ECONOMíA › LA OPOSICION PERDIO LOS VOTOS DE LATORRE Y BONGIORNO Y NO PUDO RECHAZAR EL PLIEGO DE MARCO DEL PONT

La oposición no tiene suerte con las damas

“Todo es muy precario”, reconoció Morales al admitir que se había roto el pacto de 37 opositores para sacar a Marcó del Pont.

 Por Sebastián Premici

La mecha en el Senado está encendida. La oposición no alcanzó ayer el quórum prometido para rechazar el pliego de Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central. De esta manera, resurgieron las expectativas tanto del oficialismo como de la propia conducción de la autoridad monetaria para lograr en la próxima sesión el respaldo a la funcionaria. Ayer la senadora santafesina Roxana Latorre pateó el tablero y afirmó que votará a favor de la economista, aunque no participó de la sesión a pesar de que se encontraba en su despacho. La ex aliada de Carlos Reutemann aprovechó el momento de exposición y acusó a parte de la oposición de golpista, aunque no dio nombres. El otro cimbronazo –momentáneo– para la oposición llegó de la mano de María José Bongiorno (Río Negro), una díscola del FpV que bajó al recinto para dar su apoyo a la economista. De esta manera, el oficialismo asegura que en la próxima sesión podrá sentar en sus bancas a 37 legisladores –32 del propio bloque y 5 aliados, aunque algunos especulan con que podrán ser más– y conseguir la aprobación del pliego de Marcó del Pont. Tras el fracaso de la sesión de ayer, la oposición en la Cámara alta quedó golpeada.

Eran las 12.30 y el tablero del Senado mostraba el número 36. Los legisladores del FpV bajaron al recinto una vez que confirmaron que la oposición no alcanzaría el quórum para sesionar. Desde la noche anterior, el bloque oficialista sabía que tanto Latorre como Bongiorno apoyarían a Marcó del Pont. Sin embargo, la rionegrina bajó al recinto junto al FpV, mientras que Latorre prefirió jugar a las escondidas hasta que terminó de caer la sesión.

La oposición también escuchó en boca de ambas legisladoras la noticia de su voto la noche anterior. “Ayer le avisé a (Adolfo) Rodríguez Saá y hoy (por ayer) me llamó Verna. Ya sabían la dirección de mi voto, así que no pueden sorprenderse. De todas maneras, sigo siendo de la oposición, por eso no bajé al recinto”, afirmó la senadora Latorre a Página/12. Tras el fracaso de la sesión, la oposición (UCR, PJ disidente, el socialismo y el Frente Cívico de Córdoba) se encerró en el Salón Illia para debatir qué estrategia adoptar. Antes de entrar a esa reunión, el puntano Rodríguez Saá llegó a decir, con un rostro serio, que “nada había pasado” y que todo estaba bien.

“Era relevante para la oposición ganar esta votación. Tanto (Gerardo) Morales como Rodríguez Saá quedaron muy mal parados, sobre todo Morales, que pretendió guiar a toda la oposición”, afirmó a Página/12 una alta fuente del bloque oficialista. Luego de casi dos horas de hermetismo, Morales salió a dar explicaciones. “No hay fisuras en el arco opositor, pero hay que reconocer que cada tema es cada tema. La semana que viene habrá otra sesión y Marcó del Pont correrá la suerte que tenga que correr. Nos va a tocar ganar o perder, tendremos que acostumbrarnos a esta situación. Todo es muy precario. El acuerdo entre los 37 senadores es muy endeble”, reconoció el jefe de la UCR.

La oposición terminó por definir su ausencia de la sesión cuando no logró avanzar con las negociaciones con Latorre. Un dato clave fue la ausencia de Julio Cobos, ya que por el viaje de Cristina Fernández de Kirchner a Chile tuvo que ejercer el rol de presidente y José Pampuro quedó a cargo de la sesión.

“Cualquier senador que analiza detenidamente la situación se dará cuenta de que lo que se hizo con Marcó del Pont fue un atropello”, graficó a este diario un senador del FpV para justificar el nuevo cambio de escenario. Un dirigente santafesino aseveró a Página/12 que lo de Latorre fue un mensaje para Morales, “por haber querido conducir a todo el peronismo”. Si bien no confirmó si la semana que viene dará quórum, ratificó que apoyará el pliego de la economista.

Tras el fracaso de la sesión de ayer, el oficialismo aseguró que el próximo miércoles habrá al menos 37 senadores para defender el pliego de Marcó del Pont, que cuenta con un dictamen de la mayoría que corresponde a la oposición y uno por la minoría (FpV). El chubutense Marcelo Guinle, titular de la Comisión de Acuerdos, fue más allá y vaticinó que habrá más senadores que acompañarán a la funcionaria, aunque no quiso dar nombres.

Este escenario de mayorías y minorías endeble, o de virtual empate técnico, atrasó todos los planes de la oposición. Si el martes pasado los sectores antikirchneristas apostaban a llevarse por delante a Marcó del Pont y derogar el DNU 298, ahora el jefe de los radicales afirma que irán más despacio y que quizá lleguen a tratar el tema del DNU en quince días. El oficialismo, además de mostrarse confiado en la suerte de Marcó del Pont, ganó tiempo en su puja parlamentaria y judicial para utilizar las reservas.

En este contexto, todos quieren un poco de protagonismo y ser Menem, Verna o Cobos por un día, con el objetivo de que las negociaciones y el futuro de una votación pasen por sus manos. Ayer fue el turno de Latorre. Verna quedó en el medio de la escena con su proyecto de ley para usar las reservas. Y Menem, por su parte, ganó espacio en diferentes comisiones, a costilla del Frente para la Victoria. Incluso, ayer jugó al misterio y dijo que podría abstenerse en la votación.

En la Cámara alta, la oposición es, como lo definió la propia Latorre, “un colectivo imaginario”, mientras que en Diputados, al decir de un radical, “está por romperse todo”. Con la mecha encendida, Mercedes Marcó del Pont quedó más cerca de ser confirmada en su cargo por un Congreso que la había rechazado antes de escucharla.

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Sin los votos para expulsar a la titular del Central, la oposición no bajó al recinto y dejó la sesión sin quórum.
Imagen: DyN
 
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