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Domingo, 30 de agosto de 2015

PERSONAJES > MARIANA BIANCHINI

NO SOY TU PRINCESA

PERSONAJES Hace quince años que es parte de la escena musical rocker, como líder de Panza y también con sus trabajos solistas, el último con una banda formada sólo por mujeres llamada Las Bailarinas Anarquistas. Ahora Mariana Bianchini, que además es diseñadora de indumentaria y dibujante, acaba de lanzar su primer libro para chicos y jóvenes, Informes desde Villa Estruendo, una colección de cuentos sobre personajes freaks y algo darks –hay fantasmas tuertos y princesas que viven en el Riachuelo– con ilustraciones que homenajean a Mark Ryden y el primer Tim Burton.

 Por Ariel Alvarez

“Voy a dejar de ser buena/De nada me sirvió/ Voy a sentarme con las piernas abiertas/ Y no pienso esperarte, mi amor.” Así empieza su canción “Las nenas buenas no cantan así”, y es sólo una frase elegida al azar para tratar de definir el universo de Mariana Bianchini, que desde hace años rockea los escenarios como la líder del grupo Panza, además de tener una carrera solista que ya lleva tres discos. Y no, no canta como una nena buena. También es dibujante, docente, diseñadora de indumentaria y ahora acaba de editar su primer libro de cuentos Informes desde Villa Estruendo (De los cuatro vientos), un viaje psicodélico-dark para niños que no temen ser raros.

Lo primero, como generalmente sucede, salta a la vista: Mariana Bianchini tiene toda la impronta de una grrl power: en sus shows se mueve por el escenario con su mirada animal, de un animal desconocido que asusta y seduce al mismo tiempo. Y canta. Su voz, mezcla de susurro y grito rabioso y prolijo, habla desde un lugar de sinceridad extrema. Y desde una historia en la escena musical local que ya lleva quince años y siete discos con el grupo Panza, y una carrera solista que la llevó a presentar su tercer álbum con una banda formada sólo por mujeres: Las Bailarinas Anarquistas.

Poseída por un espíritu inquieto, de mujer brava y chica traviesa, se decidió a escribir un libro de cuentos para niños que ella misma ilustró. El mundo de Villa Estruendo está habitado por personajes singulares, generalmente adolescentes, que viven situaciones (muchas rozan el surrealismo), en donde ser un “freak” es el hilo conductor que plantea de manera disparatada una reflexión sobre la vida cotidiana.

Princesas que no son como en los cuentos, niños músicos que no se cortan las uñas porque los obligan a ser pianistas cuando quieren ser rockeros, chicas con plantas en la cabeza, pero que no son una planta, circos donde los artistas y animales pelean por sus derechos como trabajadores, son sólo algunas de las criaturas que dan vueltas por las calles de la villa un “lugar donde el fin del mundo es todos los días y sus habitantes viven con esa certeza”.

Este libro fue sacado de la oscuridad. Bianchini es madre de dos, pero esa no es la razón por la que surgen los cuentos. Es puramente azarosa. Al igual que las madres que aparecen en Informes... Mariana no es una mamá convencional, es una madre rocker. Preocupada por hacer dormir a su primer hijo comenzó a inventarle cuentos a oscuras y se le ocurrió grabarlos: “Esas horas se volvían eternas y yo necesitaba que se durmiese, la idea era: invento un cuento pero no tiene que estar la luz prendida y `¡te dormís!”. Y esos cuentos empezaron a durar un montón, todas las noches, entonces me llevaba un grabador en el bolsillo, como para que no sintiese que esas eran horas de la vida que se me iban. Para no tener ganas de suicidarme”, se ríe.

Con claras influencias de Tim Burton y Neil Gaiman, el libro tiene algunos guiños a las letras de sus canciones, dedicados para los fans, que al igual que los personajes de sus cuentos también son personajes singulares: “Así encaré esta idea que tenía hace mucho de hacer cuentos ilustrados, siempre pensando para el público de Panza, nunca para venderlo. Siempre pensado como un complemento del grupo. Y muchos chicos lo leyeron, y así me di cuenta de que hay un mundo de pibes permeables a leer y a identificarse con estas cosas”.

“Esas cosas” también tienen mucho que ver con la poesía de su música. Los outsiders son aquí los protagonistas: la princesa que vive en el Riachuelo, el niño con un grano mortal que puede acabar con la vida en el mundo, el costurero disfrazado de fantasma que cortó los agujeros del disfraz con la sábana puesta y se sacó un ojo. Todos dibujados por la cantante (en un reconocido homenaje al estilo surreal pop de Mark Ryden), y cada uno con una característica que los hace sentir diferentes, pero con un claro reconocimiento: “Mi familia siempre me festejó mis delirios como si fueran genialidades. Yo me crié pensando que si iba a un boliche vestida de David Bowie, iba a ser una genia, pero claro, yo iba al boliche vestida así y era un ridículo, y la pasé recontra mal. Ir encontrando sentirme rara, una outsider, una deforme y ver que el mundo era otra cosa distinta a lo que había pensado, fue algo que me siguió toda la vida. A mí me tocó ese lugar y la mayoría de la gente también lo siente”.

Como cantante Mariana ha mostrado su feminidad, a través de su música y sus letras, de una manera descarnada. Unas veces como escupiendo a la cara del que “no se banca eso”, otras veces contradictoria, pero siempre desde el lugar de una show woman que no teme exponerse. Lo mismo ocurre con las mujeres en sus cuentos: chicas que se enamoran, pero no dejan todo por amor y que no sucumben ante la presión de ser siempre bellas. Son doncellas que le dicen no a los príncipes en un mundo de fantasía donde la Muñeca Barbarie es muy molesta.

El mundo del rock, es inseparable de Villa Estruendo: personajes tatuados y lo escatológico a modo de divertidos fluidos corporales, conviven con “el llanto de Janis Poplin, los gemidos de Roberto Planta”, y el delivery boy, Juan Lenón. Pero no sólo dentro de las páginas del libro el rock es ley. Mariana invitó a grabar la lectura de cuentos a algunos colegas: Hernán Tery (de Carajo), Cam Beszkin, Lula Bertoldi (Eruca Sativa) y Luciana Segovia (Cirse) y quizás esto se transforme en un disco para acompañar el libro o quizá las grabaciones sean subidas on-line para ser distribuido por ahí. También a medida que lo fue presentando, Mariana fue escribiendo canciones para cada personaje: “Así que por ahí termino haciendo un disco, no del libro, pero sí inspirado en las historias, o en algunos personajes, porque cada personaje tiene un universo para desarrollar que es gigante. Entonces me da pena soltarle la mano”. Y es que Villa Estruendo es un mundo de fantasía así de flexible, en donde el Cuco se come a las madres.

Más información, fechas de la banda y presentaciones del libro en www.panzaweb.com.ar y https://www.facebo ok.com/marianalaurabianchini

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