EL PAíS › MáXIMO KIRCHNER CELEBRó EL TRIUNFO DE ALICIA PARA LA GOBERNACIóN Y SU ELECCIóN COMO DIPUTADO

“Todos nos tenemos que esforzar”

Entrada la madrugada, debido a la demora del escrutinio, Alicia y Máximo Kirchner festejaron el triunfo del Frente para la Victoria para la gobernación de Santa Cruz. Y evaluaron el resultado a nivel nacional.

 Por Alejandra Dandan

Desde Río Gallegos

“Saaabemos de mutaciones, supervivencia y revoluciónnn / vamos buscando el modo de estar mejor.” Ahí estaba, sonando, en la calle, bajo la bruma fría de la madrugada, ese “Huayno 14” de la Bersuit escogido por el Frente para la Victoria como parte de su campaña. Máximo Kirchner subió al escenario móvil ante el legendario local del comando del FpV. Casi 3 de la mañana. Estaban Alicia Kirchner y Pablo González, su vice. Abajo, clima de fiesta, banderas y pogo, una tibia bocanada de aire tibio entre los nubarrones de noticias que iban llegando desde el país. En Santa Cruz los números confirmaban la ventaja de Alicia como la primera gobernadora mujer de la provincia. “No me hubiese perdonado –dijo Máximo con lágrimas en los ojos– el 27 ir a dejarle unas flores a Néstor, si Alicia no era gobernadora.” Y, agachado entre los micrófonos, poco después, dejó cómo sigue la pelea: “Hay que trabajar mucho, todos nos tenemos que esforzar porque Macri representa al país del 24 de mayo de 2003”.

Máximo, su mano en el mentón. La campera abierta. El pelo revuelto. La media risa. Las letras enredadas. La energía producto de una construcción política que le atraviesa las palabras. “Hace dos meses o tres cuando nos pusimos a caminar la provincia teníamos un objetivo muy claro, que no era mi diputación nacional sino que Alicia sea gobernadora de la provincia de Santa Cruz. No hay proyectos personales. Hay proyectos colectivos. Nosotros podemos estar en la diputación personal, pero abajo la que arrasó en toda la provincia, y se lo merece porque es una laburante, es Alicia.”

Abajo, estaban concentradas las columnas que acompañaron al armado del FpV local. El escenario agradeció a todos los espacios. Incluso a Daniel Peralta, el actual gobernador que fue con un lema propio y aportó más de un tercio del total que dejó a Alicia con una ventaja de más de cinco puntos frente al bloque opositor: 51,5 a 45,8 por ciento. Máximo dejó de hablar varias veces y escuchó esos diálogos en canto de los militantes. “Atrás quedan las mentiras de Clarín”, dedicó el hijo de la Presidenta. “Decían que íbamos a perder Santa Cruz y sólo viene acá cuando las cosas están mal, pero cuando limpiamos la ciudad no mandaron nada, eso es lo que es Clarín. Que Santa Cruz lo vea porque pronto se van a olvidar de nosotros y nunca más van a venir porque lo único que quisieron no es ver mejor Santa Cruz, sino ver destruidos a Néstor y Cristina. ¡Y eso que quede bien claro!”

“¡Néstor no se murió/ Néstor no se murió / Néstor vive en el pueblo / la puta madre que lo parió!”, Máximo canta. Golpea el puño contra el corazón. Agradece a partir de ahí a los militantes. Dijo que no sabía si iba a acordarse de todos, pero que lo importante a esa hora era recordar que “salimos a dar la pelea en toda la provincia y a poner la cara. Empezamos a construir. No fue ni rencor ni odio el que nos dio a esta victoria. No fue rencor ni odio de Alicia, porque va a ser un gobierno que incluya a todos los santacruceños, como siempre debió haber sido”.

Habló de lo colectivo, “siempre hablo desde lo colectivo pero esto es desde lo personal” y resaltó la labor de Alicia. “Trabajó toda la vida por Santa Cruz, no podía ser otro este resultado para un oportunista que cuando se le cayó un negocio decidió que los santacruceños le importaban más que las góndolas”, dijo. La referencia era para el adversario que apoyó toda la oposición, el empresario radical Eduardo Costa. La muchedumbre batió banderas. Había sensación de fiesta: de ese escenario de territorio resguardado. Recordó a Néstor. “Les agradezco mucho –dijo al final–. Los quiero mucho a todos. Y sepan que quien les habla no le tiene miedo a nada, ni a las tapas, no tiene precio, no se dobla y no transa.”

Luego, en una entrevista a la agencia Paco Urondo, Máximo diferenció entre el proyecto político del Frente para la Victoria y el de Cambiemos. “Nosotros gobernamos para la gente porque es la que nos pone el banquito” y que “Macri le debe todo a los dueños de los medios y el poder económico y ellos le ponen el banquito a él”. “Igual, para mí, sacar el 34 por ciento con todos los medios de comunicación a favor es bastante mediocre. Es llamativo, ¿no?”, agregó. “Imagino que Macri, en caso de llegar a la Casa Rosada, va a gobernar para los que le pusieron el banquito, porque si no ellos se lo van a sacar.” Para Máximo Kirchner, “lo que más nos define a nosotros son las políticas públicas que aplicó este proyecto desde el 25 de mayo de 2003 en adelante”. En este sentido, opinó que Macri les terminó dando a esas políticas “cierto reconocimiento por una cuestión eventual y electoral. Creo que por ahí algún distraído puede haber creído eso, pero nada bueno anida en Macri, ni para Santa Cruz ni para la Argentina”.

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Máximo Kirchner festejó junto a la militancia.
Imagen: DyN
 
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