EL PAíS › FINALMENTE, MAURICIO MACRI SE HIZO CARGO AYER DEL SUBTERRáNEO PORTEñO

Debut con idea de aumento de tarifa

“Sin subsidio, el viaje estaría arriba de seis pesos”, dijo el jefe de Gobierno. Aclaró que seguirán subsidiando el boleto, aunque admitió que habrá una suba que aún no está resuelta. “Hay una representación gremial, que es la UTA”, remarcó sobre la cuestión sindical.

 Por Werner Pertot

Mauricio Macri recibió 2013 con un tweet que decía “llenémonos de amor, optimismo y energías”. Ayer a la mañana, en el primer día con el subte oficialmente a su cargo, les dejó a los porteños una advertencia con la que no consiguió ni amor ni optimismo: “Sin subsidio, el viaje de subte estaría arriba de seis pesos”, dijo el jefe de Gobierno. Luego se apuró a aclarar que van a seguir subsidiando la tarifa y que todavía no tienen resuelto a cuánto aumentará finalmente el subte. En tanto, el gobierno porteño sigue sin dar precisiones sobre cuándo cerrará la línea A y por cuánto tiempo estará sin funcionar.

En un día de frases célebres, Macri también consideró que, para mejorar el transporte, la Ciudad debería “duplicar su población” de los 3 millones actuales a 6 millones de habitantes. “Eso generaría menor derroche de energía de transporte”, opinó el jefe de Gobierno. No explicó, en tanto, cómo enfrentaría la Ciudad el crecimiento exponencial de la demanda de educación, salud e infraestructura que representaría ese incremento demográfico. Tampoco quedó claro qué políticas se piensa dar para favorecer el incremento de población y sustentarlo.

El jefe de Gobierno mantuvo una disputa por el subte con el gobierno nacional que duró todo 2012. A fines de 2011, Cristina Fernández de Kirchner manifestó su intención de transferir el control del subte a la Ciudad. Desde el gobierno porteño se atajaron, reclamaron meses para estudiar el tema y Macri hizo sus primeras afirmaciones de que la tarifa debería subir. Finalmente firmó un acta acuerdo con el gobierno nacional en la que le transfirieron la potestad de fiscalización y control y la tarifaria. Con velocidad, Macri la usó para aumentar la tarifa un 127 por ciento para ahorrarse su parte del subsidio a la tarifa. El gobierno nacional retiró y volvió a colocar a la Policía Federal en el subte.

Tras la tragedia de Once, el jefe de Gobierno anunció que rechazaba aceptar el subte, el gobierno nacional aseguró que ya se había transferido y se cruzaron múltiples denuncias judiciales. El Congreso nacional aprobó una ley por la que le traspasaba el subte y las 33 líneas de colectivo que empiezan y terminan en la Ciudad (que siguen en veremos), junto con el tranvía de Puerto Madero. Durante el año, Macri exigió distintas cifras en materia de inversiones para aceptar el subte, que ahora reclamará por vía judicial. También hizo múltiples advertencias de los aumentos de tarifa que se avecinaban, como la que ocurrió ayer, y aseguró que el subte no era seguro. La empresa Metrovías tuvo que salir a responderle en más de una oportunidad que las condiciones de seguridad estaban garantizadas.

Al final, Macri anunció unilateralmente que se hacía cargo del subte y, tras arduas negociaciones, la Legislatura porteña aprobó una ley de traspaso en la que aumentó los impuestos de sellos, patentes y peajes para financiar la operación. El líder de PRO se quedó sin el impuesto a los combustibles que soñaba y sin el paquete antisindical que incluía el proyecto macrista. Finalmente, ayer llegó el día en que aceptó que el subte quedó a su cargo. No lo hizo sin quejarse y criticar a sus adversarios, que lo vienen cuestionando desde que confirmó que tienen pensado cerrar la línea A entre dos y tres meses.

“Esto me hace acordar a cuando arreglé la cancha de Boca y me pedían que no sacara los palcos”, sostuvo Macri. “La auditoría española nos dijo que teníamos que sacar los trenes de 100 años lo antes posible”, se justificó con algo que el texto de la auditoría encargada al Metro de Barcelona no dice de esa manera. “El mal manejo del subte perjudicó a todo el mundo. Lo que es sorprendente es que algunos del gobierno nacional opinen luego del desastre que hicieron en el transporte”, afirmó el líder del PRO. “Vamos a revisar todos los negocios colaterales; la prioridad es trabajar con el concesionario actual, pero lo vamos a revisar. El servicio, como está hoy, no es el que teníamos hace 10 años”, destacó. Cuando le preguntaron por los metrodelegados, Macri dejó en claro su estrategia: “Hay una representación gremial, que es la UTA. No vamos a desconocer que tienen la legitimidad que marca la ley”. La UTA, cabe aclarar, no tuvo participación alguna en la discusión por la ley de traspaso.

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Desde el gobierno porteño siguen sin dar precisiones acerca de cuánto tiempo estará cerrada la línea A.
 
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