¡Abuela, vení a ver las estrellas que colgamos del cielo! --me dijo mi nieto visiblemente entusiasmado en plena tarea de idear iniciativas creativas en tiempos de pandevirus.
La noticia del Krakatoa erupcionando me recuerda que William Ospina cuenta en El año del verano que nunca llegó de un volcán en Indonesia que, en 1815, escupió tal cantidad de cenizas q
“Me sentiría mucho mejor si pudiera creer en algo de lo que he escrito aquí. Pero juro que no puedo confiar en una sola palabra.
Mando un mensaje. Necesito resolver una cuestión administrativa de trabajo.
Si hay algo que el virus pudo dejarnos como lección reciente es que la tregua política no tiene ningún tipo de viabilidad.
(Desde San Francisco)
La gente cree que nosotros ya sabíamos de antes. Pero, nos enteramos por la cadena nacional como cualquier compatriota.
El término “cantilar”, cuya procedencia latina lo vincula a melodías, hace referencia a la antigua práctica de cantar libros. En especial, los bíblicos.
Se supone que ya debería haber escrito sobre la cuarentena después de tres semanas de encierro nacional. Pero casi no tengo tiempo. Ni ganas.
Desde París
Todos los cinco de marzo, desde hace cincuenta años, el Registro Civil de Rosario expide una partida de nacimiento a nombre de María Servant. El solicitante es el padre de la mujer, Louis F.
Desde Barcelona
Para Ceci Sabatini y Lisandro Lagos "Muy deseable sería que se recibieran/ en herencia más instintos protectores de la vida”. Sigmund Freud; 1917.
Hace cinco años, en 2015, el trece de abril fue un lunes.
En su mensaje del viernes 10 de este mes de abril se lo vio algo cansado al dinámico y eficaz Alberto Fernández. Su tarea es inmensa. Nadie quisiera estar en sus zapatos.
Mensajes de whatsapp: --¿Cómo estás amigo? ¿Cómo llevas la cuarentena?
Anoche, tratando de hacer, en silencio, el recorrido desde el comedor al sótano, sin encender la luz, me rozó una pequeña araña con alas, casi una mariposa, casi la misma mariposa que oculta
La crisis económica será quizá la peor de todas. Hacia qué lado el mundo cambie, tendrá que ver con cuántas personas son capaces de comprender su época, que es la que implosionó.
Hace apenas unas semanas estaba de visita en Madrid.
Conocía desde años atrás el apellido citado por Alberto Fernández, aunque no en relación con el fútbol, tema que no domino, sino con un programa cómico donde un señor así llamado vivía ponderando l