radar

Domingo, 12 de septiembre de 2010

SERIES > TREME, EL SUCESOR DE THE WIRE

Lo que el viento nos dejó

Después de pasar cinco temporadas en Baltimore revelando intrigas policiales y de acompañar a un pelotón de marines en la invasión a Irak, David Simon, la mente maestra responsable de The Wire y Generation: Kill, se mudó a la Nueva Orleans que dejó Katrina para contar la historia de una ciudad que estuvo al borde del colapso y vivió para contarlo.

 Por Javier Alcacer

Al productor David Simon no le bastó con cambiar para siempre la historia de la televisión con The Wire, serie en la que firmó por quintuplicado el acta de defunción de las instituciones en el postcapitalismo, demostrando, de paso, por qué la guerra contra el narcotráfico era una (otra) causa perdida. Después de retratar las miserias de un pelotón de marines en Irak en Generation: Kill, Simon cambia de paisaje radicalmente y, con Treme, su nueva serie, pasa de la sequía del desierto a la Nueva Orleans bajo agua que dejó el huracán Katrina, uno (otro) de los momentos más vergonzosos de la administración de George W. Bush.

Treme (se pronuncia “tre-máy”) es uno de los barrios céntricos de la ciudad donde, de la cruza de las culturas africana, americana y europea surgió al jazz; la ciudad donde nacieron Lafcadio Hearn, William Faulkner, Tennesse Williams y John Kennedy Toole, entre otros; que inspiró películas como Corazón salvaje de David Lynch o la última expedición a la locura de Werner Herzog, Un maldito policía en Nueva Orleans, y videojuegos de culto como el Gabriel Knight: Sins of the Fathers. “La combinación de ritmos africanos y la escala pentatónica, y los arreglos e instrumentación europea fueron la contribución esencial de EE.UU a la cultura mundial”, declaró David Simon, un periodista de raza que anticipó el fin de su profesión tal como se la conocía y se refugió en la televisión por cable sin dejar de denunciar la mugre de su sociedad. “Esa colisión se dio en un área de doce manzanas de una ciudad llamada Nueva Orleans, que estuvo al borde de la muerte en 2005.”

ENTRE LOS ESCOMBROS

Dirigida, producida y escrita por el mismo equipo de The Wire (entre los que se destacan el realizador Brad Anderson y el novelista George Pelecanos en los guiones), Treme está lejos de pretender ser una sucursal cajún de aquélla. Porque si bien respeta el formato que popularizó Simon con su frase “que se joda el televidente casual”, es decir, un arco argumental cuidadosamente planeado, sin urgencias dramáticas pero con un desarrollo moroso, en el que el protagonismo se reparte entre un puñado de personajes, en Treme no hay lugar para las intrigas policiales en torno de las cuales se estructuraba The Wire. Al dejar de lado aquel género, se da algo muy similar a lo que pasó con Seinfeld y Curb Your Enthusiasm, series hermanas en las cuales la segunda, al descartar el formato de sitcom, llevó aún más allá las innovaciones de la primera. En este caso ya no hay un crimen por resolver, ni una red de narcotráfico por desbaratar, sino una situación acuciante: una ciudad en la cual el 80% de la población estuvo bajo agua y en la que todavía hay personas cuyo paradero se desconoce y cadáveres entre los escombros; un gobierno federal que clausuró las viviendas de los barrios pobres y no tiene en su planes re-abrirlas, mientras las calles son patrulladas por la Guardia Civil, sin pruritos en detener a quien fuera. Treme se sitúa tres meses después del huracán. Según Simon: “Lo hicimos intencionadamente porque creo que los medios nacionales hicieron un muy buen trabajo respondiendo a Katrina. Pero hubo un momento en que las cámaras se fueron a otro lado”. Esos tres meses fueron, además, el tiempo que tardó la opinión pública en cuestionar el rescate de la ciudad y en incorporar los sitios destrozados por el huracán al itinerario de las caravanas turísticas.

BUENOS VECINOS

Contra un gobierno que aprovecha la oportunidad para limpiar Nueva Orleans de pobres y de negros, especulando sacar rédito de las evacuaciones para aumentar el electorado republicano, son los ciudadanos comunes que intentan seguir con sus vidas los únicos responsables de la preservación de un núcleo social que mantendría unidos a los vecinos. Es por eso que en Treme hay un leve optimismo que no aparecía en The Wire: a pesar de todo, la ciudad logró salir adelante; el hecho de que siga existiendo no fue consecuencia de la implementación de políticas de recuperación sino de la labor de miles de trabajadores anónimos, tales como los que se reparten el protagonismo de la serie: una pareja de músicos callejeros, una cocinera, un DJ, un profesor de literatura y una abogada. Entre ellos aparecen viejos conocidos de Baltimore como Wendell “Bunk Moreland” Pierce interpretando al trombonista sin blanca Antoine Batiste, y Clarke “Lester Freamon” Peters como Albert Lamberaux, el jefe de una tribu india de Mardi Gras e inesperado líder social en la lucha por la recuperación de los barrios clausurados. Además, músicos como Elvis Costello, Kermit Rufflins, McCoy Tyner y John Boutté aparecen haciendo de sí mismos. Pero las palmas se las lleva un inmenso John Goodman que aporta toda su humanidad al personaje de Creighton Bernette, un escritor cascarrabias al que su editorial lo obliga a actualizar la novela de las inundaciones de 1927 en la que está trabajando para incluir referencias a Katrina. La impotencia y la furia lo llevan a subir videos a YouTube en los que descarga toda su ira contra un país que le da la espalda a su ciudad y un presidente inepto que no olvida mencionarlos en cada discurso pero no hace nada para mejorar su realidad. En el primer episodio, una obra maestra dirigida por Agniezka Holland (Europa Europa), Creighton (con el vozarrón de Goodman) define a la catástrofe como una “cagada federal de proporciones épicas con décadas de preparación, un desastre causado por la mano del hombre” y detalla cómo los diques resistieron al huracán pero que lo que falló fue el sistema anti-inundación aplicado por el gobierno federal, una estructura que había sido cuestionada durante más de cuarenta años.

Aun así, a pesar de todo, en las noches de la Nueva Orleans que dejaron el tándem Katrina y Dubya, el jazz sigue sonando y los carnavales nunca fueron tan catárticos, riéndosele en la cara tanto a la muerte como a la idiotez que les tocó padecer.

Treme va los sábados a las 22, por HBO, y circula en dvd.

Compartir: 

Twitter
 

 
RADAR
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.