EL PAíS › LA OPOSICION CELEBRO

Contentos con el juez

Todos festejaron la decisión judicial, aunque discreparon en los pasos que debe seguir Boudou. Se repartieron entre licencia, renuncia y el juicio político.

Desde todas las fuerzas opositoras se celebró la decisión del juez federal Ariel Lijo de citar a indagatoria a Amado Boudou en el caso Ciccone Calcográfica, aunque dividieron opiniones a la hora de reclamar y exigir definiciones políticas para el vicepresidente: los planteos fueron desde que pida “licencia” y “renuncie” hasta quienes –como la CC y el PRO (cuyo jefe político Mauricio Macri está procesado por escuchas ilegales)– proponen avanzar en el “juicio político”.

En el Frente Amplio Unen hubo tantas opiniones como precandidatos presidenciales y partidos integran la alianza electoral. “A Boudou no le quedan muchas alternativas: lo menos que puede hacer es tomar como decisión un pedido de licencia que, obviamente, lo tendrá que convenir con la Presidenta de la Nación”, sostuvo el ex vicepresidente y precandidato a la Casa Rosada Julio Cobos. Para su correligionario y adversario presidencial, el senador mendocino Ernesto Sanz, la citación es “una señal muy fuerte” de la Cámara Federal para “seguir avanzando” en la causa Ciccone y consideró que “lo más importante” es que se “confirme” a Lijo como el magistrado de la causa. El presidente del bloque de diputados de la UCR, Mario Negri, dijo que Boudou “debe pedir licencia en su cargo inmediatamente” y “no sólo ponerse a disposición de la Justicia”.

Otro precandidato del FA-Unen y presidente del Partido Socialista, el diputado Hermes Binner, sostuvo que la citación de Boudou “es un hecho auspicioso para la Justicia argentina”. El diputado socialista y candidato a jefe de Gobierno porteño, Roy Cortina, sumó que “Boudou es un invento de (Sergio) Massa que la Presidenta nombró candidato a vice, debe ser ella la que le pida la renuncia”.

Elisa Carrió, también precandidata del FA-Unen, se encargó de “discrepar” con sus socios políticos y el grueso de la oposición, al inclinarse por otra definición sobre el futuro de Boudou: “Que no renuncie, que haya destitución por juicio político” si es procesado, sentenció, al tiempo que auguró que las “causas por corrupción” también alcanzarán a la Presidenta y al fallecido ex presidente Néstor Kirchner. Una postura que también comparte su socio político y adversario presidencial, Fernando “Pino” Solanas, que respaldó a la única diputada de Proyecto Sur, Alcira Argumedo, luego de que ésta se plegó estusiasta al pedido de Carrió de iniciar “juicio político” al vicepresidente, cuando todavía no había sido citado por la Justicia.

Los macristas también dividieron reclamos. Su jefe de diputados nacionales, Federico Pinedo, hizo gala de su moderación al sostener que “es importante” que el vicepresidente “empiece a explicar” los hechos por los que se lo vincula con la causa Ciccone. Más belicosas, Patricia Bullrich y Laura Alonso, sumidas en la cultura tuitera, afirmaron en un comunicado conjunto que “Boudou está hasta las manos” y que “no hay quien lo salve”. Luego reclamaron la citación del funcionario a la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados para el “urgente tratamiento del pedido de juicio político contra Amado Boudou solicitado junto a otros diputados a principios de 2013”.

El procesado jefe de Gobieno porteño se encargó de tomar distancia de la propuesta de sus propias diputadas para esquivar su complicada situación judicial. A través de un comunicado, Macri calificó como una cuestión “secundaria” que el vicepresidente deje su cargo a raíz de la investigación en su contra en el marco de la causa Ciccone y se limitó a pedir que “la Justicia pueda trabajar de forma independiente”.

El massismo también se plegó a los reclamos en los que esta vez evitó involucrarse Sergio Massa. “Con el llamado a indagatoria empieza a terminar la impunidad de Boudou”, afirmó el diputado y ex gobernador bonaerense Felipe Solá. El ex lilito y ahora diputado del Frente Renovador Adrián Pérez agregó que la decisión del juez Lijo “es una muy buena señal para las instituciones y la República” porque “no puede haber impunidad en la Argentina”.

Nadie quiso quedar al margen. “Hay que enjuiciar a Boudou por el canje de 2010 y las irregularidades en la Anses. Debería renunciar para evitarle al Gobierno y a los argentinos problemas institucionales en una transición que ya es difícil”, sostuvo el diputado de Unidad Popular Claudio Lozano. “Si (Boudou) tuviera un poco de vergüenza, debería renunciar”, sumó la ex diputada denarvaísta y ahora legisladora porteña Graciela Ocaña.

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