Esa viejita que cruza Oroño debería estar muerta hace años. Desde que la conozco es una anciana de pelo largo cano y anda con un paquete de diarios en sus manos.
No habían pasado dos días cuando recibí su confirmación.
Estudiante: “Mi abuelito cubano trabajó para la CIA y en este momento está en el teléfono siguiendo su clase”.
No, no estoy loca, doctor. El problema fue que me olvidé.
No siempre los historiadores somos fanáticos de las fechas.
Alicia está sentada en la oficina que compartimos durante muchos años. Por las dudas: oficina 2090 del segundo piso del Pabellón Uno. La oficina es chica…. Diría que muy chica.
Club Atlético, El Banco, El Olimpo, Pozo de Quilmes y la Esma, fueron las cinco salas del infierno que recorrió Mario Villani luego de ser secuestrado en noviembre de 1977, cuando enseñaba Física e
No habría que comer pan. Lo dijo el médico, también lo dijeron en la tele. No habría que comer pan, pero ¿cómo restar ese pedacito al lado del plato?
A pesar de reconocerme perdedor en el juego, me gustaba gastar tardes jugando al ahorcado con Marita. Perder, a veces, es sinónimo de aprender.
Desde Barcelona
Esta nota ya es vieja. Lo que se cuenta en las líneas que siguen pasó hace mucho. Como cuatro o cinco días.
"He aprendido mucho sobre Filosofía en estos últimos años, porque han sido años muy miserables y desafortunados, terribles más allá de lo que todo hombre de experiencia común pueda posiblemente
“Escribir más/ y más de lo mismo es/ otorgar consistencia al jardín”, escribe Diana Bellessi motivada por un ginkgo biloba, el árbol que sobrevivió entre las ruinas de Hiroshima.
El agua tiene escrita la memoria de los tiempos desde los inicios del planeta, desde los inicios de la vida misma.
Les pido a mis editoras que ilustren esta nota con una foto de Beatriz Sarlo en Comodoro Py.
Hablándole por teléfono, Platón le insiste a Sócrates para que entre en razones y entienda que están en otra dimensión y que mejor es seguir el dicho popular de “donde fueres haz lo que vieres”.
Desde San Mateo, California
El ritual de Helen
Ernesto Guevara de la Serna nació en la ciudad de Rosario, por lo que es argentino de nacimiento.