ECONOMíA › AEROLíNEAS INCORPORA OTROS TRES AVIONES A SU FLOTA

Inversión a velocidad crucero

El plan de negocios de Aerolíneas Argentinas para la renovación de la flota avanza, tras haber superado una instancia de conflicto con los gremios de mecánicos y pilotos. A partir de febrero dejarán de volar los Jumbo.

 Por Cristian Carrillo

Aerolíneas Argentinas anunciaría hoy el arribo de tres nuevos aviones que se integrarán a la flota de la compañía, en reemplazo de los actuales Jumbo. Se trata de dos Airbus de fuselaje ancho para vuelos de mayor alcance y un Boeing de última generación (fuselaje angosto). Todas la unidades se adquieren bajo el mecanismo de leasing. El titular de Aerolíneas, Mariano Recalde, estimó que para mediados de febrero comenzarían las operaciones con los Airbus en reemplazo de los Jumbo. Este cambio había generado muchas tensiones entre los pilotos y el directorio de la empresa. Según coincidieron las partes, la situación entre la empresa y los sindicatos se encuentra en “relativa calma”. Recalde aseguró además que durante los vuelos de esta semana previa a las Fiestas no se registraron cancelaciones.

Las tres nuevas aeronaves comenzaron a arribar anoche al país y para hoy la compañía espera que se complete su incorporación. Se trata de dos Airbus 340 y un Boeing 737-800. El Airbus es un avión de pasajeros de largo alcance y fuselaje ancho, con una capacidad para 295 pasajeros. Es similar al modelo 330, que se utiliza en Aerolíneas desde 2008, pero con la diferencia de que cuenta con cuatro motores en vez de dos. Hasta la entrada oficial del Boeing 747-8 al mundo aeronáutico, el Airbus 340 era el avión comercial más largo del mundo. El 737-800 es parte de la familia Next Generation, la más moderna y actualizada de Boeing. Es un avión de fuselaje estrecho y alcance corto y medio. Es una versión derivada de la serie 707 y 727, pero de menor costo y tamaño, y es bimotor. Alberga a unos 175 pasajeros.

Esta incorporación es parte del plan de renovación de flota anunciada en el plan de negocios de Aerolíneas cuando el Estado recuperó la línea de bandera y que, a partir del enfrentamiento con los gremios, la empresa decidió adelantar. El mes pasado, el Gobierno anunció un paquete de medidas que busca incrementar la “productividad” de los empleados de la línea de bandera y destrabar los conflictos gremiales que se exhiben dentro de la compañía, a través de eliminar algunos privilegios sobre los que se verificaba cierto abuso, según Recalde. Las medidas apuntan directamente a dos sectores conflictivos: los pilotos, que responden al gremio de Jorge Pérez Tamayo, y los mecánicos, enrolados en el sindicato de Ricardo Cirielli. El plan también contempla una mayor incorporación de aeronaves y la redefinición de algunos destinos.

De ese paquete, hasta el momento la compañía aérea sólo avanzó en el tema de las aeronaves y la ampliación de los vuelos de Austral a destinos regionales. Está previsto que para el 1º de febrero se dé de baja a los 747-400 (Jumbo) para dar paso a los nuevos Airbus, y en abril se desprogramarán los 737-500 y los MD-AU y MD-AR. A la fecha, ya se dieron de baja dos Jumbo. Recalde aclaró que los aviones que se devolvieron son los que tenían el contrato vencido, y para los que no “se llegó a un acuerdo con sus fabricantes”. Existe resistencia por parte de los pilotos de los Jumbo a que se den de baja para comenzar a utilizar los Airbus. Los Jumbo son utilizados hoy sólo para viajar a Madrid. Sus pilotos vuelan a destino, descansan casi una semana y luego regresan. Esta es la única actividad mensual, lo que genera un déficit importante para la firma aerocomercial, debido a que esas unidades no ofrecen otro servicio, al igual que la tripulación. Los Airbus permitirán una mayor versatilidad de destinos para las unidades y los pilotos. Por su parte, luego de haber conseguido autorización de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), Austral inició vuelos de prueba a Montevideo y Punta del Este. El objetivo es sumar destinos en Brasil, Paraguay y Chile.

Dentro del paquete se incluye una reinterpretación de la normativa sobre las horas de servicio y tiempo de vencimiento del personal de vuelo: los pilotos computan su tiempo de servicio desde que salen de sus hogares hasta que arriban al mismo. Ese beneficio, se anunció, se eliminaría, como así también el tiempo de espera para dar el servicio. Todavía estos ajustes no fueron implementados, según reconocieron desde Aerolíneas y los propios gremios. El hecho de que no se haya avanzado sobre este tema tendría su explicación en la actual fase de calma que rige entre los gremios –en particular, pilotos y mecánicos– y la empresa. “La situación está pacificada”, señaló Recalde.

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Los dos Airbus y el Boeing 737-800 que se incorporan reemplazan a los Jumbo en servicio.
 
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