Los ecos de una muerte que obligó a abrir los ojos
Cuando Carlos Monzón mató a Alicia Muñiz, en Argentina eran poquísimos los espacios del Estado dedicados a luchar contra la violencia de género. La conmoción social generada por esa muerte impulsó un proyecto que estaba en ciernes en uno de ellos: las Comisarías de la Mujer bonaerenses. Inés Williams, la funcionaria que estuvo a cargo del proyecto, repasa en diálogo con este diario las dificultades que encontraron, las trampas que sortearon y los atajos que tomaron para poder crearlas.