teatro I
La vida después
Una pareja de lesbianas se enfrenta a la muerte, ese momento en que la dignidad suele ser arrebatada por los otros. Orfeo y Eurídice, la nueva obra de César Brie, propone reabrir el debate.

Dos mujeres danzan su amor en cámara lenta, como dos retratos pictóricos que devienen pausadamente hacia una delicada fusión. Entre movimientos y miradas afloran miedos, timidez, deseos y un largo etcétera como condimentos propios de una situación de altas expectativas, que lentamente descubren esa dialéctica fascinante y perversa que habita en el amor romántico: a mayor felicidad, mayor la desesperación por mantenerla. La atracción mutua avanza sin descanso, pero un accidente en la ruta produce en la obra un giro más violento que el del volante que descontroló al automóvil en esa curva, dejando como resultado a una de ellas en una situación de muerte cerebral. Médicos que intentan mantenerla con vida a toda costa, crueles tratamientos e incondicionales cuidados se suman a los prejuicios de las personas que circundan a la pareja en contra del pacto que ambas habían acordado por si algo les llegaba a suceder.

Como en el mito griego de Orfeo y su amada esposa Eurídice, los cánticos de la Orfeo cuidadora intentan calmar a las almas que las rodean, maldiciendo a su vez a la serpiente que mordió a su amada en aquella ruta empinada e intentando resucitarla de su letargo, aunque no sea más que por el instante que dura un beso y movilizar, como en la leyenda, las rocas, los árboles y detener los ríos. O también como en la Orfeo de Jean Cocteau, la segunda parte de la trilogía que completa con La sangre de un poeta y El testamento de Orfeo, en la cual se imprimen sobre la pantalla las mismas obsesiones y una exacta necesidad, tan poderosa como vana, de enamorar a la muerte para poseerla y ganarle una pulseada en el contexto contemporáneo.

Con impecables textos y hermosas imágenes, Orfeo y Eurídice instala un complejo debate sobre la muerte digna, no sobre su aspecto legal –cuya ley fue sancionada en 2012 en el país– sino sobre las miradas ajenas, las de la pareja y la ética médica y sus rígidas reglas morales. La obra escrita y dirigida por César Brie  pone intencionalmente el foco por fuera de la legalidad y resalta las implicancias socioculturales y religiosas que habitan antes y después de la aparición de las leyes, proponiendo una serie de reflexiones extensiva a todos los ámbitos de las legislaciones y derechos logrados por la minorías en estos años, en las cuales queda un enorme camino de transformaciones que van más allá de la mera promulgación legal.

Viernes a las 23 en El Extranjero, Valentín Gómez 3378.

Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ