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Diego Brodersen

Crítico de cine, docente y programador de la sala Leopoldo Lugones. 

Saoirse Ronan como la flamígera Lady Bird, junto a su amiga del alma (Beanie Feldstein).

Una heroína refulgente

Por Diego Brodersen

La vida imita al arte

Ya tiene 90 años y a pesar de que se la conoce como la “abuela de la nouvelle vague”, Agnés Varda casi puede considerarse la más joven de sus compañeros de generación, la más curiosa, la más preocupada por mirar y por hacer un cine lleno de afecto. Su nuevo documental, Villages visages, está nominado al Oscar: es un viaje con JR, artista plástico que toma fotografías de personas comunes y corrientes, las amplía a tamaños gigantescos y las exhibe como murales, en paredes. La pareja construye un relato de ruta y descubrimiento que filma a gente anónima, gente que no tiene poder ni está acostumbrada a ser reconocida y que, bajo la mirada de Varda, adquiere una dimensión vital celebratoria, de profunda conexión.

Por Diego Brodersen
La vida y nada más tiene elenco afroamericano.

“Estamos ante un momento importante a nivel creativo”

Así define el curador Fran Gayo la actualidad de la cinematografía española. En el cine Gaumont se podrán ver, hasta el próximo miércoles, catorce películas, entendidas como una suerte de panorámica de la producción más joven de ese origen.

Por Diego Brodersen

Fuiste mío un verano

Se estrena otra de las candidatas al Oscar y ésta es muy especial: dirigida por el italiano Luca Guadagnino, con guión de James Ivory y basada en la novela de André Aciman, Llámame por tu nombre es una hermosa película de primer amor de verano en Italia, sólo que ese primer amor es gay. Y ésta es la rareza: los romances gays, en general, suelen llegar al cine con relatos trágicos, enclosetados o dolorosos. En cambio el encuentro del cosmopolita adolescente Elio, hijo de una rica familia liberal, y el joven experto en arte antiguo Oliver es deliberadamente fresco, refinado y, sí, dramático e intenso en los términos del enamoramiento adolescente. Guadagnino reconoce las influencias de Renoir, Pialat y Bertolucci y no piensa su película como un manifiesto sino que le da a la historia una bienvenida naturalidad, además de una paleta de colores deslumbrante.

Por Diego Brodersen
Bajo varias capas de maquillaje, Oldman resucita la forma de hablar y de moverse de Churchill.

Grandes éxitos de un hombre de Estado

El film de Joe Wright atiende al modelo estandarizado de film histórico, obsesionado con los pelos y señales de la estampa.

Por Diego Brodersen

Donde viven los monstruos

La fábula de la bella y la bestia puede tener innumerables versiones, pero sin dudas la de La forma del agua, la última película de Guillermo del Toro, no tiene nada de cuento edulcorado ni visión consoladora: ambientada en 1962 en plena Guerra Fría y crisis de los misiles, transcurre en el ámbito de un complejo militar a donde llevan un ser anfibio proveniente del Brasil, que trazará una alianza con una mujer encargada de la limpieza mientras es sometido a los tormentos de un militar veterano de la guerra de Corea. Protagonizada por Sally Hawkins y Doug Jones –como la bella y el monstruo respectivamente–, La forma del agua tiene trece nominaciones al Oscar. En esta entrevista, Guillermo del Toro habla acerca de las fuentes cinéfilas de su película y explica por qué es hija del sincretismo entre el catolicismo y la religión ancestral de su país, México.

Por Diego Brodersen

Torazo en rodeo ajeno

“Si sucede estaré profundamente conmovido, pero sé que todo esto es impredecible”, confiesa Guillermo del Toro ante la posibilidad de que su película se alce con una gran mayoría de los premios a l

Por Diego Brodersen

¡Ay, mamá, que me come el tiburón!

“Oh, Dios mío.” “Oh, me estoy quedando sin aire.” “Oh, ahí viene un tiburón enorme.” Esas son las líneas de diálogo más repetidas durante los poco menos de noventa minutos de proyección de A 47 met

Por Diego Brodersen

El nombre que nunca estuvo

Cuando Ridley Scott pensó su nueva película, Todo el dinero del mundo, quiso como actor protagonista a Christopher Plummer. Pero los estudios no quisieron arriesgarse: el extraordinario veterano canadiense tiene 88 años. Así las cosas, se contrató y “envejeció” a Kevin Spacey. Y entonces pasó lo que pasó: la caída en desgracia de Spacey, la pérdida de sus contratos y, en esta película, algo peor: se borró su participación y se volvieron a filmar las escenas con su reemplazante. Es la historia del secuestro del nieto del empresario del petróleo Jean Paul Getty en los 70, en Roma. Y de la reticencia del millonario a pagar el monto pedido por los criminales, unos diecisiete millones de dólares. Scott, como buen profesional, logra sacar a flote la película con su actor cambiado y una excelente interpretación de Plummer. Pero será siempre, a pesar de sus méritos, aquella que representa más brutalmente uno de los momentos más tensos de la historia del cine.

Por Diego Brodersen
Detroit: zona de conflicto es una nueva lección de suspenso cinematográfico de parte de su directora.

Suspenso dentro de la denuncia

En base al célebre levantamiento de una parte de la sociedad de Detroit en el año 1967, la directora Kathryn Bigelow muestra –con pulso tan firme que por momentos se hace difícil de soportar– la situación de los ciudadanos torturados por la policía en el hotel Algiers.

Por Diego Brodersen