ECONOMíA › FUERTES BAJAS EN PLAZAS BURSATILES. ACA, CAYO LA BOLSA Y TREPARON LAS TASAS Y EL DOLAR

Burbuja que explota siempre algo salpica

Las autoridades financieras de los países centrales no logran controlar la sensación de pánico en los mercados. Los títulos públicos y acciones en la plaza local también acusaron el impacto. Medidas del Banco Central para evitar la escalada de las tasas. El dólar cerró ayer a 3,20 pesos, pero por momentos apuntó a más.

 Por Claudio Zeiger

Fue un día de pánico en los mercados financieros. Y mientras las acciones y los bonos sufrían fuertes pérdidas, el Gobierno decidió llevar calma a la población. “No existe el más mínimo riesgo de que la crisis financiera afecte a la Argentina. Hay que estar absolutamente tranquilos”, aseguró el ministro Miguel Peirano. Por su parte, el Banco Central anunció medidas para asegurar la liquidez del sistema financiero y evitar una disparada de la tasa de interés. A pesar de la importante recuperación de la última medida hora de operaciones, los papeles de la deuda terminaron con quebrantos de hasta 8 por ciento, mientras que las acciones bajaron un 4,7 por ciento en promedio. En medio de la corrida, el dólar escaló a 3,20 pesos en las casas de cambio y la tasa interbancaria saltó al 16,5 por ciento. Hubo bajas notables en las bolsas europeas y Wall Street se recuperó de una caída histórica a último momento. Al cierre de esta edición, el Banco de Japón inyectaba 11 mil millones de dólares al sistema financiero, pero la Bolsa de Tokio abría con nuevas pérdidas.

La crisis bursátil internacional tiene epicentro en los Estados Unidos, y la motivó el estallido de la burbuja inmobiliaria en ese país. La liquidación de los activos financieros es porque existe incertidumbre total entre los operadores sobre la duración y la profundidad de la crisis. Martín Redrado, presidente del Banco Central, escuchó un diagnóstico similar de parte de algunos de sus colegas, como el titular de la FED de Nueva York, el del Banco Central de Italia y el de Francia. Ayer, ni siquiera una inyección de 17 mil millones de dólares por parte de la Reserva Federal (banca central estadounidense) logró detener la depreciación de los papeles. En tres semanas, la FED intervino con 88 mil millones de dólares. A ese monto hay que añadirle otros 220 mil millones de dólares colocados por el Banco Central Europeo y los aportes de las autoridades monetarias de Japón, Australia, Canadá. En total, las intervenciones suman alrededor de 400 mil millones de dólares en tan sólo una semana.

Néstor Kirchner aprovechó este dato para ensayar una defensa de su gobierno. “Si en la Argentina hubiéramos hecho eso, hablarían de intervencionismo estatal, dirían que no entendemos la evolución hacia dónde va el mundo”, dijo. Esta tarde será el Banco Central argentino el que salga a intervenir. Lo hará a través de préstamos de cortísimo plazo (pases) que se licitarán entre los bancos que necesiten liquidez. La intención de la subasta es impedir una suba desmedida de la tasa de interés.

Ayer, el clima bursátil había empeorado en medio de rumores sobre una inminente baja de la tasa en los Estados Unidos –desmentidos por el titular de la Reserva Federal de Saint Louis– y de quiebras masivas de entidades crediticias en ese país, las caídas bursátiles eran históricas. Wall Street llegó a bajar 2,5 por ciento y el índice MerVal, el 9. Las bolsas asiáticas ya habían cerrado con pérdidas de hasta 6,9 por ciento (Seúl) y en Europa se registraron bajas de hasta 4,1 por ciento (Londres). En Estados Unidos, la noticia de que la construcción de nuevas viviendas había retrocedido durante julio a su peor nivel en una década potenció la corrida. Ese indicador, sumado a que la principal entidad hipotecaria había solicitado un préstamo multimillonario, por 11.500 millones de dólares, eran claros síntomas de inconvenientes estructurales en la principal economía del mundo. Bajo ese panorama, algunas casas de cambio de la city porteña expendían el dólar a 3,22 pesos. Y la tasa de interés entre bancos trepaba al 16,5 por ciento.

Para evitar una suba de más de dos centavos del tipo de cambio, la mesa de operaciones del Banco Central salió a vender billetes verdes. La cotización cerró en 3,20 pesos. El saldo neto fue negativo en unos 20 millones de dólares, de acuerdo con fuentes de la propia entidad. Las reservas cayeron en 46 millones (a 43.700 millones) debido al retroceso del euro frente al dólar. Fuentes bancarias destacaron en diálogo con este diario que se volvió a notar una creciente demanda de divisas por parte de inversores extranjeros que liquidaron sus bonos y de empresas que están dolarizando parte de sus activos. También hay mayores compras por parte del público minorista.

Sobre el final de la rueda hubo una cierta recuperación de los mercados. El índice Dow Jones terminó con una baja de apenas el 0,1 por ciento, pero entre los emergentes, las pérdidas resultaron igualmente importantes: la Bolsa de San Pablo cayó 2,6 por ciento y Buenos Aires, el 4,7. Desde que empezó la agitación de lo mercados, el índice MerVal retrocedió el 20,4 por ciento. También fueron impactantes las bajas de los títulos públicos. Sólo en el día de ayer, se anotaron caídas de entre 0,7 y 8 por ciento. El que más perdió fue el Bonar con vencimiento en el año 2017. Los cupones atados al Producto Bruto se desvalorizaron hasta el 9,1 por ciento.

Desde que comenzaron las turbulencias, los papeles de la deuda registraron bajas de entre 12 y 18 por ciento. El peor fue el Bogar con vencimiento en 2018, que es un bono en pesos. Las recientes caídas motivaron que el rendimiento de los títulos argentinos sea similar al que tenían a comienzos de 2001, cuando la Argentina atravesaba una recesión y los financistas empezaban a descontar la explosión de la convertibilidad. Por ese motivo, algunos operadores creen que el derrape de los activos locales luce exagerado. En la actualidad, el país muestra un importante superávit fiscal y comercial, un fuerte crecimiento del Producto, y precios de las materias primas en niveles record. Lo cierto es que hay bonos nominados en dólares que rinden por encima del 10 por ciento anual. Algunos ejemplos: el Boden 2012 (10,2 por ciento); el Bonar X (12,5%) y el Boden 2015 (12,8%). Los bonos en pesos lucen rendimientos más impactantes: de 14 puntos sobre la inflación en el caso del Previsional con vencimiento en 2010 y de 11,5 puntos más CER en el del Bogar 2018.

Frente a la crisis se postergaron algunas emisiones de deuda. Hugo Chávez anunció la suspensión de la tercera emisión del Bono del Sur compuesta, justamente, por Boden 2015 y papeles de la nación caribeña. En total iban a emitirse 1500 millones de dólares. Lo propio hizo el gobierno de Lula, que había planeado una colocación de bonos para esta tarde.

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Cuando el mercado amenazó con llevar el dólar por arriba de 3,20 pesos, el Banco Central salió a vender para estabilizarlo.
Imagen: DyN
 
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