ECONOMíA › EL GOBIERNO DUDA DE LA VOLUNTAD DEL FMI PARA LOGRAR UN ACUERDO

Ni pipa de la paz, ni señales de humo

La misión encabezada por el indio Anoop Singh mantiene una dura posición con respecto a las pautas presupuestarias y el ajuste en las provincias. En su tercera jornada en el país, muestra pocas señales de acercamiento y más bien exhibe desconfianza, dicen en Economía. Cerca de Remes se quejan de la falta de gestos que permitan pensar en un acuerdo. Ayer la misión escuchó de los “gordos” de la CGT un discurso a tono con el Gobierno.

 Por David Cufré

Luego de tres días de reuniones con los delegados del Fondo Monetario Internacional, el equipo económico no tiene certeza sobre la voluntad del organismo de llegar a un acuerdo. La misión que encabeza el indio Anoop Singh pretende que el Gobierno redefina las pautas de ingresos y de actividad económica que figuran en el Presupuesto, para ajustarlas a una realidad que prevé mucho más dura de lo que allí se expresa. Mientras más profunda y prolongada sea la recesión, más caerán los ingresos tributarios y, por lo tanto, se requerirá de un mayor ajuste fiscal. De allí que buena parte de las negociaciones de estos días estuvieron dedicadas a la discusión sobre posibles escenarios futuros. En las filas del equipo de Remes Lenicov admiten que mientras se dan esas discusiones, no recibieron ningún guiño que les permita sentirse seguros sobre que se alcanzará el acuerdo.
La CGT oficial intentó ayer presionar en favor del Gobierno. Al mediodía, Singh fue a la sede de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra), en el barrio de Monserrat, acompañado por tres de los economistas que integran su equipo. Los esperaban el titular de la central sindical, Rodolfo Daer, y varios de los “gordos”, como Andrés Rodríguez, Carlos West Ocampo, Armando Cavalieri y Oscar Lescano. Daer, lejos de posturas rupturistas, remarcó la “imperiosa necesidad” que tiene la Argentina de obtener ayuda financiera. “Es imperiosa para iniciar un nuevo ciclo económico, que tenga como eje la producción y el empleo”, afirmó. Otro pedido de los gremialistas a los emisarios del Fondo fue que trabajen para “levantar el corralito”.
De acuerdo con la visión del jefe de la CGT oficial, Singh reconoció la gravedad de la crisis y admitió que “la democracia está debilitada”. “Nos dijo que la intención del FMI es amalgamar sus puntos de vista con las pautas elaboradas por el Ministerio de Economía y lograr un acuerdo”, expresó Daer. Por el momento, esa tarea no está resultando nada sencilla. El FMI estima que los pronósticos de Remes son “demasiado optimistas”, según reveló a Página/12 uno de los colaboradores del ministro. En Economía se quejan de estar pagando culpas ajenas. “Desde el ‘98, Argentina incumplió consecuentemente cada una de las metas fiscales pactadas con el Fondo. Ahora exigen que expliquemos cómo vamos a cumplir hasta el último número que figura en el Presupuesto”, añadió el funcionario.
La respuesta de Remes fue que el presupuesto es realista en líneas generales, pero que carece de sentido trazar hipótesis sobre lo que puede ocurrir con la economía y con la recaudación si no se incorpora al análisis el resultado de la negociación en curso. La situación sería una si el Fondo resuelve en dos semanas un desembolso de 20 mil millones de dólares, otra muy distinta si las negociaciones se extienden por 60 días y al final sólo se liberan los préstamos pendientes del blindaje, y mucho peor, si la negociación queda en la nada. El ministro aprovechó para argumentar que los planes imaginados son posibles con la asistencia financiera internacional.
Sin embargo, la misión del Fondo sigue reclamando garantías de que se respetará la pauta de déficit fiscal establecida en el Presupuesto. Y considera insuficiente el ajuste requerido a las provincias, que quedó plasmado en el reciente acuerdo por la coparticipación. De acuerdo a lo que dicen cerca de Remes, el Gobierno se ganó una posición negociadora más sólida luego de cumplir con los cinco requisitos básicos que le pedían desde Washington: devaluación, flotación, acuerdo con las provincias, presupuesto y retenciones.
En Economía remarcan que no se moverán un ápice del acuerdo que tanto les costó alcanzar con los gobernadores, por más que el déficit de las provincias sea prioritario en la agenda de Singh. El economista indio por ahora se muestra inflexible. Por eso, en el Palacio de Hacienda sepreguntan a qué está jugando el Fondo, y algunos empiezan a inquietarse por el rumbo de la negociación.

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Jorge Remes Lenicov medita sobre la actitud del Fondo. Ni un solo guiño de respaldo.
 
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