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Lunes, 23 de febrero de 2009

CORREO

Violencia

Cientos de casos de violencia familiar se denuncian mensualmente en nuestra ciudad. Un número aún no conocido de casos quedan guardados detrás de miles de puertas de hogares rosarinos. Y las preguntas que no podemos dejar de hacernos: ¿Qué respuesta tiene la Justicia Rosarina para estas mujeres? ¿Qué alternativas y soluciones brinda el Estado a las mujeres y sus hijos e hijas que son víctimas de maltrato físico, psicológico, sexual y económico?

Aunque tardía, en buena hora la decisión tomada por la Justicia de absolver, después de haber estado dos años privada de su libertad, a Graciela Aguirre, la mujer de Ramos Mejía que dio muerte a su marido en legítima defensa. Representa un avance para la Justicia argentina, y en relación con los derechos de las Mujeres, que se haya tomado en cuenta la inequidad de género al momento de juzgar a una mujer y madre que actuó en defensa propia.

Pero vuelvo a las preguntas. ¿Es necesario que las mujeres asesinemos a nuestros victimarios para que el Estado y la Justicia nos vean, nos escuchen y nos den soluciones? Si la Justicia actuara siempre dentro de los plazos necesarios, apenas se realiza una denuncia por maltrato, se podrían evitar estos casos extremos.

Sin embargo, ni la Justicia ni la Policía garantizan la seguridad de las mujeres. Ya que en estas instituciones es casi imposible encontrar personas capacitadas para escuchar a mujeres que llegan en situaciones límites. No se trata de anotar una denuncia y nada más. Todos los empleados y empleadas de los organismos oficiales deberían estar formados y formadas para dar una pronta respuesta a las víctimas de violencia doméstica.

Todas las mujeres deberíamos tener información sobre nuestros derechos y sobre qué hacer en caso de sufrir una situación de violencia.

En todas las escuelas se debería implementar la igualdad de género como parte de la enseñanza que reciben niños, niñas y adolescentes, para evitar futuros agresores y violencia en parejas de adolescentes.

Y sin ninguna duda este es un año para avanzar. El 2009 es un año donde las rosarinas y rosarinos debemos elegir una parte de los concejales que nos representan y que tienen en sus manos la posibilidad de legislar para mejorar la calidad de muchos organismos oficiales que reciben a mujeres víctimas de violencia familiar.

Este año no lo dudemos. Políticas de Género al Concejo.

Gabriela Sosa

Coordinadora Provincial Movimiento Libres del Sur

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