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Domingo, 2 de octubre de 2005

CIUDAD

Rosario apostará al conocimiento con una universidad libre propia

Lo anunciará esta semana el intendente Lifschitz. Será similar a esa experiencia única que hace diez años comenzó en Venado Tuerto. Cátedras con Beatriz Sarlo, Tomás Abraham y Luis Noé

 Por Sonia Tessa

[HTML]Una década después de la experiencia de Venado Tuerto, que impactó por su originalidad, la ciudad de Rosario se lanza a tener su propia Facultad Libre, que se anunciará el jueves, en el Centro Cultural Parque de España. Una apuesta para acercar la producción intelectual más destacada del país a una población que ya demostró su interés en el conocimiento. Horacio González, Beatriz Sarlo, Tomás Abraham y Luis Felipe Noé son sólo algunos de los nombres que ya están confirmados en las cátedras, cuyas clases se iniciarán el año próximo, diseminadas en distintos lugares de la ciudad (una de las propuestas es utilizar los auditorios de los centros municipales de distrito). El coordinador del proyecto es Fernando Peirone, quien también dirigió la facultad venadense. "La idea es convertir a la Facultad libre en un laboratorio para pensar desde un nuevo lugar desde lo económico, lo político, y lo social", definió el impulsor de la propuesta.



Y para armar ese laboratorio, privilegió la diversidad. "No hay una posición política o una mirada ideológica, sino que convive León Rozitchner con Arnaldo Bocco, Mora y Araujo, Miguel Brascó, Beatriz Sarlo, Greenpeace y Flacso. Va a ser una alquimia todo el tiempo", se entusiasma Peirone.



La iniciativa surgió cuando Peirone se mudó a Rosario, como director de la revista Lola. "A instancias de Rafael Ielpi me reuní con el intendente Miguel Lifschitz, que me preguntó qué hacía falta para poner la Facultad en Rosario. Le dije que en principio hablar con el mentor de aquella idea que fue Horacio González", relató Peirone, quien después de consultarlo con el sociólogo, se contactó con los docentes que formaron parte de la Facultad de Venado Tuerto. "Hablé con Horacio, con Tomás Abraham, con León Rozichtner, con Hebe Clementi, y algunos más, pero era el núcleo de aquella época, y estaban todos de acuerdo, muy contentos de poder hacerlo en Rosario, porque en este momento se convirtió a todas luces en un polo cultural muy fuerte", agregó.



Por lo original de la experiencia, el antecedente ineludible es la Facultad Libre de Venado Tuerto, que funcionó desde 1990 a 1994, a partir de la Biblioteca Florentino Ameghino. "No es una experiencia que se pueda parangonar con ninguna otra, porque no hay. Aquella surgió a partir de la química que implicó lo que fue la biblioteca, con su concepto renovador de la cultura", describió el director de la Facultad que se abrirá en Rosario. La Biblioteca Ameghino participaba en torneos de fútbol amateur. "Incorporar a la cultura los valores del deporte, pero a su vez introduciendo los valores de la cultura en el fútbol, que fue algo escandaloso, tanto en el ámbito de la cultura como del deporte", rememoró. Pero lo más revolucionario fue "juntar eso con los mejores docentes de la Argentina en Humanidades y Ciencias Sociales para pensar en la Facultad o la Universidad que todos habían soñado hacer, y nunca habían podido llevar a la práctica por cuestiones burocráticas". La atípica experiencia de Venado Tuerto tuvo un impacto mediático tal, que mereció un informe de la CNN y numerosos llamados de todo el mundo para interesarse por la experiencia de estos jóvenes que hacían una facultad masiva, donde confluían alumnos de las más diversas extracciones sociales y los pensadores más importantes del país.



¿Cuáles fueron para Peirone aquellas características distintivas? "Significó incorporar al ámbito de la enseñanza disciplinas y saberes que habitualmente quedan afuera, pero no solamente eso, también incorporar gente que habitualmente queda afuera de la enseñanza", desmenuzó Peirone. Aquella característica, como todas las demás, estarán potenciadas en Rosario. "Me gusta y me interesa mucho es la posibilidad de ofrecer al docente un roce, y un vínculo con otro tipo de gente, que no es la que habitualmente va a un aula de la Universidad. En la Facultad Libre de Venado Tuerto, Juan Carlos Portantiero daba la misma clase al intendente o un concejal de la ciudad y a un recolector de basura. Hebe Clementi tenía aspirantes a historiadores, y gente que venía del campo simplemente para saber cómo era la historia de su pueblo", rememoró.



La Facultad Libre de Rosario es una asociación civil sin fines de lucro, que recibirá aportes internacionales y un primer impulso municipal. El secretario académico será Daniel Scarfó, de Flacso. La inscripción comenzará el 15 de noviembre, y podrá hacerse por Internet, o en la sede física de la institución. Tendrá una inscripción y cuota mensual mínima. El título que otorgará será la Summa Cultural, que certificará el cursado de 20 créditos, divididos en seis áreas. Con el único requisito de saber leer y escribir, los interesados podrán inscribirse para la carrera, y hacer el recorrido sugerido o elegir uno propio. Pero también podrá concurrir a una materia, e incluso a una clase que le interese. Lo cierto es que tendrá la posibilidad de acceder a clases de intelectuales como Abraham, Sarlo, González, León Rozitchner, Miguel Brascó, Eduardo Grüner, David Viñas, Ronald Shakespeare y siguen las firmas, sin necesidad de tomarse el ómnibus a Buenos Aires.

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Horacio González fue mentor de aquella idea en Venado Tuerto, junto a Fernando Peirone. Peirone se reunió con Lifschitz a instancias de Rafael Ielpi y así nació el nuevo proyecto.
 
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