EL PAíS › LOPEZ MURPHY QUIERE COALICION, PERO EL ARI LA NIEGA

Como en la mancha venenosa

El ex ministro de De la Rúa no quiere refundar la Alianza, pero busca una alianza de hecho. Fernando Melillo, del ARI, dice que ni siquiera por espanto los seguidores de Carrió se unirán a López Murphy.

El titular de Recrear, Ricardo López Murphy, dijo haberse encontrado con la jefa del ARI, Elisa Carrió. “Alguna reunión hemos tenido”, señaló al ser consultado sobre la idea de algunos dirigentes opositores de impulsar un polo antikirchnerista para las presidenciales del 2007. Si bien le bajó el precio a esos contactos (“el camino no es conversar con los liderazgos”, sostuvo), el dirigente ratificó su intención de impulsar una coalición opositora, e incluso se extendió al hablar de tal proyecto para diferenciarlo de lo que fue la Alianza. Sin embargo, desde el partido de Carrió la posibilidad fue rechazada de manera tajante. “Con la centroderecha liberal no nos une ni el amor ni nos unirá el espanto”, definió Fernando Melillo, presidente del ARI de la Capital Federal. “Siempre vamos a estar en contra de los que tienen como prioridad los negocios en vez de la dignidad de los sectores populares.”
López Murphy fue entrevistado sobre el eventual armado del frente por una radio porteña. “Lo que yo estoy proponiendo no tiene nada que ver con lo que fue la Alianza. Quiero recordar que en agosto del ’97 el único que se opuso (a su creación) fui yo”, sostuvo el ex ministro de Fernando de la Rúa. En esa línea, consideró que “el camino no es conversar con los liderazgos sino crear primero una explicación lógica y plausible de por qué esto no tiene nada que ver con aquella experiencia. La Alianza se hizo para evitar una derrota. Yo no tengo ninguna derrota que evitar, al revés, tengo victorias que construir”.
En los últimos días hubo extensas especulaciones sobre la conformación de un polo de centroderecha entre López Murphy y el líder de Compromiso para el Cambio, Mauricio Macri. La iniciativa pareció desvanecerse luego de la reunión que Macri mantuvo en Montevideo con el ex presidente Eduardo Duhalde, pero a partir de allí otras versiones que indicaron que el referente está pensando en un espacio más amplio, tan amplio que podría incluir en él a Carrió. Allegados a López Murphy mencionaron en ese armado a la figura más previsible de Patricia Bullrich y en el listado de candidatos a seducir pusieron también a los intendentes rebeldes de la UCR bonaerense y a los seis gobernadores radicales.
En la desmentida del ARI, Melillo acusó a López Murphy de “buscar en nosotros los votos que no tienen y el apoyo popular del que históricamente no disponen”. Señaló también que “la razón de la existencia del ARI no es simplemente ser opositores al actual Gobierno ni formar un frente antikirchnerista”.
Mauricio Macri se negó a hablar del eventual frente. “La gente está pensando hoy en cómo llegar a fin de mes, en si le roban en la esquina o que no la secuestren”, dijo, para señalar que “para las alianzas hay tiempo; se harán el año que viene, cuando se acerque el período electoral”.
El presidente de Boca ya tiene decidido saltar de la Capital Federal a la provincia de Buenos Aires. Lo hará porque las encuestas le dan un alto porcentaje de imagen negativa entre los porteños, cosa que no ocurre del otro lado de la General Paz. Según los últimos sondeos, está tercero en la Capital, detrás de Carrió y de Rafael Bielsa. Si bien en las elecciones locales del año pasado triunfó en la primera vuelta y quedó a siete puntos de Aníbal Ibarra en el ballottage, el empresario consolidó un alto grado de rechazos que le ponen un techo a su crecimiento.
Es a partir de esta situación que buscó el acercamiento a Duhalde, tras un apoyo que facilite su instalación como candidato bonaerense. Ayer, Macri dijo no tener “miedo de que me usen o no me usen” políticamente si se alía al duhaldismo. “Cuando uno tiene las ideas claras, puede mantener las cosas como uno quiere y no dejarse llevar”, declaró.
También fue consultado sobre si se había distanciado de López Murphy y aseguró que no. “¿Por qué me voy pelear?”, se preguntó. “Yo no voy a pelearme con nadie, yo tengo que construir relaciones y puentes, lo que sí tampoco voy a aceptar que nadie me diga con quién me puedo reunir.” De todas maneras, es claro que la primera consecuencia de su encuentro con elex presidente fue clausurar, al menos por el momento, la posibilidad de un acuerdo con López Murphy, con quien venía conversando sobre la construcción de un gran frente opositor. Rechazada la idea por el sector de Carrió, por ahora sólo se subiría al tren la Bullrich. Los radicales mencionados por los colaboradores del ex ministro se llamaron a silencio y durante el fin de semana no hicieron declaraciones.

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Ricardo López Murphy y Elisa Carrió coinciden en buscar los votos del otro, pero en nada más.
López Murphy está en problemas. No consigue aliados con la izquierda y tampoco con Macri.
 
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