El Tour de France vivió una jornada intensa en uno de los días más exigentes del evento para los ciclistas. La gran historia de la decimoséptima etapa estuvo protagonizada por Fabio Jakobsen y su impresionante esfuerzo para superar la línea de corte por unos escasos segundos. 

En la subida de Peyraguden, a pocos metros de la meta, el neerlandés luchó contra el cansancio, realizó un sprint final frente a cientos de espectadores y cayó contra una de las vallas de contención al clasificar para el siguiente día.

Según las reglas de la prestigiosa carrera, un competidor queda eliminado si supera el tiempo estipulado para completar el trayecto. Dicha marca está siempre cronometrada por un reloj que está en el arco que cierra la fase, y se vivió un momento de pura tensión con varios participantes alentando a Fabio a la distancia. 

El servicio médico actuó de manera automática y atendieron a Jakobsen, que se descompuso instantes después de finalizar la etapa.

No es la primera vez que el nacido en Heukelum es noticia por una situación que pone en riesgo su salud. Ya tuvo una catastrófica jornada en territorio polaco, donde estuvo al borde de morir: un brutal accidente en la línea de meta de la primera etapa del Tour de Polonia que le provocó innumerables heridas, lo tuvo 48 horas en coma y lo obligó a someterse a varias cirugías para recomponer su físico. 

Para fortuna del ciclista, está a salvo y analiza competir en la próxima etapa del Tour de France.