DEPORTES › EL EQUIPO ARGENTIN0 DOMINO SIEMPRE, GANO BIEN Y GUSTO EN ITALIA

Debió haber terminado en goleada

En el último amistoso antes del Mundial, que debió ganar por mayor ventaja, la Selección Argentina superó 2-0 a Angola, con goles de Maxi Rodríguez y Juan Pablo Sorin, los dos futbolistas más destacados de un ensayo que dejó conforme a todos.

En una conferencia de prensa previa al encuentro amistoso frente a Angola, José Pekerman anunciaba que la formación que jugara el amistoso contra los africanos tenía muchas chances de ser la del arranque en el Mundial ante Costa de Marfil, primer rival de la Selección. Luego del encuentro de ayer, cuesta creer que eso suceda y, a lo mejor, ni siquiera importe demasiado, porque la Selección, más que un once ideal, mostró ayer gran parte de su potencial en materia de variantes, abriendo así una dulce expectativa entre los hinchas y generando ilusión de cara a lo que vaya a suceder a partir de la próxima semana en Alemania.

En la primera parte del encuentro, ante un rival que se amontonaba en el fondo (apenas iba a contar con una llegada seria al arco de Abbondanzieri), la Selección buscó abrir espacios por los laterales y sorprender con las llegadas peligrosas de Maxi Rodríguez y Sorin, que a su modo terminaron siendo los autores de los tantos de la victoria y, por qué no, las figuras excluyentes del equipo argentino.

El primero de los goles fue el producto de una interesante jugada colectiva que arrancó en Riquelme, siguió en Cambiasso y continuó con un buen centro de Sorin, que Maxi agarró de sobrepique con un derechazo certero. El segundo, en cambio, contó con el azar y la insistencia de Sorin: nació de un centro del defensor que se desvió en la mano de un rival, y entró.

De Saviola se esperaba un poco más, que asistiera a Crespo o que jugara más cerca del área del conjunto africano, y eso no ocurrió. Incluso, la mejor chance suya, en el comienzo del complementario, una que salvó el arquero exigido, fue la resultante de una excelente habilitación de Crespo. Tampoco apareció mucho Riquelme. No lo buscaron tanto sus compañeros, como sí lo hicieron los africanos, quienes se empecinaron en seguirlo, lo que por otra parte explica el flojísimo rendimiento en la zona media de sus volantes, algo que Mascherano y Cambiasso aprovecharon.

Los demás cumplieron sin mayores sobresaltos, con excepción del arquero Abbondanzieri, que respondió bien en las más difíciles y con flojera en las más fáciles, como cuando salió del área con la pelota en las manos generando un tiro libre en contra de indiscutible peligrosidad.

Diferencias sustanciales entre el fútbol de ambos países hacían que el partido no dejara mejores impresiones que las que acaso puede dejar un partido de entrenamiento: Argentina iba bien, más o menos en piloto automático, y Angola, retrasado, sin ambiciones ofensivas y con suficiente ingenuidad en el mediocampo como para remarcar sus imprecisiones. Un partidito. Pero lo mejor estaba por llegar.

Con la primera tanda de cambios, la cosa cambió. Se hizo entretenido descubrir qué pasaba por la cabeza de Pekerman, cuáles eran sus intenciones subrepticias. Y si bien por ahí decepcionó ver las dos líneas de cuatro resultantes, con Maxi sobre la izquierda y Scaloni por la derecha, el experimento duró realmente poco. Menos mal.

Entonces llegó el momento más argentino de la contienda. Con los ingresos de Tevez y Aimar, la Selección fue una aplanadora. Por abajo, toque a toque, como es mejor hacer cuando sobra talento, la Selección tuvo unos últimos diez minutos de puro fútbol, con un rival sometido e impotente, más allá de que el carácter de amistoso le quitara dramatismo al trámite.

La de los petisos en la cancha fue la mejor variante. Presencia ofensiva a pesar del estéril abroquelamiento defensivo del rival, y situaciones de gol una tras otra. La mejor fue quizás la que definió Aimar, tras un centro de Messi desde la izquierda que Crespo, en una digna avivada, dejó pasar para que el volante del Valencia, que venía bien perfilado para un remate frontal, la parara y sacara un buen derechazo de gol, que no fue porque la pelota se estrelló contra el palo izquierdo de Joao Ricardo.

Independientemente de lo anunciado por Pekerman, del partido de ayer no se desprende cuál será el equipo argentino que arrancará frente a los marfileños. Pero que hay variantes, las hay.


2-ARGENTINA
Abbondanzieri; Burdisso, Ayala, Heinze, Sorin; M. Rodríguez, Mascherano, Cambiasso; Riquelme; Saviola, Crespo.
DT: José Pekerman.
0-ANGOLA
Joao Ricardo; Locó, Jamba, Kali, Abreu; Mendonca, Figuereido, André, Edson; Mateus, Akwa.
DT: Luis Oliveira.
Estadio: Arechi (Salerno).
Arbitro: Stefano Farina (Italia).
Goles: 28m M. Rodríguez (Arg); 36m Sorin (Arg).
Cambios: 48m, Mantorras por Mateus (Ang); 56m, Zé Kalanga por Edson (Ang); 62m, Messi por Saviola (Arg), G. Milito por Heinze (Arg), Scaloni por Riquelme (Arg) y Miloi por Figuereido (Ang); 66m, Flavio por Akwa (AN); 74m, Tití Bwengo por Mendonca (Ang); 76m, Tevez por Cambiasso (Arg), Aimar por M. Rodríguez (Arg); 78m, Delgado por Abreu (Ang); 82m, Cufré por Burdisso (Arg).

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