EL PAíS › MENEM RECUSO A OYARBIDE, PERO SOLO GANO TIEMPO

Chicana de baja intensidad

El ex presidente acusó a Oyarbide de falta de imparcialidad. El magistrado rechazó el planteo que le permitió al riojano gambetear una audiencia para hoy. Menem ganará, como mucho, un mes.

 Por Irina Hauser

Carlos Menem dio un manotazo de ahogado, pero con eso consiguió salvarse otra vez de declarar como sospechoso. A través de su abogado recusó “por falta de imparcialidad” al juez Norberto Oyarbide, que lo había citado para hoy bajo apercibimiento de ordenar su captura internacional si volvía a ausentarse. Así consiguió paralizar la causa en que lo investigan por omitir la declaración de bienes y cuentas en su declaración jurada. El riojano acusó al juez de cumplir “disciplinadamente los deseos del Poder Ejecutivo”. Su Señoría refutó que “no existen ni han existido presiones”. Pese a la batalla epistolar, decidió suspender la audiencia hasta que la Cámara Federal resuelva el conflicto. En ese tribunal dicen que ese trámite puede llevar cerca de un mes.
“El presente expediente merecería el rótulo empleado en una película o libro de ficción: cualquier similitud con el derecho será mera coincidencia”, ironiza el texto que entregó al juzgado ayer a último momento el defensor de Menem, Alejandro Novak. No puede negarse que la presentación guarda cierto sentido del humor. Un párrafo le adjudica a Oyarbide “incomprensibles actitudes” y dice que “sólo le faltó investigar los bienes del niño Máximo”, en alusión al hijo de su matrimonio con la conductora de TV chilena, Cecilia Bolocco. Esa referencia alude, a la vez a que el juzgado amplió la pesquisa por omisión maliciosa y la extendió al posible lavado de dinero, abarcando al entorno menemista.
Más allá de las acotaciones, el pedido de apartamiento se basa en la supuesta parcialidad del juez. “Nunca se ha observado en una causa judicial tanto atropello al derecho de una de las partes, generado por la influencia del Poder Ejecutivo”, señala la recusación. Dice también que Oyarbide está bajo “una actitud coactiva” del Gobierno y que “se ha convertido en el instrumento de la política represiva contra Menem”. Al desglosar sus fundamentos, en 45 páginas, Menem acusa al magistrado de darle a la causa “un trámite diferente” a otras, llamarlo a indagatoria sólo para generar una interrupción y que no prescriba, “engañar a las autoridades extranjeras” sobre el objeto del expediente, ordenar una nueva indagatoria “sin fundamento” y “desconfiar” de que la lesión en el brazo le impide viajar de Chile a Buenos Aires.
La recusación al juez es un recurso que suelen utilizar los abogados cuando ya han agotado casi todas las estrategias para estirar los tiempos. La otra opción que les quedaba era cambiar su defensa, una carta con la que consiguió postergación ante el juez Jorge Urso, que también lo había citado a indagatoria bajo amenaza de declararlo rebelde.
Oyarbide preveía el cuestionamiento y le tomó sólo un rato contestar, aunque concedió al riojano lo que esperaba: la suspensión de la audiencia y el congelamiento de la causa. Para el juez, haber tomado decisiones en contra de Menem “no debe ser visto como una animosidad” que justifique un cambio de juzgado. Los argumentos de Novak, señaló, “ya fueron resueltos o forman parte de legajos que están en trámite”. “Parece olvidar el defensor”, agregó el juez, que fue él quien dictó en un principio la falta de mérito del ex mandatario y que luego la Sala II de la Cámara Federal lo mandó a ampliar la investigación. Para mostrarse independiente, dice que fue “tildado reiteradamente de ser instrumento del Dr. Carlos Menem”, pero “ahora, al investigarlo por otros hechos, al solicitar medidas respecto de su entorno, al viajar a Suiza, al no justificar sus incumplimientos, resulta que se me llama instrumento del gobierno de turno”.
Ahora los camaristas Horacio Cattani, Eduardo Luraschi y Martín Irurzun deberán decidir si Oyarbide puede continuar a cargo del expediente. Allegados al tribunal de alzada dijeron que es muy poco probable que le den el gusto al riojano, que ahora pretende conseguir residencia en Chile. En el juzgado esperan una decisión rápida, en cuestión de días, pero en la Cámara explican que el trámite puede llevar alrededor de un mes.
En esta causa, en realidad Menem ya está procesado por disposición de la Cámara, por no declarar una cuenta en Suiza con 600 mil dólares. En la nueva indagatoria, que tendrá que esperar, le iban a preguntar por qué no declaró dos aviones, dos cuentas en La Rioja y acciones en Telefónica. Mientras tanto, el juzgado espera más datos de la Justicia helvética. El martes 13, el ex presidente tiene nueva cita bajo apercibimiento de detención ante Urso, el juez que ya una vez lo metió preso. Está por verse hasta dónde llega su creatividad para volver a escabullirse.

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El juez Norberto Oyarbide fue acusado de “cumplir disciplinadamente los deseos del Gobierno”.
 
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