CULTURA / ESPECTáCULOS › UNA CONMOVEDORA HISTORIA EN "UN ENCUENTRO CON BRUNDIBAR"

Música a favor del respeto humano

Se presentará nuevamente la ópera infantil del compositor
checo Hans Krása. Con un gran elenco local de músicos, sesenta
niños en los coros y actores con la dirección de Jorge Ferrari.

 Por Marisol Gentile

Un impresionante elenco de puro sello local, integrado por músicos instrumentistas, gran masa coral de más de 60 niños, solistas vocales, actores, escenógrafos, regisseur y seis maestros internos, todos bajo la dirección general (musical y escénica) del Profesor Jorge Ferrari, se presentará hoy por segundo año consecutivo en el Auditorio Fundación, Mitre 754, en dos funciones que se realizarán a las 15.30 y 18.

Bajo el nombre "Un Encuentro con Brundibár", y con la organización de la Escuela Provincial de Música de Rosario, se presentará nuevamente la ópera infantil del compositor checoslovaco Hans Krása, espectáculo musical que fuera estrenado en noviembre del 2005 con gran éxito de crítica y público. Cantada sólo por niños, acompañados por un grupo instrumental y dos actores asistidos por proyecciones de video, se relatará a la audiencia la conmovedora historia de sus primeras presentaciones, que fueron realizadas en 1943 en el campo de concentración de Terezín por un grupo de niños prisioneros.

Rosario/12 mantuvo una entrevista exclusiva con el máximo representante de esta gran puesta en escena, el maestro Jorge Ferrari. "El presente proyecto se refiere a un espectáculo para niños de más de 8 años y para público adulto. Dada la favorable repercusión obtenida es que se ha planificado presentarlo nuevamente en la misma sala en la que fuera estrenado. Al mismo tiempo, existe la intención de ofrecerlo a distintos establecimientos educativos de Rosario y sus alrededores, destinándolo especialmente a niños que se hallen cursando el tercer ciclo de la EGB" cuenta Ferrari a esta redacción.

El argumento es muy simple, y su tema central -la pobreza- es universal: Aninka y Pepichek son dos niños pobres cuya madre está enferma. De acuerdo a las indicaciones del médico, deben conseguir leche para ella, pero no tienen dinero. Intentan ganarlo cantando en la calle, pero un organillero llamado Brundibár los considera una competencia y los echa violentamente. Un gorrión, un gato y un perro vienen en ayuda de los hermanos, reúnen a todos los demás niños de la aldea apelando a su solidaridad, y cantando todos juntos consiguen el dinero ansiado, sin que esta vez Brundibár logre oponérseles.

"Brundibár" en checo significa "abejorro" -ilustra Ferrari- "Brundibár es un personaje de la ópera homónima, un organillero. Dado el nombre, se supone que el sonido de su organillo no sería muy agradable"

Sobre libreto de Adolf Hoffmeister, distribuido en dos actos, el compositor checo-judío Hans Krása (1889-1944) escribió la música en 1938. Fue estrenada a comienzos de 1943 en el orfanato judío de Praga, bajo la dirección de Rudolf Freudenfeld hijo. Para entonces, Hans Krása había sido internado en el campo de concentración de Terezín, 100 km al norte de Praga. Si bien sus condiciones de vida eran tan malas como las de los otros sitios de reclusión, a diferencia de otros campos, los judíos prisioneros en Terezín fueron obteniendo cada vez más libertades para la práctica musical. En Abril de 1943 todos los niños del orfanato y el mismo Freudenfeld fueron internados en Terezín. Éste último llevó consigo la partitura de Brundibár, con lo que la ópera comenzó a ser representada en el campo. Krása escribió una nueva versión adaptada a los instrumentos que se disponían allí. A pesar de las lamentables condiciones de vida en las que se hallaban, se realizaron 55 exitosísimas representaciones en total, demostrando niños y músicos un entusiasmo y una seriedad admirables. En junio de 1944 la Cruz Roja Internacional realizó una visita a Terezín. Previamente, los nazis habían realizado los cambios necesarios como para dar una impresión falsa acerca de la vida de los prisioneros. Durante la visita, como parte del plan de engaño, los mismos nazis organizaron una representación especial de Brundibár para el comité inspector. Poco después Hans Krása y casi todos los niños fueron enviados a Auschwitz, donde perecieron en las cámaras de gas.

En la ópera, dos de los actores cumplen el rol de representar a seres imaginarios: uno es el "fantasma del presente"; el otro, el "fantasma del pasado". En la sala, prácticamente mezclados con el público, se encuentran por primera vez, ya que ellos no se conocían previamente, y juntos desarrollan diversos diálogos, intercalados con las escenas de la ópera. En estos diálogos, el fantasma del pasado narra la historia de las representaciones de la ópera en ese gueto, mientras que el fantasma del presente relaciona diversos tipos de miseria: la de los pobres de 1940, la de los pobres de hoy, y la de los perseguidos de todas las épocas. La marcha triunfal final de la ópera muestra las reflexiones de ambos fantasmas acerca de la necesidad por parte del género humano de superar todo tipo de miseria, tanto la de la discriminación como la de la exclusión económica.

"La dramática historia de las representaciones de Brundibár en Terezín es expuesta teniendo en cuenta que es ésta una buena oportunidad para brindar información a los niños de nuestra sociedad acerca de los errores en los que puede caer la humanidad"-dice el maestro, y agrega- "Sumado al fraude montado por los nazis en ocasión de la visita de la Cruz Roja habría que divulgar la existencia de la mentirosa película "El Führer regala una ciudad a los judíos", en la que fue filmada la escena final de Brundibár, film desconocido ya que hay intereses que trabajan para que no se difunda"

Si bien esta polémica obra debió esperar algunas décadas después de terminada la Guerra para que se iniciase su difusión mundial, actualmente su representación crece en forma vertiginosa, tal que el libreto (original en checo) ya encuentra traducciones impresas en inglés, alemán y español.

Dice Ferrari: "Llegué a conocer de la existencia de esta obra a través de una psicoanalista que estudiaba el caso de un grupo de 3 niños prisioneros de Terezín que después de su liberación fueron hospedados en Inglaterra por la hija de Freud. A la partitura la compré vía Internet; me la mandaron de Londres. Hay una sola editada y ofrecida para la venta en versión de canto y piano".

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El Profesor Jorge Ferrari, responsable de la dirección general tanto musical como escénica. "Tenemos la intención de ofrecerlo a distintos establecimientos educativos de Rosario y alrededores".
Imagen: Alberto Gentilcore
 
ROSARIO12
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