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Los sunnitas dejan el gobierno en Irak

Fue por la detención del ministro de Cultura y representa un duro golpe para la legitimidad del gobierno de mayoría chiíta. Sigue la violencia.

El Frente del Consenso, la mayor fracción sunnita en el Parlamento iraquí, cumplirá hoy su amenaza de retirar a sus seis ministros del gobierno, según anunció ayer el vicejefe de gobierno, Salam al Saubai. La decisión se tomó después de que esta semana el Tribunal Supremo ordenara la detención de uno de los ministros, el titular de la cartera de Cultura, Assad Kamal al Hachemi, por su supuesta vinculación en un asesinato en 2005.

De cumplirse este anuncio, el gobierno quedaría constituido casi exclusivamente por integrantes kurdos y chiítas, lo que según los analistas dañaría severamente su aceptación entre la población. El boicot puede representar un duro revés para el primer ministro Nuri al Maliki, ya que el Frente del Consenso Iraquí (FCI) que reúne a los partidos sunnitas es visto como un elemento esencial para la coalición y los esfuerzos por reconciliar a ambas comunidades. Hace un par de semanas, el FCI también suspendió su participación en las sesiones del Parlamento, donde cuenta con 44 bancas. “El FCI volverá al gobierno cuando éste se aleje de las purgas que lleva a cabo y deje de hacer acusaciones falsas contra sus miembros”, dijo el viernes el líder de la coalición sunnita, Adnan al Dulaimi.

Por su parte, el presidente de Irak, Yalal Talabani, le pidió ayer al FCI, que no cumpla con su amenaza de retirarse del gobierno de Al Maliki. El mandatario hizo este pedido durante una reunión del Consejo Presidencial, compuesto por Talabani (kurdo) y los dos vicepresidentes del país: Tarek al Hachemi (sunnita) y Adel Abdel al Mahdi (chiíta). El llamamiento de Talabani se produce una semana después de que el FCI amenazase con retirarse del gobierno hoy si no cumple con sus demandas, entre ellas el estudio de la situación de miles de presos y la liberación de los que no afrontan cargos. El jefe de Estado le pidió a Hachemi “hacer su máximos esfuerzos para convencer al FCI de que no se retire del Ejecutivo para evitar las negativas consecuencias que dicha medida pueda tener sobre el proceso político del país”. Asimismo, Talabani y Mahdi manifestaron su deseo de que Maliki “intervenga directamente para tratar los asuntos que se acordaron resolver, ya que es el responsable directo del Poder Ejecutivo”, subraya el escrito. Hachemi, por su parte, dijo en un comunicado aparte que el primer ministro “ha cerrado las puertas ante la posibilidad de hallar una solución aceptable” para el FCI.

Al Saubai, que también es ministro de Defensa, acusó a Al Maliki de no atenerse al programa de gobierno consensuado entre las fuerzas de la coalición y de llegar a pedir a las autoridades de seguridad del país que no cumplieran las órdenes del titular de Defensa. El vicepresidente Tarek al Hashimi, también miembro del Frente del Consenso, declaró: “Para el Frente ya es claro que el primer ministro no está dispuesto a hacer algo para evitar el deterioro de la situación”. Por eso, continuó, la fuerza pedirá a sus ministros que renuncien, cumpliendo así el ultimátum presentado hace una semana. En abril, seis ministros del movimiento radical del clérigo chiíta Muktada al Sadr también renunciaron a sus cargos en el gobierno.

Mientras se producen estas divisiones en el ámbito de la política iraquí, la violencia sigue produciendo más víctimas y bajas entre las fuerzas de Estados Unidos. El comando militar en Irak informó que cinco de sus soldados murieron en un ataque a una patrulla en Bagdad mientras que otros siete resultaron heridos por una bomba que explotó en una ruta por la que transitaba un convoy.

Entre tanto, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y ocho ministros del Exterior de países árabes exigieron al gobierno de Al Maliki reforzar los esfuerzos por una reconciliación nacional y “disolver de inmediato todas las milicias” que operan en el país. la solución de conflictos étnicos dentro del gobierno era una de las recomendaciones del Grupo de Estudios del Congreso estadounidense.

Tras un encuentro en el balneario egipcio de Sharm el Sheij, los ministros también subrayaron la necesidad de que los Estados limítrofes con Irak impidan el paso de terroristas y el tráfico de armas al país. Washington ha denunciado a Irán y Siria como proveedores de armas en Irak.

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El presidente Al Maliki (centro) deberá extremar su diplomacia para con los sunnitas.
 
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