El director volvió a poner en escena la obra del irlandés Martin McDonagh, que plantea el dilema de huir o, por el contrario, echar raíces.
En su espectáculo, las artistas abordan el tema de la muerte desde un lugar para nada sórdido. Las funciones son en la sala La Carpintería.
Que una mujer protagonice la obra de Eduardo “Tato” Pavlovsky provee al texto sobre un médico apropiador durante la dictadura de nuevas e interesantes resonancias.
“Este tipo de cosas dan sentido al teatro independiente”, dice el director de la obra que se presenta en Sala de Máquinas.
La obra de María Pardo y dirigida por Leonardo Nápoli imagina un encuentro entre Leopoldo Marechal, Osvaldo Pugliese y Paquita Bernardo.
La reconocida actriz asume un nuevo rol en Príncipe azul, una pieza que en su momento había sido estrenada en el marco del ciclo Teatro Abierto.
Escrita por Eugenio Griffero, Príncipe azul es la historia de Juan y Gustavo, dos hombres que vivieron un romance de verano tan fugaz como intenso cuando tenían 16 años.
Después de haber sido premiado por La discreta enamorada, de Lope de Vega, el director estrenó una obra de Agustín Moreto.
El director francés trae al Teatro San Martín su versión del clásico de Molière, en la que, además de dirigir, actúa. “La enfermedad es generadora de ficción”, dice.
La pieza, que marca el debut como dramaturgo del actor y director, aborda la fragilidad de los vínculos humanos.