EL MUNDO

Uribe lleva su campaña antiterrorista de gira

El presidente colombiano viajó a Europa para buscar apoyos a su política de mano dura con las FARC.

El presidente de Colombia Alvaro Uribe viajó a Europa en una ofensiva diplomática para ganar respaldo en su guerra contra la guerrilla. “La buena fe de las FARC surgirá de la contundencia continuada de las fuerzas armadas”, dijo Uribe ratificando su disposición a las operaciones militares de rescate. Después de reunirse en Bogotá con el zar antidrogas de Estados Unidos, Jonh Walters, Uribe despegó rumbo a España, donde se reunirá con su homólogo José Luis Zapatero, y posiblemente con el mandatario francés Nicolas Sarkozy, informó el diario colombiano El País. Los principales objetivos del viaje son dos: insistir con el carácter terrorista de la insurgencia, en momentos en que el presidente venezolano Hugo Chávez sostiene lo contrario, y contrarrestar el apoyo que París viene dando a las gestiones humanitarias de Caracas.

Pero el contraataque de Bogotá a las iniciativas de Venezuela no termina ahí. El gobierno colombiano restableció ayer a España, Francia y Suiza como facilitadores, un rol que le había quitado a Chávez meses atrás. Sin demora, Uribe partió ayer por la noche decidido a trasladar su batalla contra la guerrilla hacia el viejo continente. Aunque el gobierno no precisó la agenda del mandatario, un funcionario gubernamental dijo a la prensa colombiana que el presidente aprovechará su viaje a Davos, Suiza, donde intervendrá en el Foro Económico Mundial, para lanzar una ofensiva diplomática y denunciar el carácter terrorista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Con este viaje, el mandatario colombiano busca aislar los planteos de Venezuela, luego de que la semana pasada Chávez pidiera reconocerles a las FARC y ELN el estatus de beligerancia y retirarlas de las listas de organizaciones terroristas que confeccionaron Washington, Canadá y la Unión Europea. El reclamo de Caracas busca conferir algunos derechos a la guerrilla como la posibilidad de tener oficinas en países extranjeros y mantener relaciones formales con distintos estados.

Ayer, antes de partir hacia España, Uribe confirmó que hará gestiones, pero se abstuvo de precisar los mandatarios con los que se entrevistará y las fechas. Asimismo, el gobierno colombiano reactivó la labor de facilitación de España, Francia y Suiza en la búsqueda de un acuerdo humanitario para liberar secuestrados de las FARC, reveló ayer Uribe. “Los dos delegados de Francia, España y Suiza han sido autorizados nuevamente por el gobierno nacional como facilitadores”, anunció desde Vistahermosa, localidad del departamento central del Meta, a la que viajó para un consejo comunal del Ejecutivo. Según Bogotá, el comité facilitador conformado por los tres países había sido suspendido algunos meses atrás por un informe que causó malestar en Colombia debido a que colocaba a los rebeldes al mismo nivel del Estado.

Pero aunque Bogotá retomó la vía diplomática para atacar a la insurgencia, no ha reununciado a los operativos militares de rescate de rehenes. Ayer Uribe reiteró el pedido a las fuerzas militares para localizar el sitio donde están los secuestrados. “No podemos cancelar los operativos militares”, señaló.

Asimismo, anunció que la Cancillería entregará hoy un documento que pretende demostrar jurídicamente por qué las FARC son un grupo terrorista y por qué no serían fuerzas beligerantes. El documento, explicó, suma dos ensayos de expertos colombianos más un acopio de documentos de la ONU, de la OEA, y de la legislación colombiana alrededor del terrorismo y la beligerancia. Por otra parte, el presidente de Colombia arremetió contra la organización Amnistía Internacional, que días atrás afirmó que las FARC son oposición armada y no solamente un grupo terrorista, como sostiene Bogotá. Para Uribe, Amnistía desconoce acuerdos de la ONU, la OEA y el dolor del pueblo colombiano.

Basándose en el documento jurídico que presentará la Cancillería, el mandatario dijo que las FARC no pueden compararse con la guerrilla que bajo el mando de Fidel Castro tomó el poder en Cuba en 1959 y derrocó la dictadura de Fulgencio Batista. “Fue una guerrilla política de raíces populares que combatió una dictadura y que no fue terrorista”, dijo. En la guerrilla, señaló, hubo siempre un tratamiento considerado y respetuoso de la población civil, incluso de los militares. “¡Cómo van a equiparar (a los rebeldes cubanos) con estos bandidos de las FARC dedicados al terrorismo y al narcotráfico!”, exclamó. “A la guerrilla le queda un camino: hacer la paz”, sentenció.

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El presidente colombiano Alvaro uribe en una exhibición ecuestre antes de viajar a Europa.
Imagen: AFP
 
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