EL MUNDO › LA MAYORíA CONSERVADORA EN DIPUTADOS APROBó EL RECORTE HISTóRICO

Media sanción al presupuesto de Rajoy

El derechista PP ignoró todas las enmiendas presentadas por fuerzas opositoras de derecha, izquierda y nacionalistas, que calificaron las cuentas del gobierno de España como irreales y falsas en casi ocho horas de debate.

Los Presupuestos Generales del Estado (PGE), propuestos por el Ejecutivo de Mariano Rajoy para 2013, que incluyen el mayor ajuste en democracia, superaron ayer su primer trámite parlamentario gracias a la mayoría absoluta del gobernante Partido Popular (PP). El derechista PP ignoró todas las enmiendas presentadas por fuerzas opositoras de derecha, izquierda y nacionalistas, que coincidieron en calificar las cuentas del gobierno de España como irreales y falsas. Tras casi ocho horas de debate en la Cámara baja, el partido gubernamental sólo consiguió convencer a un diputado de la también derechista UPN (Unión del Pueblo Navarro). El Foro Asturias (FAC), por su parte, se abstuvo en la votación. De esta forma, las enmiendas a los presupuestos recibieron 148 votos a favor y 179 en contra, según anunció el presidente del Congreso de los Diputados, Jesús María Posadas. El proyecto de presupuestos continuará ahora su trámite en comisión y el informe definitivo será debatido el 13 y 15 de noviembre.

El secretario general del Partido Socialista Español (PSOE), Alfredo Pérez Rubalcaba, y varios portavoces de otras fuerzas señalaron que nadie se cree los Presupuestos porque sus previsiones son las cuentas de Alicia en el país de las maravillas, como manifestó Cayo Lara, coordinador general de Izquierda Unida. El diputado Enrique Alvarez Sostres, del Foro Asturias (FAC), explicó que los PGE representan una utopía, una extrapolación, dijo, que “han hecho todos los analistas nacionales y extranjeros, que no le dan ninguna credibilidad”. Además, esa fuerza denunció que el Presupuesto ni siquiera responde al propio programa e ideario del PP.

En su intervención de ayer ante el Parlamento, Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, insistió frente a todos los legisladores en que el mensaje de los PGE tiene que ver con “la confianza en España, en su recuperación y en su potencial”. Y dijo que el objetivo del gobierno de Rajoy con las cuentas públicas que pretende aprobar se centra en “vencer esta crisis económica, crear empleo y crear riqueza y distribuirla”. En respuesta a los voceros de Convergència i Unió (CiU) o Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Montoro aseguró que el Ejecutivo “sí ha apoyado a Cataluña con todos los medios a su alcance” y “ha apoyado la financiación de los servicios públicos catalanes” con el Fondo de Liquidez o con el plan de pago a proveedores, entre otros mecanismos adoptados para impulsar la economía de la comunidad presidida por Artur Mas.

En contra de lo manifestado por el ministro, el diputado de Amaiur, Rafael Larreina, señaló que las cuentas públicas son “pura teoría que no se va a hacer realidad”. Larreina agregó que las cuentas esbozadas por Montoro son “la expresión de un fracaso social y económico”.

En tanto, el portavoz de ERC, Alfredo Bosch, fue uno de los más duros al asegurar que las cuentas expulsan a Cataluña en un momento en el que los catalanes quieren libertad porque la discriminan y no cumplen la legalidad. Bosch acusó al gobierno conservador de incumplir la Constitución y las leyes orgánicas con este proyecto, ya que no respetan las inversiones comprometidas con Cataluña.

“Son ustedes como Napoleón”, dijo Bosch. “Defienden la legalidad y no la cumplen”, lanzó en referencia al debate soberanista. “Ustedes se comportan como John Wayne, que no paraba de decir en las películas ‘the law is the law’ (la ley es la ley), pero él al menos sabía dónde estaban los buenos y los malos. Ustedes disparan sin mucha puntería y sin acertar”, añadió. En el debate hubo otras referencias a la pantalla grande. El diputado de Coalición Canaria, Pedro Quevedo, le enrostró a Montoro que las cuentas que pretende aprobar contra todos “tienen más efectos especiales que las películas del señor Spielberg”.

Asimismo, un análisis de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada, sobre la base de datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), señaló ayer que el número de jóvenes españoles de entre 16 y 19 años desempleados y sin estudios obligatorios asciende este año a cerca de un millón y se debe, fundamentalmente, a la explosión de la burbuja inmobiliaria. Este colectivo de jóvenes sin Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y en situación de desempleo se duplicó en los últimos cinco años, según el informe que presentó el subdirector de la entidad, José Ignacio Conde Ruiz.

En 2007, los jóvenes en estas circunstancias no superaban los 400.000 y en 2012 esta cifra asciende a más de 950.000. “Se trata de uno de los problemas a los que España se tiene que enfrentar en los próximos años y que es consecuencia también de la burbuja inmobiliaria”, indicó Conde Ruiz, aunque aclaró que se trata de una situación que España arrastra desde antes de la eclosión inmobiliaria.

En este contexto, el especialista insistió en la necesidad de solventar este problema en España, porque si no “se empezará a hablar de una generación de jóvenes perdida”. La secretaria de Estado de educación, Formación Profesional y Universidades, Montserrat Gomendio, se refirió al sistema dual aplicado en Suiza y Alemania, donde se incrementó la empleabilidad de los jóvenes y se redujeron los problemas de transición entre el ámbito educativo y el laboral. “Ningún gobierno debe aceptar que sus jóvenes tengan la sensación de que no se les ofrecen perspectivas; no debemos olvidar que es una responsabilidad que todos tenemos”, concluyó.

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Rajoy aplaude a su ministro de Economía, en el Congreso, antes del debate presupuestario.
Imagen: EFE
 
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