DEPORTES › BRASIL PERDIó 2-1 CON HOLANDA Y SE DESPIDIó DE LA COPA DEL MUNDO EN LOS CUARTOS DE FINAL

Sonó la alerta naranja y cayó en pánico

El equipo de Dunga ganaba cómodo con un tanto de Robinho, pero los europeos lo empataron con un gol en contra de Felipe Melo –luego expulsado– tras un error de Julio César y pasaron a ganar con un cabezazo de Sneijder. Ahora van por la final ante Uruguay.

Holanda necesitó 36 años y ocho mundiales para infligir a Brasil una dura derrota, ayer de remontada por 2-1 en Puerto Elizabeth, que dejó al equipo naranja en semifinales y devolvió a su casa a un equipo que avanzaba en el Mundial de Sudáfrica con paso de favorito.

La magia de la dupla Wesley Sneijder y Arjen Robben, y la desgracia de Felipe Melo, que volvió a jugar y puso un impecable pase para el gol de Robinho, pero anotó un gol en contra y se fue expulsado a los 77 minutos, resumen el vaivén de un partido, por momentos duro, por momentos de alto voltaje, que tiene gran historia.

Brasil había eliminado a Holanda en cuartos de final en Estados Unidos ’94 y –por penales– en semifinales de Francia ’98, y ayer los de Bert Van Marwijk se comieron fría la venganza. Con similar actitud fría los holandeses se deshicieron de los brasileños en el Mundial de 1974, disputado en Alemania, la misma selección de Johan Cruyff, quien en la previa criticó con dureza el juego de los pupilos de Dunga.

Ni pirotécnico, ni de desbordada técnica. Holanda planteó desde el arranque un juego provocador de constante roce personal que en pocos minutos enseñó un partido cortado por las faltas.

Los brasileños entraron en un juego premeditado y perdieron los papeles. Imagen significativa la de Robinho bramando en el rostro de un rival mientras Nigel de Jong, su ex compañero en el Manchester City, intenta aplacar su ira. La imagen se repitió en el epílogo del partido, cuando le dijo de todo a Arjen Robben, que aguantaba minutos en el piso.

Ese pareció ser el combustible para elevar el juego de quien ahora juega como cedido del equipo inglés en el Santos. A los 10 minutos comenzó a tallar su condición de figura del encuentro al recibir libre un pase profundo desde el mediocampo lanzado por Felipe Melo. La pelota llegó a la medialuna y Robinho, sin marca y con pierna derecha, remató seco para batir al arquero Maarten Stekelenburg.

Dirk Kuyt tuvo el empate un minuto después pero su disparo fue desviado al corner por Julio César. A continuación se vio una sucesión de duras fricciones entre piernas azules y naranjas. Por momentos parecía que el árbitro japonés Yuichi Nishimura perdía el control. Apenas una tarjeta amarilla para Heitinga y Michel Bastos en el primer tiempo, poca muestra para tanta hostilidad que apenas era interrumpida por los destellos de técnica de los brasileños.

La jugada más vistosa salió a los 31 minutos. Robinho se deshizo en una baldosa de De Jong y Van der Wiel, dejó también a Heitinga, y cuando caía por el roce, pasó el balón a Luis Fabiano, que de tijera habilitó en el centro del área a Kaká, quien midió la parábola y la despachó hacia el ángulo izquierdo, adonde voló Stekelenburg para ahogar el grito de gol. Y sobre el final de la primera parte, Juan sacó un remate por encima del travesaño y Maicon estrelló un remate al costado de la red.

A los 55 minutos llegó la igualdad. Pase de Arjen Robben a Wesley Sneijder, quien sacó un centro que no parecía complicar, pero en el aire chocaron por falta de comunicación Felipe Melo y Julio César. Tremendo error compartido. Dolor para el arquero, que poco había sido exigido, y nueva decepción para el volante, malquerido por su juego truculento y ahora con un gol en contra.

Brasil no fue más el mismo. Sus zagueros quedaron contagiados de una parálisis que tuvo otra nefasta consecuencia trece minutos después. Corner desde la derecha impulsado por Robben, doble cabeza ante la mirada de los brasileños, primero de Kuyt y después de Sneijder para anidarla en el fondo de la red, establecer la remontada y comenzar a sentenciar el partido que se anunció como una final adelantada. Como en Alemania 2006, cuando fue derrotada por Francia, Brasil se despidió del torneo en cuartos de final.

2- HOLANDA

Stekelenburg; Van der Wiel, Heitinga, Ooijer, Van Bronckhorst; Van Bommel, De Jong; Sneijder, Kuyt, Robben; Van Persie.

DT: Bert Van Marwijk.

1- BRASIL

Julio César; Maicon, Lúcio, Juan, M. Bastos; Silva, Melo, Alves; Kaká; Robinho, Fabiano.

DT: Dunga.

Estadio: Nelson Mandela (Puerto Elizabeth).

Arbitro: Yuichi Nishimura (Japón).

Goles: 10m Robinho (B); 55m Melo (B), en contra, 68m Sneijder (H).

Cambios: 62m Gilberto por M.Bastos (B), 77m Nilmar por Fabiano (B), 85m Jan Huntelaar por Van Persie (H).

Incidencias: 73m expulsado Melo (B) roja directa.

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Los abrazos holandeses son para Sneijder, autor del segundo gol.
Imagen: EFE
 
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