Entre el año 2000 y 2003 fui convocado a un proyecto en Ministro Rivadavia, en el partido de Almirante Brown. La idea era instalar un servicio de psicopatología en una zona de exclusión social.
Al igual que aquellas canchas descriptas por Alejandro Dolina en el cuento “Apuntes del fútbol en Flores”, con árboles en el medio del campo de juego y canillas escondidas entre el pasto, el estadi
Al rendirse el emperador Hirohito en 1945, el almirante Matome Ugaki --jefe del cuerpo de los hombres-misil de Japón-- remontó vuelo suicida con 22 subalternos para desaparecer en el mar y morir co
“Liberales, claro: capaces de desnucar a cualquiera si hay un dólar en juego”.
El otro día encontré por casualidad una película que me habían recomendado hace bastante, Llámame por tu nombre. Una historia de amor gay entre un adolescente músico y un joven colega de su
Rumbo al almacén en una canoa. Arroyo angosto. Poca agua. Casi un hilito. El Paraná, el cambio climático, el deshielo, el Niño y bla. Vamos tan abajo que casi no se ve el frente de las casas.
Fingir demencia, dice una expresión que se volvió lo que hoy se llama “tendencia”.
Juan Carlos Ortiz tiene 78 años. La semana pasada quedó cercado por un operativo policial en el estacionamiento de un local llamado "El Chileno", en el departamento de Chimbas, en San Juan.
Una empresa puso a la venta un dispositivo electrónico que es un visor personal -unas antiparras- para andar por el mundo.
“Una vez fuimos con mis sobrinos a parrandear por ahí en mi auto --dijo Claudio--. El estéreo era tan viejo que ni siquiera reproducía CD, así que puse un cassette.
El hombre baja en la noche de invierno por la escalera de un inquilinato. Debe tener cuarenta años. Es médico, ginecólogo y partero. Ya perdió la cuenta de los partos que lleva atendidos.
Suenan diecisiete campanadas de un reloj cucú. La señora Smith dice “¡Vaya, son las nueve!” y sin más, se pone a hablar de todo lo que acaban de cenar.
Me despierto con el sol en la cara y descubro en una epifanía o un mal sueño que Hamlet es argentino. Lo venía presintiendo en los días anteriores.
Los cuervos y las gallinas. El topo Scioli. La huelga de la CGT y los aumentos en los supermercados.
Cuando mi abuela estaba en su lecho de muerte --una cama de hierro que mi madre había colocado al lado de la suya para cuidarla-- un día la escuché farfullar. Me acerqué y escuché:
Juan Domingo Perón tenía formación política y militar, algo que a esta altura ya no es novedad.
En diciembre asumieron las nuevas autoridades de la Biblioteca Nacional. Hasta entonces yo era la directora del Museo del libro y de la lengua.
A veces hay que pellizcarse, porque todo el escenario macrimileísta es peor que una pesadilla: nos despertamos y sigue estando.