Negociación entre el gobierno y las exportadoras para garantizar abastecimiento del mercado interno

Precio del aceite subsidiado para el consumo doméstico

La secretaria de Comercio Interior, Paula Español, lidera la negociación con las exportadoras para que subsidien a las empresas que abastecen al mercado local. El objetivo es implementar un mecanismo de financiamiento para asegurar un precio accesible para el aceite de consumo familiar.
 “Tiene que ser un subsidio al consumo masivo, no al premium”, planteó Gustavo Idigoras, de Ciara. En principio sería para el aceite de girasol. “Tiene que ser un subsidio al consumo masivo, no al premium”, planteó Gustavo Idigoras, de Ciara. En principio sería para el aceite de girasol. “Tiene que ser un subsidio al consumo masivo, no al premium”, planteó Gustavo Idigoras, de Ciara. En principio sería para el aceite de girasol. “Tiene que ser un subsidio al consumo masivo, no al premium”, planteó Gustavo Idigoras, de Ciara. En principio sería para el aceite de girasol. “Tiene que ser un subsidio al consumo masivo, no al premium”, planteó Gustavo Idigoras, de Ciara. En principio sería para el aceite de girasol.
 “Tiene que ser un subsidio al consumo masivo, no al premium”, planteó Gustavo Idigoras, de Ciara. En principio sería para el aceite de girasol. 

El programa para garantizar precios accesibles para la compra del aceite podría ponerse en funcionamiento antes de marzo, según fuentes empresarias. Se trata de un acuerdo entre el gobierno y las empresas aceiteras, en donde las exportadoras subsidiarán a las firmas que abastecen al mercado local. La iniciativa retoma la política de los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner, que estuvo vigente entre 2008 y 2016. La negociación la está liderando la secretaria de Comercio Interior, Paula Español.

La diferencia con el acuerdo anterior, indican desde el sector privado, estará en la “letra chica”, que se terminará de definir durante enero. El acuerdo forma parte de una batería de medidas para contener el precio de los alimentos.

El 30 de diciembre, el mismo día que el Gobierno anunciaba la suspensión de exportaciones de maíz hasta marzo, los ministerios de Agricultura y de Desarrollo Productivo firmaron un acta con el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara), Gustavo Idigoras. El objetivo era implementar un mecanismo de financiamiento “para asegurar un precio accesible para el aceite de consumo familiar”, indicaron ese día desde la carta que encabeza Matías Kulfas.

“En 2020, el precio del girasol a nivel mundial trepó 95 por ciento. En Argentina, la inflación fue del 35 por ciento, y las subas autorizadas del aceite fueron del 9 por ciento. Fue un año negativo para la industria y había que pensar cómo seguir, para buscar algún mecanismo que desacople el precio internacional del mercado interno”, explicó a este diario Gustavo Idigoras, presidente de Ciara.

Según pudo saber Página/12, las empresas exportadoras rechazan la iniciativa. “Pusieron el grito en el cielo”, contaron desde una multinacional. De todos modos, adherirán. Consideran que otras medidas, como subir las retenciones o cerrar las exportaciones, pueden generar “más distorsiones” y terminar en una reducción de la producción".

El mecanismo será similar al que se puso en marcha en 2008 y fue dado de baja durante el primer año de la gestión de Cambiemos. El financiamiento es “interindustria”: se establece un fideicomiso privado en un banco, que lo gestiona la misma cámara aceitera. Las empresas netamente exportadoras, como Cargill, compensan monetariamente por cada tonelada que anotan en los registros de exportación a las empresas que se dedican al mercado interno, como Molinos Cañuelas.

El acuerdo final se firmará antes del 31 de enero, estiman desde el sector privado. Durante este mes, se definirá la letra chica: qué productos van a subsidiarse, qué volumen, qué marcas y a qué precios. “Tiene que ser un subsidio al consumo masivo, no al premium”, planteó Idigoras. En principio sería para el aceite de girasol.

Otro tema a discutir será cuál será el valor de los llamados “precios accesibles”, y cómo se actualizarán. La botella de aceite de girasol de litro y medio de una segunda marca cuesta 142 pesos, según el listado de precios cuidados que la semana que viene tendrá una actualización. En la negociación, desde el sector privado pedirán que el acuerdo no implique un congelamiento, sino que haya un mecanismo de actualización, como puede ser el de Precios Cuidados que es trimestral. La idea de las empresas es que el ajuste sea por inflación o por el tipo de cambio. La negociación la sigue Paula Español, secretaria de Comercio Interior.

Durante este mes, se definirá los detalles para que sea un programa superador al del 2008. “En ese momento había empresas fantasmas que decían que abastecían al mercado interno y después terminaban exportando el aceite subsidiado a otros países”, recordó Idigoras. Además, pedirán una resolución que "blinde legalmente" la práctica, dado que en el pasado recibieron juicios. Los supermercados chinos fueron a la Justicia porque no recibían de los proveedores el aceite subsidiado, como tenían los grandes supermercados, por lo que había disparidad para competir.

La negociación de los aceiteros forma parte de uno de los tantos acuerdos que debaten en estos días entre el Ministerio de Desarrollo Productivo y las empresas alimenticias. La semana que viene se anunciará la ampliación de Precios Cuidados y así se irá flexibilizando gradualmente Precios Máximos. Además, así como con el aceite, se termina de delinear un acuerdo por de precios de la carne con los frigoríficos. Y queda pendiente la implementación de la Ley de Góndolas para que haya mayor presencia en los hipermercados de productos de pymes y de agricultura familiar.

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