Este miércoles, el caso de Britney Spears vuelve a la Corte de Los Ángeles. Después de tres semanas de que la cantante brindara un conmovedor testimonio en el que reclamó que le devuelvan su vida, se celebrará una nueva audiencia en la causa que Spears tiene contra su padre, quien ejerce el rol de tutor hace 13 años y controla todos los bienes de su hija.

Después de las declaraciones públicas de Britney el 23 de junio pasado, empezaron acusaciones cruzadas entre las partes involucradas en el juicio. Jamie Spears, el padre de la cantante, pidió que se investiguen las acusaciones de su hija y apuntó contra Jodie Montgomery, una tutora designada por la justicia californiana para supervisar las decisiones personales de Britney.

Montgomery, por su parte, hizo una presentación judicial en la que acusó al padre de la artista pop de “atacar mediáticamente” y afirmó que “deberían estar trabajando como equipo para garantizar que se cumplan los intereses superiores de la Sra. Spears, que encuentre el camino de la recuperación y la finalización de la tutela, y que viva la mejor vida que sea posible”.

La semana pasada, el abogado de Britney, Samuel D. Ingham III, pidió a la justicia renunciar a su puesto como defensor. La cantante cuestionó si el letrado -designado por la corte y que la representó en estos 13 años- había hecho lo suficiente por ella y argumentó que nunca le había dicho que era posible hacer una presentación judicial para terminar con la conservatorship.

Otro actor que se retiró de la causa es el Bessemer Trust, una empresa financiera que el año pasado fue designada para co-tutorear junto a Jamie Spears la fortuna de Britney, que se estima es de 60 millones de dólares.

Según representantes de la empresa dijeron a la Corte, cuando se enteraron de que la cantante quería terminar con la tutela, prefirieron no estar involucrados en el caso.

#FreeBritney 

Mientras tanto, el apoyo al #FreeBritney no para de crecer. Celebridades como Madonna, Christina Aguilera, Justin Timberlake y el millonario Elon Musk se pronunciaron a favor de la cantante. Incluso legisladores del Congreso de los Estados Unidos invitaron a Britney a que haga uso de la palabra en el recinto.

La cantante pop se presentó ante la Justicia y pidió ser escuchada. “Tengo derecho a usar mi voz. He trabajado desde que tenía 17 años. Ahora no puedo ir a ningún lado a menos que me encuentre con alguien cada semana en una oficina. Realmente creo que esta tutela es abusiva”, dijo.