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Domingo, 5 de diciembre de 2004

VALE DECIR

Vale decir

La televisión más lenta del mundo

La cadena televisiva UKTV G2 acaba de dar un paso adelante en materia de reality shows con un híbrido entre televisión verdad, talk show de celebridades y documental de animalitos. El engendro se llama I’m a Shellebrity - Keep me in here!, título traducible como Soy una shellebrity - ¡Déjenme quedarme!, donde se combinan las palabras shell (concha o caparazón, en alusión a la “casita” de los caracoles) y celebrity (celebridad) y se hace referencia al popular programa inglés I’m a Celebrity... Get me out of here! (Soy una celebridad - ¡Sáquenme de aquí!). La cosa consiste en una competencia entre diez caracoles africanos que a lo largo de diez jornadas –durante las cuales son filmados día y noche– intentan ganarse la simpatía del público británico, compitiendo en disciplinas tales como el campeonato de ingesta de repollo y el maratón de los cien milímetros. Los nombres de los participantes son todos del estilo de Babosa Cowell, Caracoles Thompson, Carol Babosa y Jimmy Caracoles, con la excepción de la original Sra. Concha Collins. Según los productores, el momento más emocionante de cada día es cuando uno de los protagonistas queda afuera del programa. Pero, como en todo reality que se precie, se sabe que también se le dará a su público lo que realmente quiere ver: sexo. Y no es poca cosa, si se tiene en cuenta que los caracoles gigantes del continente negro están entre los reproductores más prolíficos del planeta.

Montado y no al caballo

Alexander, la película de Oliver Stone sobre Alejandro Magno, acaba de estrenarse en los EE.UU. y sigue dándoles dolores de cabeza a sus productores: después de las infinitas complicaciones de producción, cuando ya todo parecía estar encaminado y la película llegaba a los cines, un grupo de furibundos abogados griegos la han emprendido contra el film por retratar a su protagonista (interpretado por el actor irlandés Colin Farrell) como bisexual. Los leguleyos, que aparentemente se tomaron la cosa en serio y amenazan con iniciar acciones legales contra la producción, a la Warner Bros. Pictures y al director de Asesinos por naturaleza, insisten en que el legendario conquistador era heterosexual y que el tema queda fuera de discusión. Yannis Varnakos, vocero del grupete conformado por unos 25 expertos, declaró ante las agencias de noticias internacionales que “no estamos en contra de los gays sino que la productora debería dejarle claro al público de la película que se trata de pura ficción y no es un retrato auténtico de la vida de Alejandro”. Hasta ahora, los muchachos enardecidos por la presunta falta a la verdad se han limitado a enviar una nota extrajudicial exigiendo que los créditos de la película aclaren que se trata de una versión libre y ficticia sobre el ídolo helénico; la mesura de tal actitud tal vez se deba a que Varnakos y compañía reconocen no haber visto todavía la película. Aunque alegan, claro está, que han recogido evidencia suficiente como para saber que incluye “referencias inapropiadas a la sexualidad de Alexander”. Y como para darle una vuelta más al asunto, Varnakos agregó que Stone tiene derecho a expresarse con total libertad, pero que el público tiene derecho a saber que su film distorsiona hechos históricos, y comparó: “Así como nosotros no podemos salir a decir que JFK jugó en la defensa del equipo de básquet de Los Angeles Lakers, la Warner no puede decir así como así que Alexander era homosexual”.

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