En Saliquelló, la tierra bonaerense donde llegó desde Neuquén el Gasoducto Néstor Kirchner, el peronismo puede volver a gobernar después de 24 años de gestiones radicales y vecinales. “No hay salida si no hay unidad nacional”, podrían ser las palabras que sinteticen a Ariel Sucurro, quien viene de ser el candidato a intendente más votado de las PASO en ese municipio. Fue el único contendiente que presentó Unión por la Patria (UxP), que como fuerza logró el segundo lugar detrás de Juntos por el Cambio (JxC), donde el actual jefe comunal, Juan Miguel Nosetti, cayó en la interna y no podrá ir por la reelección.

Con una participación que superó el 70 por ciento, Sucurro, actual presidente del Concejo Deliberante local, se hizo de 2.195 votos. En segundo lugar, se ubicó el radical Marcelo Gastaldo con 1.745 y tercero Nosetti con 881 votos, lo que otorgó el primer lugar a la coalición macrista, con más de 2.600 sufragios. Pero ese resultado implica un escenario difícil para un traslado lineal de los votos: Gastaldo y Nosetti no sólo fueron competidores en la interna, sino que representan a partidos políticos diferentes, ambas con fuertes críticas entre las partes. De hecho, Nosetti asumió la intendencia en 2019 con el sello de Unión Vecinal Salliqueló (UVS), por fuera del cambiemismo, en una recordada campaña con videos explicativos protagonizados por un típico afilador y su inconfundible silbato fomentando el corte de boleta. Esta vez, después de lograr el tercer lugar en las elecciones legislativas y perder el control del Concejo Deliberante, optó a último minuto competir dentro de JxC. Esa decisión crispó a las autoridades de la UCR local que, a través de un duro comunicado, expresaron su asombro y rechazo al respaldo que le dieron al vecinalista.

Sucurro advierte que muchos vecinos y vecinas que optaron por el actual intendente tendrían mayor afinidad con su postulación por los antecedentes conflictivos de Nosetti pero también, entre otras cuestiones, por haber demostrado un compromiso con la gestión local más allá de ser opositor. El también productor agropecuario recuerda que en 2019, cuando perdió frente a Nosetti por menos de 50 votos, a los “30 días y en la primera mesa agropecuaria que se armó le acerqué la posibilidad de reparar rápidamente la maquinaria municipal que estaba destrozada”.

“Creo que la caída del apoyo a la gestión de UVS fue porque no ha podido cumplir con todas las expectativas que puede generar un partido vecinal”, sostiene Sucurro en diálogo con Buenos Aires/12. Esa falta de apoyo a Nosetti derivó en que Sucurro asumiera, con el acuerdo de los cuatro bloques del cuerpo, como presidente del Concejo Deliberante en 2021 . Más allá de eso, el dirigente subraya que “en el marco de acuerdos y consensos hemos acompañado casi el cien por ciento de los proyectos del intendente porque, ante todo, entendemos que hay que sostener la palabra y darle valor a los acuerdos.”

Movimientista

La motivación política de Sucurro nació en los años ’90, ya dentro de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional de La Pampa, en General Pico. “Eran los años de defender la educación pública, donde venían a cerrar facultades”, relata. Considera que tiene una formación “movimientista”, algo de lo que se nutrió al ser presidente del centro de estudiantes de la facultad y la participación de organizaciones comunitarias en las que participó desde joven como la iglesia o los Boy Scouts.

“Me entusiasma lo de Sergio Massa, como lo que hicieron Néstor Kirchner y Cristina con la transversalidad para conformar un gobierno de unidad”, afirma el candidato de UxP. Y plantea la necesidad de ampliar las bases de los acuerdos políticos y un eje central: Estado-producción-trabajo. “En el marco de un proyecto de provincia encolumnado en Axel Kicillof y la Nación con Massa, creo que hay que tener una mirada nacional que incorpore a sectores del radicalismo e independientes que apuesten por un mismo proyecto nacional”, reflexiona.

“No hay salida si no hay unidad nacional”, repite a lo largo de la charla que recorre historias de Salliqueló y sus días de trabajo con su papá en la carnicería. “Creo que esta cuestión de la unidad hay predicarla y debe nacer en el territorio, porque si no generamos las condiciones para poder sentarnos quienes tenemos distintas ideologías cuando tenemos los mismos problemas, entonces fracasamos”, sostiene. Desde su perspectiva, un pueblo chico es el mejor lugar para ponerlo en práctica por el conocimiento generalizado que existe entre sus habitantes. “Acá tiene que nacer”, remarca.

El dirigente no deja de mencionar a quienes, considera, "ayudan mucho" a este momento de UxP en Salliqueló. Nombra al jefe de Asesores, Carlos Bianco; al diputado bonaerense de Monte Hermoso, Alejandro Dichiara; a la senadora de La Cámpora Ayelén Durán, y la legisladora Maite Alvado. "También están los funcionarios nacionales que son de la región, que nos dan siempre una mano como Marisol Merquel; el subadministrador de ENOHSA, el ente de saneamiento cloacal, Néstor Álvarez; el legislador Gabriel Godoy, y Carlos Battista, funcionario de Transporte en provincia, así como muchos intendentes de la sexta sección", apunta.

Un vecinalista caído en desgracia

La distancia entre Nosetti y el radicalismo no es de ahora, sino que data del 2011 cuando, en medio del conflicto que suscitó la Resolución 125, la figura del actual intendente tomó relevancia pública como delegado de CARBAP, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa. En aquel año, quiso ser parte de la lista de Enrique Cattáneo, el dirigente radical que gobernó el distrito entre 1999 y 2015, pero no se lo permitieron, lo que motivó una competencia dentro del Unión para el Desarrollo Social (UDESO). Nosetti perdió, aunque se hizo con una banca de concejal con el sello de Francisco De Narváez, lo que no menguó su enfrentamiento con la UCR, ya que, incluso, constituyó un monobloque.

Con mayor músculo político, en 2013 vuelve a formar parte de UDESO y su lista le permite sumar tres concejales más, teniendo un bloque de cuatro que para 2015 pasaría a llamarse Unión Vecinal. Siempre enfrentado con los radicales, buscó la intendencia pero terminó tercero en los comicios que ungió como jefe comunal a Jorge Hernández. En 2017 renovó su concejalía desde el vecinalismo y en 2019, con una boleta corta, le arrebató el municipio a la UCR.

Gasoducto sí, viviendas no

“Salliqueló es la tierra de la ganadería, de la leche, del "Pampa” Calvo, de la fiesta de los Reyes Magos que reúne a más de 6 mil chicos y hoy del gasoducto Néstor Kirchner”, enumera Sucurro. El dirigente peronista señala que la histórica obra de infraestructura energética hizo que el pueblo se sintiera “orgulloso” porque puso a Salliqueló en un escenario de conversación positiva, de puesta en valor. “Los pueblos solo salen en los medios cuando pasa al negativo, pero con el gasoducto se pudo ver la vida pueblerina a nivel nacional”, subraya.

En sintonía con su mirada unificadora, traza un paralelo entre el zanjeo para la construcción de la cañería de gas con la Zanja de Alsina o Zanja Nacional, construida durante el gobierno de Nicolás Avellaneda y que marcó la frontera con los pueblos originarios, con una traza que pasaba por Trenque Lauquen, cerca de Salliqueló. “Hace 200 años construimos una zanja para dividir a nuestros habitantes y hoy hicimos una para unir a los argentinos”.

En relación a las críticas que recibió la obra, y que el propio Nosetti marcó por lo caótico que resultó recibir un aluvión de 300 operarios y maquinaria en el distrito, Sucurro señala que el principal problema fue la falta de casas y que el precio de los alquileres se disparó. Además afirma que el trasfondo de esos inconvenientes es la falta de una política estratégica de viviendas: “La emergencia habitacional está desde 2019, cuando un relevamiento marcó que falta alrededor de 400 casas, pero sucede que esta gestión se encontró con que no se habían dejado tierras preparadas para construir y en estos cuatro años tampoco generó esos lotes”.

Sucurro hace hincapié en que las gestiones de los últimos períodos llevaron a Sallliqueló a un “estancamiento” producto de la falta de vínculos con los gobiernos provincial y nacional. Afirma que el municipio se retiró de la obra pública y que los salliquelenses se comparan con municipios como Guaminí, Tres Lomas o Trenque Lauquen y se visualiza, entre otras cuestiones, el crecimiento en el sistema de salud local. A su vez, desde su lugar como productor ganadero, opina que desde la Municipalidad no hay incentivo ni acompañamiento. “Los productores de acá, como las pymes lácteas San Francisco y La Familia, compran maquinaria y tecnología local, tienen una cultura productiva y no especulativa”, se ocupa de diferenciar el concejal de UxP. Por eso, una de sus propuestas en caso de asumir al frente de la intendencia, es fomentar el crédito para el sector privado en función de crear empleos “con salarios industriales que están entre 300 mil y 400 mil pesos”. Según cuenta, de ganar la intendencia, desde el 10 de diciembre se verá encorsetado por el mismo problema que su antecesor: no tendrá lotes con servicios disponibles para nutrirse de programas para la construcción de casas. “Se necesita un plan estratégico como el de Tres Lomas, que yo digo que es la capital de la vivienda, donde se compraron tierras, pero que va de la mano de hacer valer el porcentaje que estipula la Ley de Hábitat y que hoy no se aplica”, advierte. “Hoy no puede ser que un terreno en Salliqueló cuesto lo mismo que en Puerto Madero”, critica con la mira en la especulación inmobiliaria, “¡que encima es en dólares!”.

Otro de los ejes donde manifiesta que pondrá énfasis, es en la vinculación con las instituciones intermedias. “Acá tenemos la sociedad más vieja del país, la Portuguesa, así como también está la italiana, organizaciones que hacen un excelente laburo con personas con discapacidad, los clubes locales, el aeroclub y todos quienes necesitan de un Estado presente”, relata. De esta manera, apuesta a poner en valor el circuito de artistas y deportistas salliquelenses y de Quenumá, la otra localidad que integra el partido.

El rol de la Provincia respecto de la obra pública en el sistema educativo es algo “nunca visto” en la historia del pueblo. “El propio intendente ha manifestado muchas veces que ha sido atendido por todos los ministros de la provincia y por el gobernador”, destaca Sucurro. Aulas y baños nuevos, refacción de techos, construcción de cocinas y el arribo del transporte escolar para quienes viven en el campo son algunas de las intervenciones de la gestión de Axel Kicillof en el municipio.

Sobre la salud local, menciona la reciente entrega de una ambulancia por parte del ministro Nicolás Kreplak y resalta: “Acá no hay clínicas privadas, todo depende del Estado”. Destaca también las conversaciones que mantiene con dirigentes e intendentes vecinos para repensar cuestiones del área nivel regional, tanto en vínculo con la provincia de Buenos Aires como la de La Pampa porque distritos como Salliqueló, Tres Lomas o Pellegrini están a 600 kilómetros de La Plata y a sólo 50 de la provincia pampeana.

Con este escenario y a la expectativa de acrecentar el caudal de votos, Sucurro cuenta que la estrategia es una: “Hacer y mostrar casa por casa lo que hacemos. La vida en el pueblo permite esto, que no sólo nos conozcamos entre todos, sino que podamos pasar sin problemas para compartir una conversación”. Y concluye: “hubo un gran reconocimiento a nuestro equipo, así que seguiremos trabajando así”.