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Hugo Soriani

El asesor secreto de Cristina

--Cuanto hace que no lo veía por acá, ¿Que pasa? ¿ ya no tiene biyuya ni para tomarse un feca?, me dice Osvaldo, el mozo , apenas me ve entrar al bar.

Por Hugo Soriani

El loro de Miguel

Miguel Landhe vive en París desde que salió de la cárcel. Es hincha de River y su ídolo de toda la vida fue un nueve de la década del setenta, que sólo los muy fanáticos  pueden recordar.

Por Hugo Soriani

El lustre del Capitán

Los sábados a la mañana, cada quince días, mi padre, el Capitán Soriani, lustraba los zapatos de toda la familia en el patio de nuestra casa de la calle Yatay, en Almagro.

Por Hugo Soriani

Cuarenta y tres años

Cuarenta y tres años después, Susana Sastre, sobreviviente del campo de concentración de La Perla, en Córdoba, recuerda: “El 24 de diciembre de 1976, vísperas de Navidad, los militares estaban enlo

Por Hugo Soriani

Machirulo

–¡Por fin aparece!  –grita con ironía Osvaldo, cuando me ve entrar al bar.

Por Hugo Soriani

Mito urbano

–Jefe, ¿usted sabe lo que es un mito urbano? –me pregunta Osvaldo cuando aún no terminé de acomodarme en una mesa de mi bar de siempre.

Por Hugo Soriani

Qué país de mierda

Desde la calle veo que la mesa pegada a la ventana, mi favorita, está libre.

Por Hugo Soriani
Mujica, Rosencof y Huidobro.

La noche de doce años

Después de 4.323 días en la cárcel, José Mujica, dirigente tupamaro y futuro presidente de Uruguay, sale en libertad. En sus brazos, lleva una pelela convertida en maceta en la que empiez

Por Hugo Soriani

¿A favor o en contra?

Esta vez no tengo que pedir mi cortado. Osvaldo me lo encarga apenas me ve entrar en el bar.

Por Hugo Soriani
José Francisco Sanfilippo.

Lumbago

Entro al bar y no veo a Osvaldo, el mozo. El salón está vacío. El cocinero me da la espalda desde atrás del mostrador, y cuando me acerco a llamarlo, Osvaldo aparece por el otro costado.

Por Hugo Soriani