para energizarse durante el paseo de compras palermitano.

Un tip: tras adquirir una prensadora en frío –que extrae jugo con rodillos, sin cuchilla y evita así la oxidación– pronto estarán lanzando jugos embotellados que duran hasta tres días en heladera.

Le Jus queda en Pasaje Russel 5002. Teléfono: 4089-3614. Horario de atención: martes a domingo, de 11 a 20.


Dulces y salados

En el último año, las creperías se multiplicaron como panes, formando uno de los flamantes milagros de la moda gastronómica nacional. Pero la idea de The Crepe Factory viene de mucho antes. “Viví en Irlanda, donde comía crêpes todo el tiempo. Cuando volví a la Argentina, hace ocho años, quise abrir una crepería, pero empecé con el bar, que me tomó todo mi tiempo. Recién ahora, junto a mi pareja María Minici, logramos hacerlo”, explica Leonardo Mignolo, creador también de Wherever Bar, en Palermo.

The Crepe Factory es pequeño y personal, ocupando un espacio poco visto en la escenografía de San Isidro. Un salón con mesas y una barra elaborada con grandes vigas de madera reciclada, dos cuadros coloridos y un par de mesas extras en la vereda conforman la apuesta. En las estanterías hay rastros de la materia prima que se utiliza: cajones de frutas para las deliciosas limonada y pomelada, incontables frascos de Nutella y aceite de oliva Zuelo.

Más allá de algún invitado (bagles, wraps), el 99 por ciento de lo pedido va por el lado de los crêpes. Durante la semana el primer turno (de 12 a 13) pertenece a los colegios de la zona, con alumnos hambrientos exigiendo precios amables y comida al paso (para ellos, los crêpes salen en forma de cono). Luego, comienzan los oficinistas. En los fines de semana la prioridad es de vecinos y turistas de visita al centro de San Isidro. Salen crêpes de cebolla caramelizada, queso, tomates secos y rúcula ($40), curry de pollo thai (suave y occidentalizado, $48), champignones con queso y panceta ($48) y uno de salmón ahumado y queso blanco ($60), entre otros. Los dulces son comandados por los dos best-seller ineludibles del gusto popular (nutella a $35, dulce de leche a $25), pero también suman apple crumble o naranja con crema pastelera ($35), entre otros. Todo hecho a la vista, por los propios dueños, en tres creperas traídas de Francia.

Cocina simple, directa y rápida, a precios amigables. Un combo que no falla.

The Crepe Factory queda en 25 de Mayo 183, San Isidro.Teléfono: 4747-2090. Horario de atención: lunes a sábados, de 10 a 18.


Religión cafetera

Cuatro socios. Uno de ellos es Natalia Montoya, barista nacida en la zona cafetera de Colombia. Otro es Marcelo Ferrán, argentino, autodefinido como adicto al café. Marcelo era cliente de Natalia en Lattente, uno de los precursores porteños en lo que se conoce como el café de especialidad. Y, tras planearlo por unos meses, abrieron juntos, hace tres semanas, Félix Felicis & Co.

El lugar poco tiene que ver con la idea de cafetería al estilo porteño. Aquí no se venden sandwiches y tostados, tampoco jugos especiales o licuados. La oferta comestible apenas involucra unas cookies deliciosas, una granola casera, tostadas para el desayuno y algún que otro dulce. “Nuestro sueño es dedicarnos al café, y que la pastelería esté allí para acompañar”, admite Natalia.

El local es pequeño, luminoso y moderno. Posee barras con taburetes de madera clara y acolchada cuerina negra, unas mesas bajas y un piano para quien quiera ejercitar sus dedos. La falta de respaldo en los asientos deja en claro que aquí no se viene a pasar la tarde para filosofar alla Fontanarrosa, sino a disfrutar de una infusión muy bien hecha. La tecnología es de primera: cuentan con una preciosa máquina italiana para espressos Nuova Simonelli y un molinillo de la firma alemana Mahlkönig. Y también el café es de primera: un blend colombiano, 60 por ciento Yumai Estrella Dorado y 40 por ciento Guanes Genuino, elaborado por LAB Tostadores de Café según el perfil pedido originalmente por Lattente. “Somos muy amigos de Lattente, y usamos su blend como modo de reconocimiento. Pronto sumaremos uno propio”, explican.

Espressos ($25) perfectos, capuccinos tradicionales ($31), flat white (un espresso doble con leche que se emulsiona menos que en otros casos, para que tenga una textura más ligera) a $35, latte, americano, macchiato... Un léxico que de a poco inunda las tazas de Buenos Aires, conformando la religión cafetera. Esa religión tiene un nuevo templo, una poción mágica de la suerte. Se llama Félix Felicis & Co.

Félix Felicis & Co. queda en J. A. Cabrera 5002.Teléfono: 4776-4414. Horario de atención: Lunes a sábados, de 9 a 20; domingos de 10 a 20.


Fotos: Pablo Mehanna

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