EL PAíS › DUROS CRUCES ENTRE LOS LEGISLADORES DEL GRUPO A LUEGO DE LA SESION EN LA QUE SE DISCUTIO EL PRESUPUESTO

Un frente opositor que se llenó de grietas

Carrió tiró el manto de sospecha al hablar de un Pacto de Olivos y de una “Banelco”. Desde el radicalismo la acusaron de decir “mentiras infames”. El peronismo disidente evidenció su fractura. El bloque macrista, en estado de ebullición.

 Por Werner Pertot

Elisa Carrió volvió con denuncias contra sus colegas; el radicalismo le salió al cruce, mientras que el bloque PRO cuestionó a Pinedo.
Imagen: Télam y DyN.

La fallida votación del Presupuesto hizo saltar astillas a los diversos frentes opositores. Luego de hablar de un nuevo “Pacto de Olivos”, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, aseguró que “esta vez hubo Banelco de Cristina Kirchner”, con lo que echó sombras sobre los ocho radicales que se ausentaron. “La jefa de la Coalición Cívica está diciendo mentiras infames. Nos duele. No se puede decir de manera tan mezquina y tan mentirosa que hay un pacto con el Gobierno”, le respondió el titular del Comité Nacional de la UCR, Ernesto Sanz. En el PRO, la ausencia de seis de sus once diputados revivió una interna del bloque y la legisladora Laura Alonso se quejó en público de la “falta de debate interno”. Mauricio Macri los citó a todos a Bolívar 1 y les advirtió que la semana próxima deben obedecer la disciplina partidaria.

En el peronismo disidente siguen los cimbronazos por la partida de Carlos Reutemann (ver página 5), mientras que en la madrugada del jueves mostraron actitudes opuestas: el bloque peronista que conduce Graciela Camaño dio quórum, mientras que el Peronismo Federal, no. Las reiteradas acusaciones de sobornos y llamados que hicieron las opositoras Cynthia Hotton y Elsa Alvarez –que se negaron a precisar sus denuncias con nombres y datos concretos– fueron enviadas a la Comisión de Asuntos Constitucionales y generaron una respuesta del Gobierno (ver aparte).

Duelo con Lilita

Carrió embistió desde temprano contra los radicales para evitar que dieran quórum. Sostuvo una y otra vez que había “un Pacto de Olivos” entre la UCR y el kirchnerismo. Ayer profundizó sus críticas: “Hubo Banelco, pero de Cristina Kirchner, no de De la Rúa”, afirmó, en alusión a los sobornos a senadores para aprobar la ley de flexibilización laboral en 2001. “Diputados contaban que les ofrecían dinero, cargos o lo que querían. Que los había llamado De Vido. Había un tarifario”, se sumó la diputada de la CC Patricia Bullrich. Ninguna de las dos ofreció pruebas y la diputada Cynthia Hotton aseguró inexplicablemente: “No voy a revelar quién fue la persona que intentó torcer mi voto”. “No puedo decir que fui sobornada”, dijo Elsa Alvarez. “Si hay hechos concretos, ameritan una denuncia judicial. No es conducente una disputa por los medios”, se diferenció el presidente del Partido Socialista, Rubén Giustiniani.

“Desaparecieron muchos opositores, pero no pudieron”, sembró sospechas Carrió, quien dijo que por estos pactos se había ido del Acuerdo Cívico y Social. En agosto había asegurado que no estaba “dispuesta a transitar el fracaso estrepitoso de la Alianza”. También advirtió que una asamblea de su partido definirá si es candidata a presidenta en 2011. Una nueva advertencia para sus ex aliados. “Ya nos venimos alejando del radicalismo, esta situación genera distancia”, completó Bullrich.

“La acusación del Pacto de Olivos es mentirosa. La denuncia es descalificante, infamatoria”, advirtió Ernesto Sanz. quien remarcó que Carrió “ofendió al radicalismo”. “Nos sentamos a debatir como dijimos que íbamos a hacer, dimos quórum. La peor de las soluciones era que el Gobierno no tuviera un presupuesto”, señaló. “Carrió no puede ensuciar a todo el mundo con sospechas de corrupción. Primero denunció el Pacto de Olivos, después la Banelco y mañana Dios dirá”, se quejó el radical Juan Pedro Tunessi. “Que me diga Carrió cuál es el pecado de sentarse en sus bancas a debatir el Presupuesto”, preguntó. Por si quedaban dudas, Rubén Lanceta dijo que la denuncia cayó “muy mal porque fue muy al voleo”.

“Lo de Carrió fue una ametralladora, especialmente contra el radicalismo con lo de Jaroslavky, y después se subió a la ola de los que denunciaban”, estimó el diputado del GEN Gerardo Milman. “El propio bloque de la CC dijo que había que descontarles la dieta a los que faltaban a las sesiones”, recordó. “Respecto de la Banelco, yo no tengo pruebas. Es responsabilidad de los que los denunciaron. Y me parece que tiene que haber un fiscal que se ponga a investigar”, sostuvo Milman. En los diversos sectores del Acuerdo Cívico descontaban que Carrió jugará por afuera. “Hasta que se dé cuenta de que no tiene votos”, pronosticaban.

Rebelión en el bloque PRO

El macrismo dio quórum, pero a la hora de votar fue el que más ausentes tuvo en proporción a su bloque: seis de once, lo que los dejó ante las miradas del resto de la oposición. “Hay ausencias que no puedo explicar”, confesó Federico Pinedo, mientras les enviaba mensajes de texto a sus legisladores para que volvieran. El jefe del bloque PRO viene siendo cuestionado por un sector de su bancada: hace un año tuvieron uno de los cimbronazos cuando se fueron diputados al Peronismo Federal. “Ganamos la elección y se nos va gente”, mascullaban en ese momento. Ayer las críticas eran mucho más duras. “Estamos hartos de Pinedo y de su forma de conducción”, fustigaban los díscolos, que también le apuntaron al diputado PRO Jorge Triaca: “Estuvo haciendo lobby para las tabacaleras: les quería bajar un impuesto del 21 al 6 por ciento. Y Paula Bertol, que es la diputada libre de humo, no dice nada”. “Con la ley de matrimonio igualitario, el que hacía lobby por la Iglesia era él”, cuestionaban.

Los que faltaron fueron Gabriela Michetti (estaba internada en una clínica por un chequeo), Christian Gribaudo (en Uruguay, por el Parlatino), la joven PRO Soledad Martínez, Silvia Majdalani y Laura Alonso. La ex directiva de Poder Ciudadano salió temprano a cuestionar la conducción de Pinedo y dijo que no recibió ninguna presión del oficialismo: “Me parece que la autocrítica habrá que hacerla para adentro, ya que hubo una falta absoluta de discusión respecto de nuestra posición”, afirmó. Alonso sostuvo que tenía decidido hace un mes votar a favor del Presupuesto 2011 porque comprendía “lo importante que es para la Nación contar con una Ley de Presupuesto”. “No hablé porque, lamentablemente, en nuestro bloque no hubo oportunidad de conversar estas diferencias”, remarcó. Advirtió que su ausencia tuvo que ver con “una cuestión de gentileza política, dado que no hubo oportunidad de discutir internamente, y para evitar el mal momento de tener un voto contrario al del bloque”. Luego se llamó a silencio.

Macri convocó a todos los diputados de su bloque a su despacho a las 18 y estuvo reunido durante una hora. Los legisladores se pasaron varias facturas en el encuentro, pero el jefe de Gobierno se ocupó de encolumnarlos. Luego tuvo un aparte con las tres diputadas que se levantaron y se fueron en medio de la sesión (Alonso, Martínez y Majdalani). “Estoy decepcionado con lo que pasó anoche. Estas cosas no se dirimen así, menos cuando hay una ley tan importante como el Presupuesto”, les planteó Macri a todos sus diputados. Les advirtió que hay que acompañar las decisiones que se toman como bloque PRO y que la semana que viene tendrán que estar todos sentados. Subordinación y valor.

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