Mis estrellas rojas
Entre Tango feroz y Velvet Goldmine, con mucho de fábula y nostalgia pero también con las marcas de la política y la represión, se estrena Leto, de Kirill Serebrennikov, una biopic musical sobre dos héroes de la escena del rock ruso de los años 80 en la entonces Leningrado: el legendario Viktor Tsoi, que murió en un accidente de coches, y Mike Naumenko, su mentor y líder de Zoopark, otro joven que murió demasiado temprano. Fueron leyendas de un verano del amor soviético cuando una tibia apertura les permitió tener acceso al rock de Occidente y su estilo de vida. No todo, sin embargo, es una oda a la juventud y el pasado: la complejidad rusa resuena en la situación del director que, hasta hace poco, estuvo preso por una aparente causa armada –fue detenido durante el rodaje– y tuvo que terminar la película desde el encierro.