EL PAíS › ASUMIó EL NUEVO JEFE DE LA ARMADA Y GODOY TUVO SU DISCURSO DE DESPEDIDA

Los marinos tienen su Paz

El ministro de Defensa, Arturo Puricelli, puso en funciones al vicealmirante Carlos Alberto Paz. El único orador del acto fue el saliente almirante Godoy, quien a pesar de su procesamiento hizo un balance de sus ocho años de gestión.

 Por Nora Veiras

En la Plaza de Armas del Edificio Libertad, el ministro de Defensa, Arturo Puricelli, le tomó juramento al nuevo jefe de la Armada, vicealmirante Carlos Alberto Paz. Minutos antes, su antecesor, Jorge Godoy, quien tuvo que retirarse al ser procesado por incumplimiento de los deberes de funcionario público, se dio el gusto de ser el único orador del acto de asunción de Paz convertido en su propia despedida. Godoy dijo que más allá “del complejo tramo” en el que le tocó dirigir la Armada, expresó su confianza en que “el sacrificio realizado en su transcurso por varias generaciones de marinos liberará de lastres y rémoras a las nuevas promociones” que aliviadas de vestigios del pasado podrán abocarse a “un papel de relevancia en el marco nacional como regional”. Hoy la Presidenta le entregará los atributos de mando a Paz en una ceremonia en la Casa de Gobierno, en la que se consagrarán los ascensos en las tres armas.

Godoy estuvo ocho años al frente de la Marina, un record histórico. Asumió en 2003 de la mano del ex presidente Néstor Kirchner y piloteó más de una tormenta durante cuarenta y siete años en la fuerza. “Me incorporé a un ámbito de decisión preestablecido y, por ende, ya configurado”, dijo sobre su gestión como jefe de la Armada. La anulación de las leyes de impunidad y la consiguiente reapertura de los juicios a los represores –-fue compañero de promoción de Adolfo Scilingo, condenado en España por los vuelos de la muerte– y la entrega del emblemático predio de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) para transformarla en Museo de la Memoria fueron dos hechos que marcaron su gestión. Fue obediente al mandato político aunque siempre se las ingenió para proteger a algunos viejos camaradas. Recién desactivó el llamado “grupo de contención” de abogados-marinos que brindaba asesoramiento a los represores que estaban siendo citados por la Justicia cuando este diario lo denunció, en 2008. Mantuvo a retirados, entre ellos al almirante Pertusio –con prisión domiciliaria por delitos de lesa humanidad– en el Centro de Estudios Estratégicos hasta que la entonces ministra de Defensa Nilda Garré le ordenó rever esas designaciones y suprimió ese centro de estudios.

La construcción de los nuevos edificios de las escuelas navales motivó distintas denuncias por irregularidades. Ante cada sospecha, Godoy separó al oficial de turno. Así logró mantenerse en el cargo hasta que la semana pasada la decisión del juez federal Daniel Rafecas de procesarlo en la causa por espionaje ilegal lo obligó a pedir su retiro. El especulaba con seguir ascendiendo y reemplazar al jefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier Jorge Chevalier. No logró ese objetivo y tuvo que dejar el cargo con varios de sus privilegios: el piso de 400 metros cuadrados en Libertador y Coronel Díaz, que funciona como casa oficial del jefe de la Armada, el uso de la quinta en el Yacht Club de San Fernando y de otra residencia de descanso en Bariloche. Mantendrá sí su salario, porque como ex jefe se incorpora a un consejo asesor de almirantes, y también el auto con chofer.

La Armada será conducida ahora por Paz. “Es una esperanza, un hombre que estuvo en los barcos siempre”, comentó uno de sus camaradas. Paz nació en 1953, se graduó en la Escuela Naval Militar en 1973, prestó servicios como jefe de la Central de Informaciones de Combate de diversas unidades de la Flota Mar. Se capacitó en Comunicaciones y se especializó en Guerra Electrónica, Análisis Operativo y Control del Tránsito Marítimo. Paz es además abogado y procurador, egresado de la Universidad de Buenos Aires y está terminando la licenciatura en Filosofía.

Desde el verano pasado, el vicealmirante Paz secundaba a Godoy como subjefe de la Armada. Su antecesor, Benito Rótolo, también fue procesado en la misma causa que investiga a Godoy. Hoy al mediodía, en la Casa Rosada, Paz recibirá el sable de almirante de manos de la Presidenta. Ayer Puricelli dijo en el brindis posterior a la despedida de Godoy que no habrá cambios en la jefatura del Ejército y la Fuerza Aérea. La definición de la plana mayor de cada fuerza es atribución de la Presidenta, como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.

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El ministro Arturo Puricelli le tomó juramento al vicealmirante Paz en el Edificio Libertad.
Imagen: Télam
 
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