SANTA FE › EL PERITAJE DE GENDARMERíA EN EL LOCAL QUE ATENDíA A SILVIA SUPPO

Resultado de la investigación

Las pericias se realizaron sobre la escena del crimen, las ropas de la víctima y de los imputados y los cuchillos que utilizaron éstos.

 Por Juan Carlos Tizziani

El juez de Instrucción Nº 2 de Rafaela, Alejandro Mognaschi recibió los informes de expertos de Gendarmería Nacional convocados para investigar el asesinato de Silvia Suppo, en Rafaela. Los peritos trabajaron sobre la escena del crimen, pero los resultados son magros: sólo pudieron recuperar algunas porciones de rastros que será difícil comparar con las huellas dactilares de los dos imputados: Rodrigo Sosa y su primo, Rodolfo Cóceres; cuatro filamentos pilosos que estaban adheridos en la camisa de la víctima y en el pantalón de uno de los detenidos y algo de material biológico en los cuchillos que utilizaron los homicidas. Todo, quedó para los estudios de ADN que serán comparados con muestras de sangre que extraerán a Sosa y Cóceres, en una diligencia prevista para hoy, a las 10. El peritaje de Gendarmería en el local de cueros que atendía Silvia es el tercero que se hace desde el asesinato -los anteriores fueron hechos por la Policía de Rafaela y la de Santa Fe . "La escena del crimen estaba muy contaminada, es como si la hubieran limpiado porque no encontraron ni una gota de sangre", dijo a Rosario/12 una fuente que tiene acceso a la investigación. Pero no fue la única sorpresa. El día del crimen, 29 de marzo, Sosa y Cóceres escaparon de Rafaela en un colectivo rumbo a Santa Fe. Eran las tres de la tarde. La Nueva Terminal informó al juez que "cuenta con un sistema de monitoreo a través de cámaras IP, que está a cargo de la empresa Wiltel" y que "esos archivos fueron entregados a personal policial de investigaciones". Sin embargo, esas imágenes -si existen no fueron incorporadas a la causa. Y si es así, ¿dónde está el video?, se preguntó la fuente.

Los peritos de Gendarmería intervinieron en el expediente a pedido del juez Mognaschi, que aceptó una propuesta del responsable de la Unidad de Intervención y Victimología del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Alberto Linares. El funcionario estuvo en Rafaela enviado por el jefe de gabinete, Aníbal Fernández por indicación expresa de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, después de la reunión que ambos mantuvieron con el hermano y el hijo de Silvia, Hugo Suppo y Andrés Destéfani, en la Casa Rosada.

Las pericias de Gendarmería se realizaron sobre la escena del crimen, las ropas de la víctima y de los imputados y los cuchillos que Sosa y Cóceres utilizaron en el ataque y reconocieron después en la indagatoria. Estos son los resultados de la investigación:

* Huellas. En el local de calle Sargento Cabral al 256 se encontraron algunas "porciones" dactilares. Pero que no incriminan a los dos presos. "El rastro identificado como M2 no posee suficientes puntos característicos para determinar identidad. El rastro identificado como M3 no es apto para cotejo. Y el rastro identificado como M5 no se corresponde con los dígitos de las fichas dactilares (de los imputados)", dice el informe de Gendarmería al que tuvo acceso este diario.

* Rastros. "En la inspección se lograron revelar: 1) Tres porciones de rastros papilares sobre la vitrina de vidrio, identificadas como M2, M3 y M5. 2) Se realizaron tomas de muestras de dos manchas pardas, ubicadas en el marco central de la vitrina de vidrio identificadas como M1 y M4, pero que arrojaron resultados negativos al ensayo para sangre humana. 3) Se realizó un ensayo idéntico en una muestra de agua que estaba en balde (que había utilizado Suppo antes del crimen) arrojando también resultado negativo para sangre humana".

* Material biológico. "Se tomaron muestras de las hojas metálicas de ambos cuchillos (incautados a los victimarios) para un posterior análisis de ADN. Y se hallaron, aislaron y preservaron cuatro filamentos de aspectos pilosos adheridos a las prendas: un pantalón deportivo (de uno de los imputados) y una remera blanca (que vestía Silvia)".

El juez pidió también informes a la Nueva Terminal de Rafaela para reconstruir la ruta de Sosa y Cóceres, que escaparon el mismo día del crimen, 29 de marzo, alrededor de las tres de la tarde, en un colectivo a Santa Fe. La empresa informó que viajaron en algún coche de "la empresa Ruta 70, la cual tiene los servicios de El Cóndor y San Cristóbal, con frecuencias diarias a Santa Fe y viceversa. Pero que no cuentan con un registro de compra de boletos, a través de un número identificatorio de documentos". Tampoco "tenemos conocimientos físicos de estas personas, para poder reconocerlos si estuvieron en el predio de la terminal en la fecha sugerida".

Pero "sí, la Nueva Terminal cuenta con un sistema de monitoreo a través de cámaras IP, que está a cargo de la empresa Wiltel y como así también un almacenamiento de imágenes. Estos archivos fueron entregados a personal policial de investigaciones, para el proceso de los mismos", fue la respuesta que recibió el juez Mognaschi.

Una fuente consultada por Rosario/12 se sorprendió por esta revelación. "No hay ningún video incorporado a la causa. La respuesta al oficio judicial refiere claramente a los hechos del 29 de marzo de 2010. Por lo tanto, si esas imágenes existen no corresponden a cualquier día, sino al día del crimen. Y si fueron entregadas al personal policial de investigaciones, no están en el expediente. Entonces, la pregunta es: ¿dónde está el video", concluyó.

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El juez Alejandro Mognaschi, a cargo de la investigación.
 
ROSARIO12
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