Y los números no bajan. En el país, todavía se comete un femicidio cada 30 horas. De enero a octubre de este año, 230 mujeres y niñas fueron asesinadas solo por su condición de género, mientras que hubo 27 femicidios vinculados de hombres y niños  Además, en estos nueve meses y como consecuencia de esos femicidios, 294 hijas e hijos (173 son menores de edad) se quedaron sin madres, según relevó el “Informe de investigación de femicidios en Argentina” del Observatorio Adriana Marisel Zambrano, coordinado por la asociación civil La Casa del Encuentro.
Los números son muy parecidos año tras año. El 65 por ciento de las víctimas fue asesinada por su pareja o ex pareja. El 67 por ciento de ellas tenía entre 19 y 50 años, mientras la mayoría de los victimarios tiene o tenía (ya que en 41 casos se suicidaron) entre 19 y 50 años.
El informe parte de las noticias publicadas por las agencias informativas Telam y DyN y 120 diarios de distribución nacional y/o provincial. Se presentó ayer en el Centro de Información de las Naciones Unidas y contó con la participación de Guadalupe Tagliaferri, ministra de Hábitat y  Desarrollo Humano de CABA,  Andrea Balzano, Coordinadora del Grupo Interagencial de Género del Sistema ONU en Argentina, Alejandro Amor, Defensor del Pueblo de CABA, Florencia Yanuzzio, Directora Ejecutiva de Fundación Avon, Cinthia Amedei, del Área Jurídica del Observatorio de Femicidios, y  Ada Beatriz Rico, Presidenta de La Casa del Encuentro.
La investigación volvió a confirmar que para muchas mujeres sus propios hogares siguen siendo los lugares más inseguros. El 65 por ciento de los femicidios ocurrió en la casa de las víctimas. 
Las modalidades que eligieron los femicidas son de lo más variadas, pero una de cada cuatro víctimas fue baleada (60 mujeres). Dato que no es casual ya que 15 femicidas pertenecían o habían pertenecido a fuerzas de seguridad. La segunda modalidad fue el apuñalamiento. 
El 12 por ciento de las mujeres habían denunciado violencia y el 5 por ciento había logrado medidas de exclusión para el agresor. El 88 por ciento, sin embargo, no había denunciado. “¿Por qué no denuncian las mujeres? ¿Tal vez porque no confían en la justicia?”, planteó Rico. “Uno de nuestros reclamos es la creación de un registro único de casos de violencia de género para ver qué sucede, como sigue cada caso”, agregó.
Otra exigencia de la organización es “que las compañeras trans asesinadas sean incorporadas a los registros oficiales de femicidios porque si no tienen hecho el cambio de identidad, no se las registra”, explicó Rico. Este año ellas recabaron 7 travesticidios. 
También pidieron que se incluya en el registro oficial a los casos que terminan cuando los femicidas deciden suicidarse como “última demostración de poder: yo te mato y me suicido”, dijo Rico.
Como otros años, Buenos Aires encabeza la lista de provincias con más cantidad de femicidios (69), seguida por Córdoba (24) y Santa Fe (19). Sin embargo, en 2016, en cuarto lugar se ubicó Mendoza, con 17 casos, desplazando a Salta al quinto lugar con 10. Los números cambian cuando se trata de considerar la tasa de femicidios: Catamarca ocupa el primer lugar con de 2.44 cada 100.000 habitantes, seguida por Tierra del Fuego, con 1,57. Y hasta el sexto lugar provincias de los extremos norte y sur del país, como Jujuy, Santa Cruz, Neuquén y Chubut.
Al comenzar el panel, Balzano había dado un contexto global del fenómeno. Habló de la “pandemia” de la violencia de género en el mundo, donde sigue siendo la principal causa de muerte de las mujeres, por encima del cáncer y de los accidentes, y la violación de los derechos humanos más frecuente, según datos de Naciones Unidas.  
Luego, Amor celebró que el Papa Francisco haya dado “un paso” hacia la igualdad y el reconocimiento de los derechos de las mujeres al otorgar el perdón a quienes abortan. 
También llamó a los hombres “a estar codo a codo para cambiar”. Tagliaferri se sumó a la idea: “necesitamos a los varones al lado nuestro para cambiar la cultura machista imperante”. A su turno, y antes de presentar los datos, Rico propuso: “Yo les diría a los varones que no acompañen, sino que hagan suya esta lucha, que es la lucha de toda la sociedad”.