CULTURA / ESPECTACULOS › CONCIERTO DEL TROMPETISTA FRANCES ERIK TRUFFAZ EN SALA LAVARDEN

Una noche de electro jazz

Artista del prestigioso sello norteamericano Blue Note, Truffaz construye su música a partir de la fusión de jazz contemporáneo, música electrónica y rock. Su estilo, causa furor en Europa. "Es importante abrir las orejas", dice el trompetista.

 Por David Nuñez

El trompetista francés Erik Truffaz llega hoy a la ciudad para ofrecer con su cuarteto un recital de "electro jazz", un género que en Europa mueve pequeñas multitudes. Artista del prestigioso sello norteamericano Blue Note, Truffaz construye su música a partir de la improvisación y mediante la fusión de jazz contemporáneo y la música electrónica, el rock y nuevas expresiones del dance. Uno de sus discos, Bending New Corners, se convirtió en Album de Plata en Francia. El músico se presentará por primera vez en Rosario, hoy a las 22 en la sala Lavardén, Sarmiento y Mendoza, junto a su cuarteto, que completan Marcello Giuliani en bajo eléctrico, Marc Erbetta en batería y Eric Benoit en piano Fender Rhodes.

"Soy un trompetista que se inspira del jazz y el pop de los últimos treinta años", dice a modo de presentación, vía mail.

-La prensa europea ha comparado a usted con Miles Davis, por haber revolucionado el jazz en Europa. ¿Qué piensa de esa comparación?- preguntó Rosario/12.

-Este análisis es puramente periodístico, no veo mi música de esa manera. La verdad, no me gusta este tipo de comparaciones. ¿O usted piensa lo mismo?

Truffaz es hijo de un saxofonista y se interesó de niño por la música. Su padre le enseñó a leer partituras y él empezó, a los siete años a sacar de oído las melodías que escuchaba en la radio. Con ocho años debuta en la orquesta de su padre, interpretando temas franceses de "varieté". Hasta que a los 11 años, le llega un vinilo a sus manos que cambia su concepción musical. Se trataba nada menos que Machine Head de Deep Purple. En 1973, con 13 años, forma su primer grupo de rock y descubre otro gran disco: Kind of blue de Miles Davis. Dos años después escucha en la radio el Festival de jazz de Montreux. Estos dos hechos determinan su amor por la trompeta y por el jazz respectivamente.

-Después de tantos discos editados, ¿se siente conforme con su música?

-Es importante abrir las orejas, ser receptivos a las novedades, a la innovación en el jazz, que también existe en el rock, el pop y el hip hop.

-¿Sigue escuchando el viejo rock de los setenta, que parece haberlo marcado en su crecimiento musical?

-¡Sí! Por supuesto que todavía escucho el viejo rock. ¡Soy un músico abierto y escucho todo tipo de música!

En 1995, se produce un hecho clave en la carrera discográfica del francés: a la salida de un concierto, se le presenta un joven, Habib Achour, al que había dado clases de piano hacía 15 años y al que no veía desde entonces. Achour trabajaba para EMI, y le propuso escuchar su próxima grabación con el objetivo de presentarla a la EMI. El resultado fue Out of dream, el álbum que les abre las puertas del sello Blue Note. Así, el grupo de Truffaz se convierten en la primera banda francesa que firma para este mítico sello. Con EMI France graba otros dos discos: The Dawn, en 1997, una acertada fusión de jazz, hip-hop y drum and bass, y Bending new corners, más pulido que el anterior (pero con la fusión de los tres mismos estilos), con el que tiene un gran éxito por todo el mundo, vendiendo más de cien mil unidades. Su presentación a la audiencia estadounidense llega con The mask, en el año 2000, una compilación de sus dos anteriores álbumes. Pero su afianzamiento lo alcanza con Erik Truffaz Revisité, un disco en el que diversos artistas reinterpretan en clave electrónica, hip-hop o nu-jazz. En el 2002 se edita Mantis, un notable cd que aúna jazz e influencias arábigas y que fue un gran éxito de crítica. The walk of the giant turttle, editado en el 2003, es un nuevo trabajo del Erik Truffaz. El resultado es un magistral larga duración que fusiona jazz y rock. En febrero del 2005 llegas a las tiendas Saloua, tan magistral como el anterior, en el que sintetiza todos los estilos que ha manejado en trabajos anteriores. Se escucha jazz, jazz-rap, drum and bass, jazz-rock, dub, reagge, etno-jazz, además de un importante uso de samples. En marzo del 2007 sale Arkhangelsk, su octavo y último álbum de estudio.

"Hemos logrado la creación de atmósferas nuevas, de lo contrario no habríamos sacado nuestros discos", resume. "Vamos a tocar temas de nuestros diez últimos discos, adaptaremos el repertorio de acuerdo a la sala, al ambiente, el feeling... Espero que el público quede contento por el concierto que vamos a ofrecerles", responde cuando se le pregunta por su show en Rosario.

"Amo el jazz honesto y el sentido de blues, de Jon Lee Hooker a Brad Meldhau, de Jon Zorn pasando por la obra de Charles Mingus, Miles y Chet Backer", concluye.

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"Amo al jazz honesto", dice Truffaz, quien se presenta por primera vez en Rosario.
 
ROSARIO12
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