DEPORTES › LA GENTE LE DIO LA ESPALDA AL CONJUNTO ARGENTINO DE COPA DAVIS, QUE SUPERA 2-0 A LOS HOLANDESES

Si no es final, esas tribunas están vacías

El equipo capitaneado ahora por Modesto Vázquez no pudo contar con el apoyo que había tenido la serie ante España, en Mar del Plata. Los desencuentros entre los propios jugadores fueron un punto determinante.

 Por Facundo Martínez

Si había que esperar para estimar el daño que le hizo al equipo argentino de Copa Davis la derrota en la final del 2008 frente a España y las posteriores ausencias de los tres mejores jugadores argentinos en la previa a esta serie frente Holanda, lo que se vio ayer en el estadio Mary Terán de Weiss alcanza y sobra para comenzar. Aunque al equipo capitaneado por Modesto Tito Vázquez las cosas le salieron según lo planeado, Argentina consiguió los dos primeros puntos de singles, la jornada dejó un sabor amargo debido al escaso público que se acercó hasta el Parque Roca para presenciar la primera jornada de esta nueva serie.

Los problemas internos que Vázquez intenta aplacar con cintura de atleta y mucho oficio, finalmente tocaron el corazón de los espectadores, que esta vez decidieron mayoritariamente no acompañar a los jugadores convocados por Vázquez para suplir a las grandes figuras. Seguramente también influyó la calidad del rival –su mejor jugador, Jesse Huta Galung, figura en el puesto 188 del ranking–, pero el comentario generalizado apuntaba más que nada al desgaste que los conflictos internos, que se arrastran desde aquella final malograda, provocaron en la gente.

El mismo estadio que el año pasado, en la misma instancia, explotaba de fanáticos del tenis, ayer, en el mejor momento, se vio ocupado en no más del 20 por ciento, y ni hablar de los corredores alrededor del estadio, que estaban prácticamente vacíos, al igual que las pocas carpas de sponsors.

En ese contexto de pobreza y desaliento, apenas mitigado por un pequeño pero colorido grupo de hinchas holandeses, Juan Ignacio Chela (159 del mundo) salió a disputar el primer punto de la serie ante Huta Galung.

Si el marco no era el ideal, poco contribuyó el primer partido a que eso cambiara. Para colmo del intenso calor, a Chela no le salían las cosas y todo le costaba demasiado. Su rival lo complicaba más por voluntad que por juego y el de Ciudad Evita no encontraba respuestas cuando el holandés lo exigía. Por eso, pese a la diferencia de jerarquías, a Chela le costó prácticamente cuatro horas y más de un susto –por momentos padeció el partido como un suplicio– hacerse con la victoria para darle al equipo argentino el primer punto de la serie. Fue luego de cinco sets y dos pedidos de atención médica, por 6-2, 2-6, 6-2, 6-7 y 6-2.

“La gente puede estar un poco agotada de tanto tenis y también cansada después de la novela que se armó en la Davis. Obviamente que todos quieren ver jugar a Nalbandian o a Del Potro. Pero yo les agradezco a los que vinieron”, comentó Chela tras la victoria, quien no jugaba por Copa Davis desde aquel primer punto que perdió en Moscú frente a Nikolai Davydenko en la serie final de la edición 2006. Precisamente, el poco público que había acudido a la cita intentó levantarle el ánimo en más de una oportunidad, sobre todo cuando Chela aflojaba y Huta Galung conseguía incomodarlo con su buen revés y su entrega a toda prueba.

Tampoco se vieron tenistas en las plateas, algo que es una marca registrada de la Davis. Con excepción de Agustín Calleri y del infaltable Guillermo Vilas y su esposa, el resto también se bajó de la cita. Consultado al respecto, Tito Vázquez disparó: “No voy a hablar más de Nalbandian ni de Del Potro ni de ningún otro. Sólo voy a hablar de esta serie. No me voy a meter más en polémicas”.

El segundo punto de la serie lo aportó el tandilense Juan Mónaco (56). Su rival, Thiemo De Bakker (248), un jugador errático como pocos se pueden ver en el Grupo Mundial de Copa Davis, prácticamente no presentó resistencia, salvo en el último set, cuando, perdido por perdido, se soltó un poco y comenzó a jugar algunos puntos interesantes.

Mónaco, reciente finalista del ATP de Buenos Aires, fue claramente superior a De Bakker, a quien derrotó en sets corridos por 6-1, 6-2 y 7-6, en poco más de dos horas de juego.

Este segundo partido fue algo así como un oasis para los espectadores, que sofocados por el calor se movían de un lado para otro buscando un poco de sombra. Pico salió a jugar con autoridad y enseguida se encontró forzando a su rival a cometer errores muy groseros.

El 2-0 parcial dejó al equipo argentino en inmejorables condiciones para avanzar a los cuartos de final de la Copa Davis –donde deberá enfrentar al vencedor de la llave entre República Checa y Francia, que ayer quedó 1-1–. Hoy será el turno del dobles, cuando a partir de las 12 se enfrenten por el tercer punto de la serie Martín Vassallo Argüello (50) y Lucas Arnold Ker (39/dobles) ante a la dupla holandesa formada por Huta Galung y Rogier Wassen (47/d). En caso de ganar los visitantes, la serie se definirá mañana con los resultados de los singles entre los dos primeros singlistas de cada equipo y, a continuación, los dos segundos.

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El Parque Roca quedó demasiado grande para el poco público que asistió a Villa Soldati.
Imagen: Alejandro Leiva
 
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