Hubo reproches por sus dichos en la conferencia de prensa del lunes
Críticas de la mesa chica para Macri
En un encuentro en Olivos, los funcionarios más cercanos al Presidente le criticaron su enojo con los votantes. Carrió pidió menos derrotismo y medidas para la clase media.
Mauricio Macri retirándose de la Casa Rosada luego de otro día complicado.Mauricio Macri retirándose de la Casa Rosada luego de otro día complicado.Mauricio Macri retirándose de la Casa Rosada luego de otro día complicado.Mauricio Macri retirándose de la Casa Rosada luego de otro día complicado.Mauricio Macri retirándose de la Casa Rosada luego de otro día complicado.
Mauricio Macri retirándose de la Casa Rosada luego de otro día complicado. 
Imagen: NA

El presidente Mauricio Macri recibió críticas de su mesa chica por la forma en la que abordó a la población tras el resultado electoral negativo y en plena corrida cambiaria. En tanto, los aliados del Gobierno intentaron mostrar los reflejos políticos que, por el momento, no se ven en el Presidente. La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, se reunió con el mandatario en Olivos, le pidió medidas para la clase media -entra las que hizo público un retoque del Impuesto a las Ganancias- y también que afine la campaña hacia octubre: en especial, le recomendó leer el resultado como un llamado de atención y no tener un discurso tan derrotista. Los radicales tendrán su propio encuentro para analizar el resultado desastroso de las PASO y la situación económica, pero ya hubo voces que le reclamaron al Presidente "más diálogo político" con la oposición.  

Macri recibió en Olivos a su mesa chica más algunos invitados, como el candidato a vicepresidente Miguel Angel Pichetto; el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo; y algunos ministros como Nicolás Dujovne (Hacienda), Dante Sica (Producción) y Rogelio Frigerio (Interior). Como siempre, estuvieron el jefe de Gabinete, Marcos Peña; la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y el jefe del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, el único que por el momento podría retener su cargo. De hecho, hubo mucha insistencia en que hay que salvaguardar el gobierno de la Ciudad como reducto para que el PRO siga teniendo continuidad.

Con cierta mayor cordialidad que las primeras conversaciones del domingo, varios de sus allegados le reiteraron reproches a Macri. En su mayoría coincidieron en criticarle el mensaje que dio en la conferencia de prensa del lunes, en la que responsabilizó al kirchnerismo por la corrida cambiaria. De distintas maneras, le dijeron que no era el discurso correcto para darle a la sociedad, ni siquiera si tuviera razón. Y también cuestionaron el tono que usó, como retando a los votantes.

Repasaron una serie de posibles medidas que morigeren las consecuencias de la nueva devaluación, hicieron autocrítica y hubo opiniones divididas sobre cómo trabajar hacia octubre. Hubo quienes consideraron que hay que seguir adelante e intentar ganar la elección, aunque los números lo muestran como casi imposible. Otros, como Larreta y Vidal, fueron más pesimistas. Entre los comensales, advirtieron que Macri se mostró más receptivo a las críticas que en otros momentos.

También discutieron sobre si Macri debería o no llamar a Alberto Fernández. Sí piensan hablar con otros sectores de la oposición, como el de Roberto Lavagna, Juan José Gómez Centurión o José Luis Espert, sobre todo en busca de sus votantes. En la cena no habrían aflorado las internas que siguen latentes, como la que tiene Vidal con Peña. La gobernadora lo culpa por no haber escuchado a tiempo sus planteos de cambiar la estrategia con respecto a la provincia. Del lado de Peña, consideran que ella nunca hizo un armado propio en la provincia. Nada de eso se dijo, entre tallarín y tallarín. 

Con Lilita

Cuando todavía no se había repuesto de las críticas de los propios, Macri recibió el martes por la mañana a Carrió. La dirigente también le cuestionó el tono que tuvieron sus discursos desde la derrota del domingo. Pero en su caso le pidió que no sean tan derrotistas. Le dijo que el resultado hay que entenderlo como una serie de "críticas y descontento" por parte de la población. "Tenemos que encarar la elección de octubre con la idea de que se puede revertir", lo arengó la líder de la Coalición Cívica, que fue acompañada por el ex vicejefe de Gabinete Mario Quintana.

La dirigente le llevó una serie de ideas de medidas económicas, con el diagnóstico de que el principal error del Gobierno fue golpear a las clases medias y tenía que tomar acciones reparadoras. Luego las hizo públicas en su cuenta de Twitter, como un mecanismo de presión: "Excelente reunión con Macri. Compromiso y trabajo conjunto de correcciones políticas y económicas y la confianza de la victoria en octubre", escribió. "Es importante que el Gobierno suba el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias y otorgue una moratoria para las Pymes", apuntó la aliada cívica. "Le pedí expresamente una reunión formal al presidente del interbloque Mario Negri para tomar medidas legislativas en materia de impuesto a las ganancias, moratorias impositivas y suspensión de ejecuciones", acotó. Con Negri, Carrió habló por teléfono unos minutos y quedaron en encontrarse el miércoles.  

Macri también tuvo un encuentro con su amigo y embajador en España, Ramón Puerta. "Hay que ampliar la base de sustentación con dirigentes del peronismo republicano, eso no se ha utilizado mucho hasta ahora", le recomendó el ex gobernador de Misiones. Parece que las gestiones de Pichetto no dieron los resultados esperados.

Radicales enojados

Los radicales, por su parte, tienen previsto su propio encuentro el martes por la noche. Si antes tenían quejas sobre cómo se manejaba Macri, tras el resultado electoral (que les podría costar la gobernación de Mendoza) y con la crisis cambiaria galopante, los ánimos no mejoraron. El encuentro contará con la presencia del titular de la UCR, Alfredo Cornejo, que antes tendrá una conversación con Macri. Los radicales tampoco quedaron contento con el discurso de Macri y harán planteos similares a los de Carrió. Para la elección de octubre, no sólo les preocupa la suerte del Gobierno sino la pérdida de bancas propias. "Tenemos que revertir este resultado porque, aparte, se ponen en juego muchas bancas", indicó uno de los correligionarios a este diario. 

Algunos ya comenzaron a hablar públicamente. El diputado Mario Negri, por ejemplo, pidió que haya "diálogo político porque en el medio está la gente". "El Gobierno tiene a derecho a competir y a revertir los resultados más allá de que la pérdida de confianza sea superior a lo que se podía esperar", sostuvo Negri. "Ha habido una subestimación de la situación económica por parte del Gobierno. Hay que revisar el vínculo con la gente y salir a recorrer más y entender el contexto actual", sostuvo el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. El vicepresidente de la UCR nacional, Federico Storani, abogó por la búsqueda de "acuerdos que son factibles entre los principales referentes de la Argentina para que eso de un marco que permita ir superando una situación que es altamente vulnerable en términos económicos". Y todos hablan de que el Gobierno comience a mostrar unos reflejos políticos que por ahora no está mostrando. 

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