El Tratado Antártico, firmado en 1959 y que prohíbe la actividad militar y la minería al sur del paralelo 60°, ha convertido a la Antártida en una excepcional zona de paz y de amplia producción científica. Sin embargo, todo esto podría comenzar a cambiar en las próximas semanas.
Durante la 47ª Reunión Consultiva del Tratado Antártico (RCTA), que tendrá lugar en Milán del 23 de junio y el 3 de julio